Guille | 5 de Septiembre.
jue. Dic 5th, 2019

Ufff, es jueves, cierre de la edición del periódico semanal donde trabajo como editora de noticias y me acabo de enterar de que Guillermina es la correctora de guardia. Ya estoy pensando que esta será, sin dudas, una jornada larga. Porque ella es muy meticulosa en el trabajo, tanto, que agota a los editores.

Y todo sucede jueves, los mismos sextos días en que mi hija viene de pase de su escuela y quiero estar temprano en casa para recibirla. La Guille viene hoy TERRIBLE, me cuentan al llegar a la Redacción. Que si el punto y coma está mal empleado, que ese nombre nunca lo ha visto con una zeta, el número del semanario está mal y ha salido dos veces de manera incorrecta, el apellido de ese científico está mal escrito, el hombre está en una zona de pesca a kilómetros de profundidad y ella empeñada en localizarlo y contactarlo a toda costa. A este paso no terminamos.

La lenta, así la hemos bautizado, porque no hay cierre de edición que ella no atrase, seguro que no. Algo encuentra, ya veremos. Tiene un arte para chocar con las erratas, palabras mal divididas que terminan en ano o culo, nombres mal escritos, términos que no se emplean correctamente, errores de contenido, en fin, la Lenta se las trae, a no dudar.

Ya son casi las 10:00 de la mañana y Guillermina no llega, ufff, Usted verá que hoy me complico. Pero ahora recuerdo que ella tenía una cita con el médico, que no se ha sentido bien, tose mucho, no tiene apetito… Ya comienzo a preocuparme. Al mediodía la noticia nos consterna, está ingresada y no vendrá en toda la semana.

Se suceden los días, empeora… Coño, pero qué manera de extrañarla, no puede ser, ella no puede estar así de enferma, no ella… Guille no merece ese destino, la quiero aquí, no importa que se atrase la edición, vaya, estoy dispuesta hasta terminar en la noche, pero que nos acompañe con sus “podridas”, con sus arreglos de última hora…

Pero la Guille no estará más, porque una enfermedad mala, de las peores, la mantiene en casa, pálida, sin cabellos y hoy, hoy me ha recibido con lágrimas. Coño Guille, no me hagas eso, no me llores en el hombro, si tu eres la más fuerte.

¿Cómo voy a terminar cada edición sin estar? Me desmorono, no sabía que era tan importante para mi. Y me duele, me duele profundamente verla a ella, una señora de estirpe, derramando lágrimas en mi hombro y yo tambaleándome con un kake que le llevo por su cumpleaños, porque aunque no esté, SIEMPRE la voy a extrañar.

Periodismo desde el compromiso martiano y la fidelidad a la Revolución

Guillermina Asia Jiménez Ventura recibió el Premio Provincial de Periodismo Antonio Hurtado del Valle (por la obra de la vida), de manos de la miembro del Comité Central y primera secretaria del Partido en Cienfuegos, Lidia Esther Brunet Nodarse. /Foto: Efraín Cedeño
Guillermina Asia Jiménez Ventura recibió el Premio Provincial de Periodismo Antonio Hurtado del Valle (por la obra de la vida), de manos de la miembro del Comité Central y primera secretaria del Partido en Cienfuegos, Lidia Esther Brunet Nodarse, el 14 de marzo de 2017. /Foto: Efraín Cedeño
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7 comentarios en “Guille

  1. Puntillosa, preguntosa, persistente, porfiada, maestra, entendida en correcciones … la más solidaria de las compañeras de trabajo.
    Chao, Guillín, ya sabes…, donde quiera que andes, allá nos veremos; tarde, temprano, alguna vez. Quién sabe si San Pedro tiene algún periódico en las nubes y le demos clases que desconoce, no lo lleves muy recio, tal vez él no sepa que las correctoras calzan ciertos puntos, que el indesing se puede trabar de vez en cuando, que los cierres pueden llegar a la madrugada, que el olor a tinta es el mejor perfume que tuvimos, que tenemos. Y como ya eres un ser de luz, tampoco vaciles en electrocutar a quien lo merezca.

  2. Guillerma, ¡te vamos a extrañar!
    Solo tú Guillerma (Guillermina Jiménez Ventura), porque eres (nunca serás eras) única podías lograr que el cementerio Tomás Acea no cerrara a su hora habitual. Para quienes te acompañamos en tu último adiós, dejar que la noche se adueñara de ti y de tu cuerpo, y de todas tus cosas, resultó una experiencia inolvidable, nunca antes habíamos estado en un sepelio nocturno; pero es que tú eres así, tan preocupada como siempre, no quisiste que pasáramos “una mala noche” y nos hiciste mover “cielo y tierra”, pedir permisos y lograrlos, porque se tratada de ti.
    Hace apenas una hora (6:30 p.m. del 19 de diciembre de 2017) te dejamos en el campo santo. Y ya extrañamos tus llamadas; esas que nunca faltaron cuando alguien estaba enfermo, un familiar nuestro o nosotros mismos. Ahora, quién se interesará por mí, o por mi mami, o por mi hijo, o por mis nietas… cuando solo nos duela una muela, o simplemente una uña del pie…; sí, así mismo, porque tan solo teníamos que sentirnos una leve molestia para que tú nos llamaras, aconsejaras, ofrecieras tus servicios, tu ayuda…
    Miro hoy a tu estación de trabajo y te busco. No puedo comprender que nunca más estarás ahí sentada, leyéndonos algunos de los mensajes que recibías en Facebook, o la noticia de última hora; el parte meteorológico cuando nos amenazaban los huracanes, el terremoto de Ecuador o el de otro sitio, que si un tiroteo en una escuela, que hay muertos, que el mundo está patas pa’rriba…, o buscando los resúmenes de la Mesa redonda.
    Ay, Guillerma, no cabe duda alguna, te vamos a extrañar.

  3. Su funeral aconteció esta misma noche, tal como fue su deseo, una sui generis ceremonia luctuosa, sencilla, dura… le acompañamos sus más fieles colegas, otros no pudieron estar, pero estaban allí en pensamiento. La despedida de duelo en sentidas palabras de Francisco González, el Cholo, campechana y guajira fue la prosa con la que le dimos el último adios a la Guille, descansa en paz quedida, no te olvidaremos!!!

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