Huelga por supresión de distrito de Obras Públicas | 5 de Septiembre.

Huelga por supresión de distrito de Obras Públicas

El 24 de enero de 1942, el territorio se declaró "ciudad muerta"./ Foto: Centro de documentación.

La decisión del Gobierno Provincial de Las Villas de retirar de Cienfuegos el llamado Distrito Oeste de Obras Públicas motivó una protesta masiva del pueblo cienfueguero que derivó en huelga general  que comenzó el 24 de enero de 1942 y se extendió por varios días, en que el territorio se declaró “ciudad muerta”.  Esa resolución anulaba cientos de plazas laborales de obreros jornaleros y otro tanto de empleados del sector de las construcciones aquí, provocando un nuevo desempleo.


Al conocer el pueblo cienfueguero esa decisión de las autoridades políticas provinciales, se desbordó indignado a las calles en protesta masiva. Los estudiantes secundarios rápidamente apoyaron a los trabajadores, por esa unidad existente con lazos de larga lucha desde las protestas contra el machadato en los años treintas, y pronto se declaró la huelga general que apoyaron poco a poco todos los sectores laborales. Sabían la afectación económica que causaba la pérdida de centenares de plazas sin razones justificadas, como no fuera la politiquería al uso, así que durante varios días quedó paralizada la vida de la ciudad donde desfilaban más de 25 mil sureños, cerraban comercios, paralizaban el transporte y confeccionaban barricadas en las calles, y se defendían con palos y botellas de la represión policial y de la guardia rural, y en parques y el Paseo del Prado salían manifestaciones que nada ni nadie podía apaciguar. También era el temor a que sin ese Distrito el número y calidad de las construcciones disminuyera en una ciudad sin industrias de importancia.

Así eran las huelgas en Cienfuegos, una ciudad que históricamente se movilizó en múltiples ocasiones, con la característica de que las que comenzaban por sectores, rápidamente pasaban a ser apoyadas por otros hasta hacerse general el paro popular. En esta ocasión también ocurrió así y después de sangre y sacrificios, de “encontronazos” con las fuerzas represivas, aquella huelga solo cesó cuando el Gobierno Provincial comunicó que dejaría sin efecto la resolución anterior y se restablecería el Distrito de Obras Públicas a nuestra ciudad.

Otras huelgas muy importantes en la seudo-República fueron la de los filtros del acueducto, en que se solicitó, en 1948 que se situaran créditos para colocar filtros en el acueducto local, por la mala calidad del agua que servía a la población, también se convirtió en huelga general y no cesó hasta que los filtros fueran aprobados.

Por otra  parte  los obreros azucareros declararon importantes paralizaciones laborales en reclamo de justas reivindicaciones, entre ellas el pago del Diferencial Azucarero, pero la característica de estas jornadas de lucha era la estrecha unidad de clase existente entre los obreros de todos los sectores, los estudiantes secundarios y el pueblo en general que se movilizaba y estrechaba sus filas combatientes en una notable alianza política que era temida por los gobernantes de turno. No obstante estos movimientos no llegaban a desarrollarse porque eran manejados por políticos oportunistas, reformistas y burgueses,  junto a su prensa, que hábilmente maniobraban para impedir que se convirtieran en fuerza política organizada y en movimientos revolucionarios. Por tanto obtenían cuando más objetivos parciales, sectoriales, pero no las reales y perdurables soluciones políticas definitivas.

Así ocurrió durante medio siglo hasta que las masas comprendieron, gracias a la vanguardia política del Movimiento 26 de Julio, y el Partido Socialista Popular, pequeño, pero muy combativo en la ciudad, que la solución definitiva era la Revolución, la toma del poder político en que el pueblo fuera el dueño real de sus destinos. Y aquí estamos.

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