Frederich Cepeda: «El retiro no está en mis planes inmediatos»

Tenía 16 años cuando lo vi jugar por vez primera en el estadio “José Antonio Huelga”. Ese mismo día recuerdo sentado junto a mí, en las gradas, a un hombre de avanzada edad y a todas luces un fanático del béisbol, quien me profetizó: “ese Cepeda va a llegar lejos. Sino me crees, mira cómo le tira a la bola…”

Veintidós años han pasado desde aquella noche y el tiempo le dio la razón. Frederich Cepeda “ha llegado lejos” y lo logró no solo a fuerza de batazos, sino también por su empeño, sacrificio, coraje y convicción.

Primero lo vi batear a la zurda, y luego a la derecha; no lo podía creer: Sancti Spíritus tenía a un pelotero ambidiestro. En 1998 aquello se me antojaba película de ciencia ficción y de las buenas.

Cubano al fin, salté de alegría con sus jonrones en el primer Clásico Mundial de Béisbol, me comí las uñas (todavía lo hago) en los momentos de tensión, pero siempre confié en su hit oportuno, sobre todo cuando lo veo encorvar ligeramente su cuerpo en el cajón de bateo.

Hoy no lo pienso dos veces para acudir a su encuentro, cuando la Serie Nacional de Béisbol abre las puertas en medio de un complejo escenario marcado por la COVID-19.

Así que Cubadebate toma un taburete, pide permiso y se sienta junto a él detrás del home, desde donde les corrige técnicas y movimientos, a sus compañeros de equipo…

Me he preparado bien, aunque ha sido un año muy atípico a consecuencia de la actual pandemia. Los primeros meses después de diagnosticado el primer caso en Cuba, no salí de casa y ya luego me reincorporé al entrenamiento.

«En esta ocasión no hemos podido celebrar juegos amistosos contra otros equipos, pero soy del criterio que se ha efectuado una buena preparación para la Serie Nacional, al menos aquí en Sancti Spíritus, que es de donde puedo opinar, claro».

Según estadísticas, en 22 Series Nacionales, Frederich batea para 333, producto de 2056 jits en 6178 veces al bate. Ha conectado 317 cuadrangulares, 54 triples y 387 dobles.

Pensé que con números tan impresionantes, trazarse metas antes de comenzar cada competencia sería lo habitual. Su respuesta, por el contrario, destroza mis pronósticos: «mi mayor meta es ayudar al equipo, tal y como siempre me he propuesto, o sea, se trata de incrementar mi rendimiento personal para que los Gallos salgan adelante.

No me gustan las metas personales porque en el deporte, al igual que en la vida, suceden cosas impredecibles, sino mira ahora mismo cuántos planes aplazados por el coronavirus. Yo lo veo así: el deporte es una pasión que entrenas y aspiras luego a que el resultado sea positivo, pero prefiero no estar anunciándome, ni desgastándome en metas.

No me doy por vencido, e insisto en que al menos me adelante alguna aspiración palpable, casi al alcance de su muñeca: «estoy cerca de lograr los 400 dobles y sí, deseo primero llegar y posteriormente superar esa marca. Pero mis proyecciones fundamentales son mantenerme saludable y mantener estable mi rendimiento, sobre todo el average una vez inicie la competencia. No te niego tampoco que trataré de conectar varios jonrones»…

“Trataré de estar en la élite para ayudar al equipo. El retiro no está en mis planes inmediatos», dijo.

Aquí detiene la conversación y ríe como un niño, o como quien prepara travesuras. Luego se torna solemne: «No pienso en cifras, ni me gusta decirlas. El objetivo es trabajar fuerte, entrenar hasta el cansancio, desgastarse en el terreno todos los días para tener un buen resultado y ser útil al equipo».

¿Pudieran desmotivarse los peloteros cubanos si no quedara más alternativa que jugar a puertas cerradas por la COVID-19?

“Todo puede pasar. Si en realidad se jugara a puertas cerradas aquí, como se hace ahora mismo en Grandes Ligas, o en el béisbol profesional japonés, o en otros países; creo que esto pudiera puede afectar la motivación de los deportistas.

«No obstante nos sobrepondremos a esa situación y te aseguro daremos un buen ‘espectáculo’. Lo importante es el pueblo, y que le gente se sienta contenta con el regreso de la ‘pasión’, o sea nuestro Deporte Nacional».

Desde hace algunos años Cepeda es padre y tiene que hallar tiempo para el deporte, tiempo para la familia, y en especial, tiempo para la crianza de su hijo. Los he visto “entrenar” juntos en el estadio Victoria de Girón de Sancti Spíritus. Prefiero pensar que el relevo está garantizado.

«Yo no lo fuerzo a que sea pelotero ni a que siga mis pasos, pero el béisbol le ha gustado desde pequeño. Seguro tú también eres padres y entiendes que en pleno siglo 21, desligar a los hijos del mundo de los videojuegos puede resultar una tarea tan difícil, como conectar un jonrón dentro del terreno.

«Pero me gustaría no solo que fuera pelotero, sino que practicara ejercicios físicos, porque el deporte te lleva por un buen camino, te crea una disciplina social, forma en ti buenos valores y creo que eso es más importante que si se es una ‘estrella’, o no, si se es un gran pelotero, o no. Mi aspiración para con mi hijo es que sea buena persona, que tenga un trabajo honrado, digno y te digo más; para mí todas las profesiones son importantes».

Sé que el jugador que tengo ante mí analiza el béisbol en todas sus dimensiones, lo comprende, lo desmenuza, lo “vive”. Él, al igual que millones de personas en el planeta entienden que el nuevo coronavirus ha cambiado las formas y estilos de vida: “la actual pandemia ha afectado a mucho más que el béisbol; ha afectado todas las esferas de la vida humana. En el caso específico del deporte, ya los entrenamientos no son iguales.

Aunque la televisión cubana muestre los “deseos” y la “intensidad” que posee un determinado atleta para la venidera contienda, lo cierto es que influyen varios factores, por ejemplo: nosotros no competimos desde enero y aunque entrenamos mucho ahora, la verdad es que ha pasado bastante tiempo”.

En 1935 Carlos Gardel le decía al mundo “que 20 años no es nada”, y aunque esté o no de acuerdo con este Tango, siento escalofríos de imaginarme a la pelota cubana sin Frederich. Inevitablemente algún día llegará el momento del adiós. También él lo sabe, pero por ahora hay Cepeda pa rato…

«Trataré de estar en la élite para ayudar al equipo. El retiro no está en mis planes inmediatos, aunque como es lógico, sí sucederá algún día, en un futuro. Mientras me sienta contento aquí estaré.

«El deporte me sirve para todo, para la vida y amo lo que hago. También soy objetivo y sé que no tengo las mismas posibilidades, ni condiciones físicas de años atrás, cuando comencé; pero mientras pueda hacer mi trabajo en el terreno, voy a estar aquí, junto al equipo».

Entrevistarlo y no indagar por los Gallos, es como mirar a una estrella sin parpadear. Por eso: ¿qué esperas de tu equipo?

«Hemos conformado una buena selección de jugadores y daremos batalla desde el comienzo mismo de la serie».

Una colaboración de Radio Vitral para Cubadebate.

5 de Septiembre

5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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