Hierbas para el sosiego

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Pasiflora o flor de la pasión

“Hoy tengo los nervios de punta”, con tal malestar muchas veces llegaba la vecina a la casa. Entonces, allá corría mi abuelita a poner el jarrón en el fogón, para que poco después estuviera lista la infusión de tilo, que poco más tarde sedaría la alterada mujer.

Aunque la de marras es de la más conocida en la lista de plantas medicinales con estos fines, existen otras especies de acción hipnótica y sedante no barbitúrica. Todas ellas disminuyen la hiperexitación nerviosa, y están indicadas para el tratamiento de la ansiedad, insomnio y nerviosismo.

Esta acción relajante puede ser desarrollada por principios activos de naturaleza variada, en la que intervienen alcaloides, flavonoides y valepotriatos, entre otros. Los mismos resultados lo encontramos en un número grupo de plantas, sin embargo, las que más tenemos a la mano, al menos en Cuba, son el ya mencionado tilo o tila, la mejorana, pasiflora (o pasionaria como también se le conoce, la verbena y el corazoncillo o hipérico, también llamado hierba de San Juan.

Foto de infusión de tilo cabeza
En Cuba la infusión de tilo es la más común para los nervios

Del tilo se utilizan las inflorescencias (cualquier terminación terminada en flores) que contienen mucílago de efecto emoliente y calmante; aceite esencial llamado farsenol, que es un alcohol sesquiterpénico, trazas de geraniol y eugenol con acción sedante ligera del sistema nervioso y antiespasmódico.

A veces se utiliza la corteza privada de su parte externa. Sin embargo, tanto esta como las hojas del popularmente conocido como tilo de jardín, tienen, además, propiedades diuréticas, hipotensoras y colorética. Por otro lado, sirven de vasodilatador coronario.

En Cuba, sobre todo los campesinos de zonas rurales hablan del tilo florido o palo blanco, lo que en realidad es el árbol moringa. Para los efectos sedantes, en estas regiones del país son utilizadas las florescencias de la planta, cuyos beneficios, además de relajante, son arto conocido por sus propiedades nutricionales.
La forma de preparar el cocimiento o infusión es bien sencilla. Se coloca al fuego una vasija con agua hasta que rompa a hervir, luego se le añade las hojas o flores de la planta, y se deja reposar unos minutos. Si lo desea puede endulzarse antes de ponerlo a la candela.

Se ha comprobado la efectividad de este remedio, además, contra la tos, el insomnio, irritabilidad nerviosa, alteraciones hepato-biliares y migraña, entre otros tantos males.

Del diablo, la mitología y otros menjunjes

Cuenta una leyenda que en la Edad Media existía la creencia de que, sin invitación alguna, el diablo se instalaba en las casas. Para ahuyentar a Lucifer, entonces, y –también como parte de la superstición- debía quemarse dentro del recinto manojos de la llamada Hierba de San Juan.

La herbácea en cuestión, que realmente es conocida en el mundo por corazoncillo o hipérico, a criterio de muchos especialistas en la materia posee propiedades medicinales antiespasmódicas, sedantes y antidepresivas ligeras. Luego, según algunos materiales bibliográficos consultados, se puede usar en caso de depresión, ansiedad y nerviosismo.

En tanto, en su uso externo se le reconocen los efectos de antiséptico y cicatrizante, gracias al aceite esencial, fundamentalmente. Con estos atributos, puede emplearse par curar heridas, quemaduras, úlceras gastroduodenales y dispepsias por mal funcionamiento hepático.

La parte más útil del corazoncillo es la sumidad florida, que a propósito, deben ser lo más fresca posible, por lo tanto se recomienda su recolección en horas tempranas de la mañana, preferiblemente cundo esté aun cubiertas del rocío.
Por supuesto, son estas propiedades medicinales las que se han ido trasmitiendo de una generación a otra, como parte del uso de la medicina natural y tradicional. Sin embargo, para su uso, como para cualquier otro remedio, siempre resulta aconsejable consultar a su médico.

Para la mitología griega, Afrodita era la diosa de la belleza y el amor. A esta deidad el pueblo griego le dedicada múltiples ofrendas, entre ellas la mejorana, una planta oriunda del Oriente y conocida desde tiempo muy remotos por sus múltiples aplicaciones en el campo de la farmacopea popular.

