Garantías para niños con necesidades especiales en Cienfuegos

Al igual que el resto de los niveles educativos, la Educación Especial cerró sus instituciones luego del 22 de marzo pasado ante la presencia de la Covid-19 en Cuba, con excepción de la Casa de niños sin Amparo Familiar, la cual se mantiene activa con buenas condiciones para una estancia feliz. Pero para septiembre próximo habrá cambios curriculares y de actividades, a tono con la recuperación del tiempo perdido. 

Al decir de Yadira Teresa Riesco Tabío, jefa de ese departamento en la dirección provincial de Educación, una vez que reinicien las actividades docentes en las escuelas de discapacidad visual, auditiva y de comunicación dispondrán de ocho semanas para concluir el periodo lectivo 2019-2020, tres para la sistematización, igual cantidad para evaluaciones y las dos últimas para la entrega pedagógica. Una vez terminado ese proceso empieza el nuevo curso escolar.

«En el caso de la de discapacidad intelectual, la de mayor matrícula, los educandos tendrán ajustes curriculares en los sistemas de evaluaciones (…) Cada uno de los escolares de nuestra enseñanza tendrá la garantía de culminar su grado», agregó la directiva.

En septiembre próximo está previsto el cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias dictadas por el Gobierno cubano ante la Covid-19, algo que no debe tener mayores incidencias en este tipo de centro educativo, porque las matrículas son hasta 12 niños por aula; aunque algunas, como en el caso de las relacionadas con el Autismo, existe un estudiante por maestro. Además, en casi la totalidad las condiciones físicas de la instalación constan entre las favorables en la provincia.

Escalonar los horarios de las actividades colectivas y evitar la entrada de personal ajeno a las entidades escolares, clasifica entre las buenas nuevas que caerán sobre la mesa docente una vez reiniciada las actividades.

Actualmente en los municipios de Abreus, Aguada, Palmira, Cumanayagua y Cienfuegos permanece el servicio de internos para educandos que viven alejados de los centros educativos asociadas a su especialidad. En esa vía de acceso hay matriculados unos 137 niños, a quienes se les dará una atención basada en el cumplimiento del protocolo contra la pandemia.

El proceso de entrada a la Educación Especial se efectuará a partir de un diagnóstico especializado, el cual estará culminando en las primeras cuatro semanas, cuando reinicie el curso. Para ello los padres deben acudir a los Centros de Diagnóstico y Orientación para la Familia; luego de ese paso pueden incorporarse al sistema educacional.

Zulariam Pérez Martí

Zulariam Pérez Martí

Periodista graduada en la Universidad Marta Abreu de Las Villas.

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