Gourmet, la nueva era de Orishas

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De izquierda a derecha Yotuel Romero, el Ruzzo y Roldán González, integrantes de Orishas. / Foto: Tomada de Orishas The Best (Perfil en Facebook).
De izquierda a derecha Yotuel Romero, el Ruzzo y Roldán González, integrantes de Orishas. / Foto: Tomada de Orishas The Best (Perfil en Facebook).

Cuando pareció que Orishas se disipaba en los proyectos personales de sus integrantes, el legendario grupo cubano de hip hop ingenió el reencuentro con los aromas de su buena música. Casi diez años de receso terminaron por sofreírse en Gourmet, quinta producción discográfica del trío conformado por Yotuel Romero, Roldán González y el Ruzzo; de momento, la carta de presentación que presume de inaugurar una nueva era en la trayectoria de la banda.

Disponible en plataformas digitales desde finales de mayo y precedida por numerosas actuaciones en escenarios cubanos e internacionales, la placa incluye catorce temas, la mayoría en calidad de colaboraciones con artistas del patio y foráneos. Sus protagonistas se han apresurado en calificarla como “la más personal y grande” en la exitosa carrera de la agrupación, ganadora del Grammy Latino con su segundo fonograma: Emigrante (2002).

El reciente material toma distancia de los anteriores, a tono con circunstancias socioculturales totalmente ajenas a aquellas que inspiraron A lo Cubano (1999), el debut discográfico de Orishas, todavía, para muchos, el más logrado hasta ahora. Nuevas sonoridades, motivaciones distintas e intérpretes de lleno en la adultez, confluyen en Gourmet; disco en el que si bien persiste como sello propio la fusión del rap con nuestra música tradicional, también hallan su espacio otros estilos y el tono de la crítica social es reemplazado por canciones reposadas e intimistas.

Orishas vs. el reguetón que denigra a Cuba

Sin embargo, con todo cuanto podamos reprocharle, Gourmet no deja de ser otra estimable elaboración de quienes han sido acreedores de incontables elogios por “llevar el hip hop latino a otro nivel” —según Los Angeles Times— y encarnar una “auténtica revolución de la música popular, de lo local a lo universal”, al decir del profesor Joaquín Borges Triana. Para el contexto actual de la música urbana, contaminado por la banalidad y desvergüenza, representa casi una obra de culto, que solo podría entenderse en los términos de sus artífices: “nuestra música no es de comer y tirar como hay tantas por ahí”.

Los featuring con reconocidos músicos y cantautores, le confieren otro matiz a la nueva propuesta de Orishas. Se agradecen, por ejemplo, Havana 1957, junto a Chucho Valdés y Beatriz Luengo; Donde nací, con el colombiano Silvestre Dangond;  Sastre de tu amor, con el español Melendi; y Lobo, con el intérprete ítalo-venezolano Franco de Vita. El tema Pienso en América, con el concurso de la colombiana Lila Downs, complementa el sentido de tales acercamientos: la redención de nuestras raíces e identidades.

Aunque cuestionables —al obviar jerarquías artísticas—, las colaboraciones con los reguetoneros Jacob Forever y Yomil y El Dany, aproximan este disco y a sus abanderados a una generación de cubanos no identificada con su desempeño anterior. Ello se refuerza, además, en la amalgama de sonidos, con elementos electrónicos, urbanos e influencias del pop. No obstante, a los oídos, mientras el calor nos golpea en la guagua, Gourmet resulta una producción discográfica disfrutable, lo mismo para escuchar, bailar o discurrir sobre sus textos. Si fueran precisos los adjetivos, diría que se trata, posiblemente, del más contemporáneo, fusionado y comercial de los discos de Orishas, sin que ninguno de estos atributos demerite o suponga una mancha a su excelente factura.

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