A este vegetal se le conoce en el mundo de la Botánica por su nombre científico, Origanum majorana. Fundamentalmente las partes utilizadas son los extremos floridos, aunque comúnmente también se usan las ramas y hojas.
Por lo general las propiedades que más se conocen de la mejorana son las digestivas. Pues sepa que la presencia en ella de alcohol terpénico junto al carvacrol, ambos componente de su aceite esencial, hace que se despliegue una gran acción antiespasmódica y sedante, sobre todo en procesos ginecológicos como la anexitis.

No obstante, son muchas otras las bondades reconocidas de la Origanum majorana. Por mencionar algunas tenemos la acción antiviral, antiséptica urinaria, contra la gastritis, úlceras, asma y, como si fuera poco, es antigonadotrópica. En uso externo resulta analgésica y cicatrizante, de ahí que con frecuencia sea empleada para aliviar dolores reumáticos y neuralgias.

Con las hojas puede fabricarse una pomada que resulta muy eficaz para atenuar los padecimientos anteriormente mencionados. Una receta práctica y fácil de confeccionar el ungüento: utilizar medio kilogramo de manteca de cerdo fundida, incorporar primero esencia de mejorana y luego añadirle unos 100 gramos de la mata desecada y pulverizada.

La mezcla se remueve suavemente y dejar en baño María unos 30 minutos. Al día siguiente repetir la operación y después guardarla en frascos opacos y herméticos, para evitar así el enranciamiento de la grasa.

Como se reseñó anteriormente, la mejorana actúa sobre el sistema nervioso, por lo que también es recomendable para combatir la ansiedad, el insomnio, jaquecas y migraña. Debe tenerse cuidado, sobre todo con el suministro a los niños pues puede producir reacciones alérgicas y broncoespasmos.

En los jardines de Cuba, en especial los de casa de la campiña, es frecuente encontrar el cultivo de esta planta. Como remedio casero es aconsejable tenerla siempre a mano, pero además de sus múltiples propiedades medicinales, es un excelente ingrediente para sazonar carnes y otros aderezados. Y de noche, ah, qué agradable aromatizador resulta su fragancia para el medio ambiente.

Flor y fruto de la pasión

Otra de las planas siempre a disposición del recetario de nuestros abuelos es la pasiflora o pasionaria. Las flores en cocimiento ha sido su uso más popular, aunque también pueden aprovecharse todas sus partes aéreas.

Se dice que cuando los conquistadores españoles llegaron en 1569 al Perú descubrieron una planta con una extraña flor. Creyeron que simbolizaba la pasión de Cristo y eran una indicación de su aprobación a las exploraciones que a partir de ahí pretendían hacer en el nuevo mundo.

En definitiva el hallazgo resultó ser la pasiflora, una especie perenne de la familia de las pasifloráceas, de tallo leñoso y hasta nueve metros de longitud. Las flores son cremosas con tintes rosados pálidos y el fruto comestible, parecido a un huevo.

Pues resulta que la pasiflora constituye uno de los mejores remedios que se encuentra en la naturaleza contra todo tipo de manifestaciones nerviosas. Ello se debe a la acción sedante de los flavonoides presentes en el vegetal, con la propiedad adicional de no crear efectos depresivos adversos.

Luego, se aconseja su consumo ante aquellas situaciones de extremo estrés, cuando nos encontramos agobiados, nerviosos o excitados a consecuencia de la carga de trabajo o problemas personales, o la pérdida de algún ser querido. En especial, combate el insomnio cuando la causa es precisamente por la alteración emocional.

Por sus condiciones naturales y nobles puede suministrarse también a niños y personas de avanzada edad en tratamientos prolongados. Con ello se favorece el descanso nocturno durante las horas de sueño.

Entendidos en la materia recomiendan el uso de la pasiflora para aquellas personas que están siguiendo un tratamiento contra la depresión, incluida la estacional, llamadas así porque se genera en otoño-invierno y provoca una tendencia a mostrarse triste y abatidos.

La manera más efectiva y común de ingerirla es en infusión. A tal fin, para elaborar ese cocimiento basta con poner a hervir par de cucharadas de la planta seca en medio litro de agua. Se recomienda beber dos tazas al día.

Si se desea confeccionar en maceración puede utilizarse en igual proporción la misma cantidad de planta seca depositada en alcohol durante una semana. Al cabo de ese tiempo filtrar el compuesto y tomar 25 gotas al día diluidas en agua.

La flor de la pasión, como es también es conocida la pasiflora, toma ese nombre por la semejanza del dibujo interior de la corola con la corona de espinas de Jesucristo. También la cantidad de estambres recuerda las cinco heridas en su cuerpo; los tres estilos, a los tres clavos con que fue fijado a la cruz Jesucristo y los pétalos representan a los apóstoles.

