Implantación de células madres: éxito de Medicina Regenerativa en Cienfuegos

Alfredo vio ennegrecer su pierna, las manchas moradas ascendieron su pie, rodillas y todo el muslo, su angióloga Ivonne Marrero Rodríguez lo remitió a la consulta del lunes del doctor Leovaldo, a fin de aplicarle el proceder de implantación de células madres y allí al segundo piso de Consulta externa, al Banco de Sangre del Hospital Provincial Dr. Gustavo Aldereguía Lima, de Cienfuegos, acudió sobrepuesto a la depresión y con fe en el tratamiento.

Hoy su miembro inferior está recuperado, las esperanzas no fueron baldías y agradece a la doctora Ivonne, junto al equipo de Transfusionología y Medicina regenerativa compuesto por médicos y tecnólogos su total restablecimiento; el caso puede conmover, trasmitir optimismo a muchas personas.

Como él, otros pacientes asisten a esta terapia, puesta en práctica hace algunos años en Cienfuegos, como parte de los avances en este perfil, liderado por Cuba en el continente latinoamericano.

El doctor Leovaldo Prieto Jiménez, hematólogo del servicio de marras, de conjunto con los licenciados en Medina Transfusional, Alián Enrique López Navarro y Lizet Arredondo Peña, además de angiólogos y ortopédicos, llevan adelante hoy el proceder iniciado hace nueve años por el doctor Julio Dámaso Fernández Aguilar.

Las células madres existen en diferentes partes del organismo; en específico las de la sangre están ahí para producir glóbulos rojos y plaquetas, pero según ha demostrado la sucesión de descubrimientos, ellas tienen plasticidad, pueden autorrenovarse, las adultas no solo regeneran el propio tejido, sino que son capaces de formar otros.

Prieto Jiménez argumenta los pasos, refiere que el lunes valoran los casos y a los aceptados se les comienza la inducción:

“Inyectamos medicamentos estimuladores de las propias células como Leucocím, producto cubano, eso procrea colonias granulocíticas, luego una centrífuga separa el plasma de la sangre y posteriormente, refrigerado el producto, obtenemos la colonia de células madres, que serán reimplantadas al paciente tres días después de la extracción; es un proceder novedoso, fácil, sin costo para el beneficiado y sin riesgos”.

El licenciado Alián, aduce que:

“Hay métodos aún más perfectos, en el futuro la máquina de aféresis posibilitaría extracciones con menos molestias, conectan el equipo, determinan el volumen a extraer y ya, así aumentaría el número de pacientes, pues ahora la demora en el proceder de extracción, en Angiología, por ejemplo, es un poco lento”.

Explican que entre las perspectivas figura la extensión a Dermatología, Estomatología, Urología y Cardiología; ampliarían el servicio ahora concentrado en curas recurrentes de osteoporosis de rótula, osteoartritis degenerativa, ateroesclerosis obliterante y pies diabéticos isquémicos.

¿Qué otros usos tiene la terapia celular en Ortopedia?

“Fracturas óseas, necrosis de los huesos de la cadera y la cabeza del fémur, y en los linfedemas de miembros inferiores, por mencionar algunas dolencias”.

¿Dónde más pueden encontrarse las células madres?

“En el líquido amniótico de la mujer, la placenta, retina, mucosa nasal o el tejido adiposo”.

¿Hay otras tendencias internacionalmente sobre la temática?

“Sí, la ingeniería de tejidos, donde se programan células; es el caso de la oveja Dolly, pero ya eso está lejos hasta en el primer mundo, se trataría de terapia genética, la reimplantación de genes evitaría las malformaciones genéticas, es aún un sueño”.

Este equipo pone sangre a la vida, basta una inyección y pueden desaparecer dolores, caminar como antes, pues las células madres experimentan divisiones ilimitadas y dan origen a otras que existen en el organismo, así regeneran las antiguas, eso hace de la terapia celular una valiosa alternativa ante el envejecimiento poblacional.

Nos plantean que funciona como una malla en la que viertes concreto y se va pegando a las rejillas, restituyen arcos de movilidad, estimulan el surgimiento de nuevos vasos sanguíneos y otros enrevesados mecanismos del organismo humano.

No son expectativas ni teorías. Alfredo Perera Vázquez, tras otras operaciones para restaurar su circulación y varias recaídas, no necesitó muleta ni bastón, volver a andar es para él una realidad, con la única magia del amor al trabajo de este equipo de profesionales. Hoy su marcha es símbolo del intenso bregar de nuestros profesionales hacia puestos cimeros de la ciencia.

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Dagmara Barbieri López

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación.

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