Francesa por decisión española | 5 de Septiembre.
dom. Jul 21st, 2019
Es muy probable que no exista en Cuba un Centro Histórico Urbano (CHU) que con solo 0,9 kilómetros cuadrados de superficie, exhiba tal profusión de domos. En la foto, en primer plano, la gran cúpula del antiguo Ayuntamiento, hoy Palacio de Gobierno y sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Cienfuegos / Fotos: Igorra

En la foto, en primer plano, la gran cúpula del antiguo Ayuntamiento, hoy Palacio de Gobierno y sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Cienfuegos / Foto: Igorra

En la historia de la geografía universal, las ciudades coloniales fueron siempre fundadas por inmigrantes procedentes de las correspondientes metrópolis. Podía darse el caso de núcleos poblacionales de diferente nacionalidad a la del país conquistador, pero tales hechos se producían al margen de la voluntad de las testas coronadas. El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, por ejemplo, trajo a la porción del norte de América sus famosos peregrinos y en esas lejanas tierras se asentaron ciudadanos británicos; iguales en zonas del Caribe que hoy hablan la lengua de William Shakespeare.

Otro tanto hicieron en las cuatro esquinas del planeta las grandes naciones coloniales a partir del siglo XV, ya fueran el Reino de los Países Bajos —incorrectamente conocido como Holanda— o Alemania en el siglo XIX.

España no fue la excepción… salvo en un momento de su historia. Y el hecho sucedió precisamente en la tierra que Colón describió como “…la más hermosa que ojos humanos hayan visto…”.

En la porción centro meridional de Cuba se encuentra ubicada la actual provincia de Cienfuegos, cuya capital —de igual nombre— da al Mar Caribe y posee una hermosa bahía de bolsa de 88 kilómetros cuadrados de superficie, descubierta precisamente por el Gran Almirante en 1494.

Pues bien, durante mucho tiempo todo el comercio de la rica comarca se desarrolló por allí; ganado, café, azúcar, tabaco… sin faltar la extendida práctica del contrabando y el secuestro de los vecinos más ricos de la zona para exigir fuertes rescates, motivaron el interés de la Corona española por aquel lejano paraje del gran Imperio.

Entre 1733 y 1745 fue construida a la entrada de la majestuosa bahía, el Castillo de Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua y allí quedó permanente una guarnición hispana. Todavía en esa época no existía la ciudad. Y aún tardaría décadas en aparecer…

En 1817 ya no era suficiente la presencia de soldados en una zona económicamente tan importante y que, contradictoriamente, recaudaba poco para las arcas reales. Se imponía la necesidad de fundar una nueva ciudad en la “siempre fiel Isla de Cuba”; más aún, era preciso detener el incremento de la población negra y el recuerdo de la cercana Haití, con su levantamiento de esclavos, urgía el fomento de la población blanca.

Es aquí donde entra en escena un francés llamado Louis De Clouet y Piettre, hijo de inmigrantes franceses de Burdeos, nacido en Nueva Orleáns, Louisiana, y que por esa época es coronel de los reales ejércitos hispanos.

Este hombre, vehemente y apasionado, logra entusiasmar en Burdeos a sencillos franceses que desean probar suerte al otro lado del Atlántico y el punto seleccionado es la tierra que rodea a la bahía de Jagua.

En la primavera de 1819 desembarcan pacíficamente sastres, carpinteros, panaderos, herreros… todos ellos con el acento típico de Francia. Para el 22 de abril de aquel año queda fundada oficialmente la Colonia de Fernandina de Jagua en la margen oriental de la bahía, a unos 7 kilómetros aproximadamente de su entrada y, por supuesto, con el beneplácito de las autoridades españolas.

Finalmente, la amenaza de una supremacía negra en Cuba, le había abierto el camino a aquellos franceses para asentarse en un territorio español del Caribe e introducir su propia lengua y costumbres. Pero… ¡ojo!… la Corona no iba a permitir que en la geografía de su vasto Imperio surgiera una ciudad con nombre francés y en 1829 se decidió el definitivo. Desde ese año, y en honor del entonces Gobernador General de Cuba, don José Cienfuegos, la hermosa ciudad tuvo su denominación definitiva. Que no borra de su historia, sin embargo, el hecho de que la Perla del Sur nació francesa por decisión de España.

