Inauguran primer laboratorio de potencial de inteligencia infantil

En la Universidad de Cienfuegos (UCF) inauguraron el Primer Laboratorio de Potencial de Inteligencia Infantil fuera de la capital. El gabinete extenderá la labor del método Neuropoint, liderado por dos centros homólogos habaneros dedicados a las necesidades educativas especiales

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Karen, de tres años de edad, quien tiene dificultades en el lenguaje: "En solo cuatro meses ha rebasado limitaciones", alega con orgullo su mamá, Mailin Stuart Cepero./Foto: Juan Carlos Dorado

La novedosa área está enclavada en la entrada de la sede pedagógica Conrado Benítez. Es un departamento acogedor, lleno de colorido, juegos didácticos manuales y tecnológicos, y al decir de Orlando Terré Camacho, presidente de la Asociación Internacional de Educación Especial, deviene resultado del empeño de la casa de altos estudios sureña, en pos del desarrollo de este perfil educativo, en su aniversario 56.

“Desde hace diez años funcionan otros similares en Ciudad de La Habana, en el Centro Internacional de Salud La Pradera y en la Universidad Pedagógica Enrique José Varona. El primero ahora beneficia a infantes dominicanos, panameños y otros latinaomericanos con el método Neuropoint.

“Tal procedimiento consiste en la interpretación y aplicación de los más renovadores y modernos enfoques internacionales en esta materia. En ‘La Pradera’, por ejemplo, rehabilitaron 360 niños operados con implante coclear, entre otras funciones”, explicó el pedagogo.

La doctora Xiomara García Navarro, decana de la facultad de marras de la UCF, informó que existen aquí tres carreras afines a la rama: Logopedia, Educación Especial y Psicopedagogía.

Agregó que la educación superior garantiza la formación de especialistas para las diferentes vertientes y niveles de enseñanza, además de posgrados, diplomados y cursos de maestría; de estos últimos han egresado muchos que engrosan el arsenal científico de estos docentes.

El testimonio de la madre Mailin Stuart Cepero es revelador; ella trae cada mañana a su pequeña Karen, de tres años de edad,  quien tiene dificultades en el lenguaje: “En solo cuatro meses ha rebasado limitaciones”, alega con orgullo.

Son testigos profesores como Sixto Roberto, con 45 años en la especialidad y Aleida Curbelo, jubilada y recontratada. Ellos certifican la emoción de las familias y legitiman las palabras del Héroe Nacional Jose Martí, cuando expresó sobre esa profesión: “benditas las manos que corrigen errores sombríos de la madre creación”.

El propósito es hacer una pedagogía del optimismo, de la igualdad de oportunidades, de compromiso con el que aprende sin discriminarlo o segregarlo; que propicie el éxito de todos los alumnos, no importa cuáles sean sus diferencias o la situación real de su desarrollo.

Vale destacar que este tipo de enseñanza incluye varios ciclos encaminados a la inserción laboral de los educandos. Los del nivel primario y secundario endosan el aprendizaje de oficios mediante círculos de interés y otras actividades,  y luego durante la juventud, establecen convenios con el Ministerio del Trabajo que garantizan empleos en talleres u otros centros artesanales y fabriles.

En el contexto de la educación especial se torna necesario el conocimiento exhaustivo de cada alumno, de su entorno familiar, comunitario y social. Más de 900 mil niños insertados en casi 400 centros cubanos de ese tipo denotan la proyección histórico-cultural humanista de este subsistema, espacio de amor y ciencia.

Orlando Terré Camacho (al centro), presidente de la Asociación Internacional de Educación Especial, junto a docentes y estudiantes de la Universidad de Cienfuegos./Foto: Juan Carlos Dorado

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