Hermanos de sangre

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De izquierda a derecha: Adel, Olance, Yusnier y Yoán. / Fotos: Efraín Cedeño
De izquierda a derecha: Adel, Olance, Yusnier y Yoán. / Fotos: Efraín Cedeño

La pequeña Katia nació con anemia de células falciformes, un mal congénito y hereditario. La crisis hemolítica aguda que presentaba como cuadro clínico a consecuencia de la enfermedad, obligó de inmediato a transfundirla, pero para hacer más tensa la situación fue necesario requerir sangre del tipo O positivo. Unos días después, previo tratamiento médico, la niña comenzó a recuperarse.


Este pudiera ser uno de los tantos casos con peligro para la vida que Yoán Fernández Castro ha ayudado a salvar. “Por eso me hice donante voluntario de sangre, porque sé que no hay mayor recompensa que la de escuchar el agradecimiento de pacientes a los que ayudé a seguir adelante en su subsistencia”, argumenta con plena satisfacción de ese gesto humanitario que no tiene precio.

La vocación altruista de la familia Galdo Castro la heredaron de la abuela Dora Luz Montero. ”Desde la primera convocatoria hecha por la máxima dirección del país a inicios de la Revolución, ella no dudó en extender el brazo a pesar de la impresión que un acto como ese causa”, recuerda Olance, líder actual del grupo que completan Adel, Alexis, David y el sobrino y benjamín de la “tropa”, Yusnier Cruz Galdo.

Como Dora Luz han sido millones de cubanos los que han ofrecido su generosa sangre a lo largo de todo el proceso revolucionario. A diferencia de otros países, donde ese elemento fundamental para la vida cuesta caro y a veces resulta inaccesible para los pobres, en esta Isla del Caribe sus hijos se desprenden de una parte del fluido vital, de manera incondicional y voluntaria.

Tania Bolaños, directora del BPS, destaca la importancia de este gesto altruista para suplir la asistencia médica de los hospitales.
Tania Bolaños, directora del BPS, destaca la importancia de este gesto altruista para suplir la asistencia médica de los hospitales.

“Las donaciones de sangre revisten una gran importancia, comoquiera que disponer de ella es lo que suple la asistencia médica en los hospitales de nuestro territorio. Luego, nosotros tenemos la misión de mantener y conservar en óptimo estado ese componente sanguíneo, para cuando haga falta en un determinado momento a cualquier paciente que lo necesita”, precisa la doctora Tania Bolaños Valladares, directora del Banco Provincial de Sangre (BPS).

Aclara la directiva que el centro es el encargado de suministrar los glóbulos rojos como tal, y la plasmaféresis, derivado que se utiliza para elaborar determinados hemocomponentes a la planta dedicada a ese fin en la capital del país.

“Además del BPS, señala Bolaños Valladares, el sistema de Salud aquí cuenta con siete centros de extracción municipales. A estos lugares acuden donantes activos, esporádicos y los convocados por los Comité de Defensa de la Revolución, centros de trabajo y estudio y unidades militares. Nosotros abogamos por preservar y rescatar aquel que llamamos ideal o repetitivo, que lo hace cada tres meses, apto y seguro, controlado, además, por la red de los consultorios del médico y la enfermera de la familia”.

Ante cualquier duda sobre afectaciones a la salud a consecuencia de las extracciones, la directora del BPC insiste en que el organismo humano es capaz de reponer en 72 horas la cantidad de sangre que se ha sustraído, para ello solo se requiere ingerir una merienda, que, por demás, es reforzada luego de cada donación. Pero también se les suministra un suplemento alimenticio extra a los donantes activos.

“El Banco de Cienfuegos está avalado por la Guía de las Buenas Prácticas para establecimientos de sangre, otorgado por el Centro de Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos. Por otro lado, ostentamos el Premio a la Calidad del pasado año, en reconocimiento a todos los procesos que aquí se realizan”, acota la directiva.

De izquierda a derecha: Adel, Olance, Yusnier y Yoán. / Fotos: Efraín Cedeño
Dos de los hermanos Galdo Castro, en el momento de la labor altruista de ser donantes voluntarios de sangre. / Fotos: Efraín Cedeño

Como en otras ocasiones, los hermanos Galdo Castro estuvieron presentes este 14 de junio, fecha de los natalicios de Maceo y Che, en el acto provincial efectuado en el BPS, como colofón a la Jornada Nacional que todos los años, desde el día 6 del propio mes, se dedica los donantes voluntarios de sangre Allí recibieron una vez más el estímulo individual, y por qué no, colectivo también a una familia que acumula más de 400 extracciones de por vida.

Y no faltó el tributo en silencio a René, desaparecido físicamente, pero siempre recodado como paradigma de la estirpe. “Mi tío fue de mis inspiradores, entonces, como no seguir su legado y el del resto de la familia que me inculcaron desde niño la importancia de este gesto para salvar vidas humanas”, esgrime orgulloso el joven Yusnier.

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