Ilustración: Ández
Ilustración: Ández

*Escrito por Alexis Schlachter para el trimestrario Cienfuegos en la Historia, publicación periódica de la Editora 5 de Septiembre.

Noticias relacionadas

5 thoughts on “Francesa por decisión española

  1. Si la perla se llama cienfuegos por h o por b no tiene la mas minima importancia , solo voy a decir que como aquel cienfueguero ilustre que hoy vive en Prado y San Fernando . Cienfuegos es la ciudad que mas me gusta a mi . Alli trabaje por priemra vez alli me nacio un hijo y esas cosas marcan para toda la vida . ademas las mujeres mas hermosas de cuba viven alli y la bahia de cienfuegos es espectacular . Los cienfuegueros son muy orgullosos de su ciudad y yo los entiendo y si fuera cienfueguero para mi no habria ciudad mas hermosa. A mi hijo lo vacilo y le busco la lengua diciendole que si el malecon de cienfuegos es chiquitico ,que si el prado esto y lo otro pero mentira solo lo hago para molestrlo un poco pues de verda que cienfuegos es una maravilla de ciudad. asi que cienfegueros cuidenla y mantengala como lo que es la Perla de sur . Y yo se que algun dia volvere a vivir alli .

  2. Amigo Francisco:
    Teneis toda la razón, así, en español castizo, pues no reparé, en tan exquisito articulo historico un dislate incurrido por su autor, quizá por un error semántico que contemporaniza al ilustre Jose Cienfuegos en la epoca de 1829, cuando se afirma ” y en honor del entonces Gobernador General de Cuba…”, pues, ciertamente, entonces sus restos reposaban en un cementerio en Madrid. No obstante, lo considero peccata minuta que en modo alguno, desluce el valor didáctico y formador de valores de amor, entrega y sano orgullo, que deben tener los actuales cienfuegueros, sobre el origen e historia de su ciudad y debemos recordar a Eliseo Diego, pues no nacemos por azar en un sitio o en otro, sino para dar testimonio y este articulo fundamenta la necesidad de postular tal aseveracion por parte de todos los cubanos, incluso, por los santaclareños como yo, admirador de esa ciudad.

  3. Estimado Moyapilongo (por su nickname lo imagino santaclareño) muy sustancioso su post, además del honor que me hace al dirigirlo hacia mi humilde persona, pero de verdad me quedé sin entender la deferencia porque yo solo aludo a que el autor del trabajo da a entender que en 1829 -el 20 de mayo de tal año para ser más preciso- cuando la colonia Fernandina de Jagua es renombrada y “categorizada” como villa de Cienfuegos el bueno de don José todavía se sentaba en el sillón destinado a los Capitanes Generales en el habanero Palacio de marras, cuando en realidad hacía poquito más de cuatro años del fallecimiento de Cienfuegos y Jovellanos en la capital del reino español. Mis afectos y cordial saludo.

  4. Amigo Francisco:
    Don Jose Cienfuegos Jovellanos, Capitan General de Cuba ( 1816-1819) tuvo en su ejecutoria el merito de impulsar la fundacion de la ciudad de Cienfuegos y post mortem, es probable que se le otorgara su nombre a la ciudad que tanto contribuyó en fundar. En el periodo 1819-1828, se conocio como Fernandina de Jagua y a partir del siguiente año, el nombre actual. A diferencia de otras villas fundadas, conocidas como Colonias de Vives, como Santo Domingo en Villa Clara, la cual por su mediterraneidad y economia agricola y de pastoreo, no acusó desarrollo como la ciudad de Cienfuegos, ciertamente, fue la unica de origen fundacional francés de hispanoamerica en el Siglo XIX, por lo que se requiere conservar tal legado para la nacion cubana, por sus propios habitantes, en demostracion de autentica cienfuegueridad.

  5. …” y en honor del entonces Gobernador General de Cuba, don José Cienfuegos”, ¿cómo es posible que Pepe 100fuegos estuviera al frente de los destinos insulares si el hombre había cantado el manisero en 1825, el 25 de abril, y en Madrid para ser más exacto?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles