del colonialismo portugués.
Fueron años de gloria. El internacionalismo pudo más que el apartheid, los mercenarios y demás aliados al imperialismo norteamericano.
No sólo en las armas jugaron un papel decisivo. Tenía lugar también la batalla económica, educacional, por la salud y en otras esferas de la vida. Médicos, maestros y constructores dieron lo mejor de sí durante aquellos años.
Desprendidos de sus comodidades, asumiendo las dificultades de un país en guerra, desafiando las enfermedades y los miles de kilómetros que los separaban de sus familiares, amigos..., sus hogares, ocuparon la trinchera en los lugares que tenían asignados.
Preparaban al país para el momento de la victoria definitiva. Esa que disfrutan hoy, 35 años después del momento en que se proclamó su independencia. Otro 11 de noviembre patentiza la sólida amistad de cubanos y angolanos. Ahora por la consolidación económica de aquella nación entrañablemente unida a la nuestra por la historia y la victoria de su causa común.






En fecha tan memorable, como el aniversario 35 de la independencia de Angola, acuden como en tropel, recuerdos de la imborrable amistad, forjada en la lucha, entre Cuba y el hermano pueblo africano.