Ahora bien, ¿cuáles son las principales características de la planta y cuáles sus beneficios para la salud humana?

La pasiflora, o passiflora caerulea por su nombre científico, es una enredadera o trepadora de tallo leñoso, de la familia Passifloraceae, que no siempre da frutos. Dependiendo de la variedad específica, entre las más de 530 especies, variará el color de sus flores y la producción de fruto.

Esta es generalmente una planta tropical. Pero a través de la producción de híbridos, hoy en día es fácil verla en muchos otros tipos de clima. Luego de ver sus flores y haber probado sus frutos es muy fácil entender por qué ha despertado un gran interés su cultivo en otras partes del mundo.

Tanto la flor como las hojas de algunas especies, también son utilizadas con motivos medicinales o culinarios. Las mismas se utilizan para calmar la hipertensión, la falta de sueño y hasta sirven de analgésico. Debe tenerse en cuenta que no todas sus especies proveen los mimos beneficios.

Según los estudios realizados, las sustancias químicas en la flor de la pasión tienen efectos calmantes, inducen el sueño y alivian los espasmos musculares. Entre los componentes sobresalen los alcaloides (harmano, harmina, harmol) y flavonoides (quercetol, apigenol, luteolol) así como el aceite esencial y la pasiflorina.

Se dice que la pasiflora, desde el punto de vista medicinal, constituye uno de los mejores remedios contra todo tipo de manifestaciones nerviosas. Sin embargo, no puede soslayarse tampoco que sus frutos incorporan al organismo humano interesante propiedades alimentarias.

Dentro de las más de 500 especies, la más conocida es el maracuyá, fruto que se obtiene de la pasiflora amarilla o passionaria edulis, y destaca por su contenido en minerales, especialmente calcio, hierro y fósforo; también rico en vitaminas A, B y C, así como niacina, sustancia que ayuda a controlar el colesterol.

Los minerales presentes en la fruta contribuyen al mejoramiento de la salud. Por ejemplo, el potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El fósforo, por su lado, interviene en la formación de huesos y dientes y participa en el metabolismo energético. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, también forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante

Además, debido a su bajo contenido en grasas, es aconsejable el consumo del maracuyá en dietas de adelgazamiento. Ello se explica porque contiene polifenoles, los que, además de propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, resultan un efectivo energizante, por esta razón aumenta el metabolismo para la eliminación de las grasas depositadas en los tejidos.

Agregar también que el fruto contiene una cantidad elevada de fibra, que mejora el tránsito intestinal y reduce el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades digestivas.

El maracuyá, o fruta de la pasión como también se le conoce, es de origen amazónico y fue descubierto en el Perú hace más de cuatro siglos, en 1569, por un médico español de apellido Monardes, quien escribió y documentó sobre el uso que daban los indígenas al fruto y a la planta, propagando así este conocimiento al viejo mundo.

La fama de este delicioso regalo de naturaleza va de la mano con los descubrimientos cada vez mayores de sus beneficios. La pulpa, el zumo, las flores y la infusión de las hojas de esta planta tienen un efecto relajante. Mucho más pronunciado en el caso de la infusión, la cual puede utilizarse como sedante ligero o como calmante para dolores musculares o cefaleas.

Foto propiedades del maracuyá
Propiedades del maracuyá

Como dato curioso decir que en la Universidad de Arizona y la facultad de medicina de la Universidad Mashhad en Irán, están investigando el uso del maracuyá para combatir el asma, con resultados que dan muchas esperanzas a los 400 millones de asmáticos que hay en el mundo.

Lo increíble es que no es la pulpa lo que sirve para esos fines, sino más bien la piel que contiene químicos y compuestos, que podrían ayudar a aliviar los síntomas de este duro y frustrante mal.

En Honduras el Dr. Pablo José Cambar ha realizado un trabajo científico original en 200 conejos criollos, al darles extractos acuosos de plantas entre ellas la de la maracuyá, la cual en elevadas dosis resultó un excelente broncodilatador.

Existe también la Passiflora edulis edulis, como su congénere la llaman flor de la pasión púrpura o granadilla púrpura, con carne muy aromática, que recuerda al albaricoque. Combina muy bien con ensaladas, yogures, y otras frutas preparadas en macedonia.
Otras pasifloras, cuyo frutos son igualmente comestibles y con similares características alimenticias son Passiflora incarnata, Pasionaria vitifolia, Passiflora quadrangularis, Passiflora antioquiensis, Pasionaria mollissima y la Passiflora laurifolia.

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