Hombre de pueblo

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Cuando tu compromiso es con el pueblo, el pueblo se compromete contigo. La de ayer constituye una prueba más. Aquí va la historia…

En la ma√Īana del mi√©rcoles 10 de enero, en medio de un tormento por ver c√≥mo entr√°bamos dos grandes tanques de agua al Peri√≥dico ‚ÄĒotorgados por el Gobierno en Cienfuegos‚ÄĒ, pasaba una persona por frente a nuestra sede. Quiz√°s, como todos los d√≠as, lo que sucede es que, o nunca estoy en la puerta, o no me hab√≠a percatado o era que no lo conoc√≠a. A ese hombre lo hab√≠a visto antes solo una vez en mi vida.

Resulta que el ancho de la puerta del lobby no permit√≠a entrar los dep√≥sitos. Decidimos que la √ļnica opci√≥n era izarlos con una soga hasta la azotea del inmueble que tenemos encima, para despu√©s bajarlos, tambi√©n con la soga, hacia el patio interior del Peri√≥dico. Tarea dura. Hablamos de unos doce o quince metros de altura, y una operaci√≥n en medio del Bulevar. Eso adem√°s inclu√≠a varias cornisas, sortear edificaciones patrimoniales, l√©ase viejas, a veces con algunos desprendimientos, en fin‚Ķ, misi√≥n riesgosa.

Pero el hombre nos vio. Pregunt√≥, se detuvo y dijo: ‚ÄúD√©jenme eso a m√≠, que yo me quedo a ayudarlos‚ÄĚ. Sent√≠ mucha pena. Le respond√≠ que no era necesario (cuando en realidad s√≠ precis√°bamos de apoyo), sin embargo, a la larga fue imprescindible su colaboraci√≥n. √Čl nos explic√≥ que era plomero. Cuando lo conoc√≠, nunca le pregunt√© qui√©n era o qu√© hac√≠a. Tambi√©n nos cont√≥ que ten√≠a entrenamiento, por haber pertenecido a las Tropas Especiales del Ministerio del Interior en su etapa m√°s joven.

Acept√© la ayuda, y hecho‚Ķ √©l dio las indicaciones de c√≥mo hacer aquello. Se trep√≥ a la azotea en dos etapas, y en lo que otros sub√≠an cada uno de los tanques, su misi√≥n fue la m√°s arriesgada: separarlos de los bordes irregulares para que no se trabaran en la acci√≥n. Para ello sali√≥ al vac√≠o y la √ļltima cornisa fue su √ļnica protecci√≥n. Con una mano, la izquierda, se sujet√≥ a la cerca de 40 cent√≠metros del tejado, y con la otra halaba y guiaba el dep√≥sito.

Cuando vi que subieron los dos tanques y ese hombre dejó el vacío y pisó firme, respiré profundamente. No obstante, lo que vino resultó peor, pues al interior del edificio del Periódico hizo lo mismo, pero esta vez hubo desprendimientos. Le pedí que abortara eso; se negó, y me aseguró que él tenía prácticas en sitios altos. Igual me sentía incómodo con la situación.

Al final todo sali√≥ bien. Cuando baj√≥, se lav√≥ las manos y me pidi√≥ que, por favor, no llamara a nadie a la hora de instalar los recipientes, porque √©l quer√≠a hacerlo. Asumir√≠a todo el trabajo de plomer√≠a que conllevara eso. Yo le mir√© fijamente a los ojos, y √©l a m√≠. No supe qu√© contestar. Quer√≠a decirle NO, por pena; sin embargo, no me atrev√≠a, tambi√©n por respeto a su voluntad. Ah√≠ sent√≠ que ese hombre, por segunda ocasi√≥n en mi vida, me conmov√≠a. Pens√© en ese momento, que el Peri√≥dico no merece tanta gentileza de su parte, a fin de cuentas, el √ļnico m√©rito que pudimos tener, la vez que nos necesit√≥, fue el de cumplir con nuestro trabajo.

Ese hombre es Pedro. El padre de la joven que en septiembre, violaron y asesinaron en Cienfuegos.

 

Pedro Valentín Pacheco Alonso, padre de la joven Leidy Maura Pacheco Mur. / Foto: Ildefonso Igorra.

4 Comentarios

  1. Soy de camaguey; por lo que ninca antes vi este sitio; hoy me detuve a leer las noticias de cubadebate relacionadas con el s√°dico hecho contra la joven cienfueguera; y esta lectura me llev√≥ hasta este art√≠culo, por simple curiosidad; pues no ve√≠a la relaci√≥n entre un art√≠culo y otro; hasta que llegu√© al final. Muy buen art√≠culo!!, y c√ļanta grandeza de Coraz√≥n, tiene este se√Īor Pedro. Hombre que debe tener su alma vac√≠a, por tan horrible hecho causado a su hijita; casi una ni√Īa; Sin embargo a√ļn, tiene voluntad para pensar el pr√≥jimo y ayudar. La sociedad cubana, le debe a este hombre y a otras familias; por hechso como estos; que no por ser pocos, podemos admitir. Las leyes deben ser severas con todo tipo de maltrato f√≠sico y sicol√≥gico, para evitar llegar a actos tan s√°dicos que acaben con la vida de uan persona.

  2. Ya s√© que han pasado exactamente 7 meses de la publicaci√≥n de este art√≠culo pero a decir verdad nunca hab√≠a entrado a esta p√°gina, lo hice por primera vez cuando vi la noticia en cubadebate el martes del inicio del juicio por la violaci√≥n y asesinato de la joven hija de PEDRO, y solo me enfoque en conocer esa triste historia, y este art√≠culo HOMBRE DE PUEBLO, ni lo abr√≠, pero hoy sent√≠ la curiosidad de leerlo y para mi sorpresa jam√°s imaginarme que se trataba del mismo Pedro, muchas felicidades para ADONIS por tan buen art√≠culo, por dar a conocer personas consagradas, humanas que merecen ser conocidas por su esp√≠ritu de solidaridad y bondad a√ļn cuando su coraz√≥n esta lleno de dolor.

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