Guitarra y verso: Carlitos tiene la camisa negra

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El padre siempre se opuso a las inclinaciones artísticas de sus dos hijos, tanto de él como de Víctor. Cuando en 1982 el gallego fallece, quien quería que Carlos y su hermano fueran ingenieros, la madre tomó las riendas de la casa y apoyó el teatro de uno y las canciones del otro. “Cuando a los veintisiete, /Se moría mi madre, /Yo descubrí que el tiempo, /No fue más que un cobarde”, recuerda Carlos Varela en la canción Siete.

Él le dedicó Monedas al aire a su mamá. Dirigido por Ernesto Fundora, el video musical de la canción se grabó en la década de los años 90. En dicha producción, actúa una persona muy especial en la vida del cantautor: Grettel, su compañera de vida, a quién también le dedicó unos versos: “Las cartas del tarot solo me hablan de ti. /Y es que ya no hay razón para quedarse aquí/ Si en todas partes todo me conduce a ti. /Grettel, cuando no estás aquí/ Todo se desvanece/ Grettel, si no estás en mí, /El día no amanece”.

Carlos cuenta en una entrevista que la canción Tan joven y tan viejo, de Joaquín Sabina, la compusieron juntos. “La música es completamente mía. Y el verso final es mío (“Tan joven y tan viejo like a rolling stone”, en clara alusión al tema de Bob Dylan)”.

“Cuando me preparaba para grabar Siete, me llaman para decirme que el tema Una palabra había sido elegido para la banda sonora de la película Man on fire, dirigida por Tony Scott y protagonizada por Denzel Washington; y eso marcó un antes y un después”, le comentó al presentador Marino Luzardo en una entrevista. Posteriormente, Marino le pregunta cómo se ve Carlos Varela en diez años, y este le responde con la agilidad y la ocurrencia que lo caracteriza: “Me veo calvo como tú (risas). Sabes, me asombra el tema de la edad porque estoy más activo que nunca, creo que hasta canto mejor en vivo, hago más canciones, más ejercicios. Y saboreo mucho el poder comprobar que la obra puede tener diferentes lecturas con el paso del tiempo”.

Otro momento importante fue el concierto en la sala Avellaneda por sus 30 años de carrera, donde participaron invitados tan renombrados como Jackson Browne, quien “es un ícono de la generación a la que pertenecen Bruce Springsteen, James Taylor y Carole King. (…) vino a Cuba a conocerme en 2003 y me regaló una guitarra. Para mí eso es como regalar un talismán”; e Ivan Lins, brasileño, del cual dijo: “me asombró mucho cuando salió su disco, que mi nombre encabezara la lista de los invitados, estamos hablando de artistas de la talla de Alejandro Sanz, Pedro Guerra y Jorge Drexler”.

*Estudiante de periodismo.

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