Hildelisa tuvo hierba en polvo | 5 de Septiembre.
sáb. Dic 7th, 2019

Hildelisa tuvo hierba en polvo

Los árboles secos y ramas desgajadas muestran los efectos de la sequía y deslucen las montañas Foto: Yoley Santana González

Los árboles secos y ramas desgajadas muestran los efectos de la sequía y deslucen las montañas Foto: Yoley Santana González

Por Yoley Santana González

Sin darme cuenta cómo, Hildelisa me tenía de la mano y me conducía hacia la cuneta.

“Ves eso ahí que está verdecito verdecito, hace unos días era ceniza, carbón y tizne na’ má”.

Me había detenido en su casa casi por azar, es la primera del camino cuando se sube por la ruta hacia El Nicho, y justo enfrente, una lomita con árboles secos y ramas desgajadas, despertó mi atención sobre la sequía.

– ¿Quién llama?… Un momentico.

Hildelisa Herrera, de 70 años y un espíritu de 17, salió dispuesta, y me brindó desde sus vivencias y sus más de seis décadas en la loma, todas las explicaciones que necesitaba.

“Llevaba casi cinco meses sin llover, y en los últimos días han caído como cuatro aguaceros. Una lluvia rica, con fuerza”.

Por el momento olvidé el calor y me sentí contagiada por aquella cara de satisfacción de guajira que disfruta de su naturaleza.

“Yo barría mi patio y decía: Caballero, tengo aquí hierba en polvo”.

La experiencia de campesina le dice a Hildelisa que este año la producción de café no será buena.

“Tengo tres cafetalitos. Cuando la ‘florá’ grande había mucho calor y nada de agua, el sol quemó todas las flores. Ahora están echando otras pocas, pero mire usted, ya está atrasada, estamos en mayo”.

Durante los días más recios de la seca, las indisciplinas sociales desataron no pocos fuegos en las alturas del “Guamuhaya”.

“Yo misma vi un carro que paró aquí enfrente, se bajó una persona y le dio candela a ese matorral. Estaba lejos, no vi quien era, pero eso sí, era un carro de turismo”.

¿Usted cree que haya sido a propósito?

“Claro. La candela no sale de la nada, sale de un cigarro o algo encendido. Y mire que los guardabosques andan como locos detrás de ella, pero que va, es mucho campo”.

De cualquier forma, las lluvias de mayo ya comenzaron en la premontaña de Cienfuegos. Hildelisa las celebra, como también todos esos que desandan y habitan sus geografías. La yerba fina ya empieza a aparecer, y aunque todavía el paisaje se pinta de gris, me aseguraron más adelante, en los portales de Charco Azul, que en un par de semanas la vista será otra.

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