Hermanas Giral: crimen horrendo de la dictadura batistiana
mié. Jul 17th, 2019

Hermanas Giral: crimen horrendo de la dictadura batistiana

Los cuerpos inertes de Lourdes y Cristina, asesinadas a mansalva por una veintena de disparos calibre 45 de la jauría batistiana, fueron arrastrados escaleras abajo en el edificio de apartamentos sito en la esquina de 19 y 24, en el Vedado. /Foto: cortesía Museo Hermanas Giral

Los cuerpos inertes de Lourdes y Cristina, asesinadas a mansalva por una veintena de disparos calibre 45 de la jauría batistiana, fueron arrastrados escaleras abajo en el edificio de apartamentos sito en la esquina de 19 y 24, en el Vedado. /Foto: cortesía Museo Hermanas Giral

Tan breve como un suspiro; tan monstruoso como inhumano: así se esfumó la vida de las hermanas Giral dentro de la Resistencia Cívica del Movimiento 26 de Julio, organización en la que militaban desde 1957. Otro crimen horrendo de la dictadura de Batista.

Cristina y Lourdes Giral llegan de noche a La Habana en un viaje desde Cienfuegos, el Día de los Padres de 1958. Cuál habrá sido el asombro de ambas al ver que la puerta de la casa había sido forzada… Cristina, 9 perforaciones de bala; Lourdes, trece. Esta había cumplido 22 años el 1de mayo; su hermana festejaba los 28 desde el 30 de abril de aquel año.

Pero más allá de su activismo revolucionario, eran jovencitas que irradiaban optimismo y amor por la vida, presumidas… Cristina era más seria, no por ser la mayor, sino por característica personal, graduada en la Escuela del Hogar donde obtiene el título de Maestra Hogarista; Lourdes, estudió Comercio y Secretariado.

Cristina era muy femenina, responsable y sobre todo reservada, de fuerte carácter y personalidad, lo cual no impedía que tuviese buenas y muchas amistades. Su gusto por la organización desmedida, por la pintura, la decoración y las tareas del hogar la mostraban muy femenina.

Lourdes, en cambio, era más delicada y fina, más jovial; toda vivacidad. No veneraba la religiosidad y aunque estudió en el colegio de las Dominicas Americanas, era más liberal. Pero en ambas creció la rebeldía ante cualquier injusticia en el ambiente dictatorial de la Cuba de los años 50.

Bajo ese contexto complejo y sumido en desavenencias políticas, era imposible no tomar una postura bien definida. Así pues, su hogar fue sede de reuniones clandestinas, epicentro de las captaciones del dinero necesario, medicamentos, ropas y herramientas armamentísticas para el Frente beligerante y los movimientos huelguísticos en todo el país. Como ejemplo imperecedero fue la huelga realizada el 9 de abril de 1958 en Sagua la Grande, en la cayeron numerosos hijos de esa ciudad, pero que supieron mantenerla paralizada durante 24 horas, resultando un triunfo rotundo para el M-26-7, por la organización y disciplina de la vanguardia revolucionaria de aquel territorio.

Hecho que recoge la historia como la página de heroísmo más grande que haya escrito esa ciudad en la lucha por la liberación, y que en su término, estas hermanas también desempeñaron un rol determinante.

Hoy, 15 de junio, a 61 años de la muerte de estas valerosas jóvenes, el Museo de la Clandestinidad Hermanas Giral, fundado en 1984, invita a los ciudadanos a conocer no solo sobre los aspectos más relevantes de sus vidas,sino mostrar mediante sus colecciones de armas, fotos y documentos, las labores relacionadas con el movimiento clandestino revolucionario de la década de 1950, también bajo el contexto cienfueguero.

En el presente, la lucha es de diversa índole y la mujer cubana se enfrenta a otras complejidades que ya no tienen que ver con esbirros batistianos, ni con armas de fuego o clandestinidad.

Como hicieran en su momento aquellas muchachas, con las consignas vinculadas al Movimiento de Resistencia Cívica, hoy la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) es hermana también en una lucha constante contra los maltratos y vejaciones de la mujer en otras partes del mundo, y contra algunos problemas que perduran en nuestro contexto, como el acoso, por solo mencionar un ejemplo.

Desde el barrio cienfueguero que hoy día lleva el nombre de las Giral, continúan siendo símbolos de la lucha de la mujer cubana por la libertad, el respeto y el reconocimiento.

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