Finca Perseverante, escuela del arroz a pie de surco en Cienfuegos

Como a la totalidad de los productores agrícolas de la provincia de Cienfuegos y del resto del país, la situación epidemiológica provocada por la Covid-19 y sus consecuencias, impactaron en la finca Perseverante del extensionista arrocero Frank Michel Becerra Miranda.

“Ha sido una etapa extremadamente difícil y no solo por las limitaciones de recursos e insumos, sino que padecer de la enfermedad nos alejó por un tiempo de la tierra. Sin embargo, hoy el panorama se torna distinto y ha prevalecido la voluntad de recuperarnos en todos los sentidos”, detalla el destacado campesino, siempre apegado al nombre de su heredad.

Desde hace más de una década, Frank decidió darle un vuelco a sus primarias intenciones de ser un cultivador más del cereal, para figurar en la lista de los más experimentados proveedores de semilla de altísima calidad y potencial genético, ya no solo del territorio cienfueguero.

“Por supuesto, aclara, para los resultados en este tiempo no solo bastaron la voluntad personal y mi afán emprendedor; ello no hubiera sido posible sin los vínculos, primero, con el Instituto de Investigaciones de Granos (IIG), y un poco más tarde, las relaciones con el Departamento de Fisiología Vegetal de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, además del Instituto Polítécnico Ramón López”.

Agrega el también socio de la Cooperativa de Créditos y Servicios Sergio González, del municipio de Aguada, que la “Perseverante” se ha convertido en una verdadera escuela a pie de surco para ambas partes. “Hemos aprendido mucho de los académicos e investigadores en cuestiones teóricas, reconoce, pero también ellos de nosotros, con la aplicación de nuevas técnicas y su saldo en el orden práctico”.

El trabajo conjunto permitió experimentar con 20 variedades del grano, la mitad de ellas con el IIG y el resto con el Instituto de Ciencias Agrícolas (INCA). “Lo más importante de la experiencia, explica, es comprobar las características genéticas de cada una de ellas y demostrárselo a los productores para que luego elijan. Por ejemplo, en el caso particular de la ‘Perla de Cuba’ tiene gran potencial de rendimiento (hasta diez toneladas por hectárea), aunque resulta de cierta complejidad en cuanto a su ubicación en época, con un manejo de cultivo al detalle”.

En tanto, la variedad IACUBA 25, de acuerdo con Becerra Miranda, es propensa a la fácil adaptación de la salinidad del suelo predominante en la zona. Mientras la IACUBA 27es el resultado de una mutación de la J-104, con potencialidades de altos rendimientos agrícolas, lo mismo para la campaña de frío que la de primavera. Resalta, también, la resistencia a la piricularia o quemazón, y otras enfermedades, además de poseer poco porte y con ello evita el encamamiento de las plantaciones a causa de intensas lluvias y fuertes vientos.

Si bien los beneficios de las 63 medidas adoptadas por Gobierno cubano, a fin de estimular la producción de alimentos, llegaron a la “Perseverante”, su propietario opina que deben revisarse incongruencias entre el incremento de los precios de algunos insumos y servicios con el pago por una semilla de alta calidad y potencial genético, a su juicio sin la debida correspondencia.

Sin embargo, ello no ha sido óbice para que este científico natural de la tierra y promotor de buenas prácticas agrícolas, detenga su la labor investigativa y experimental. Frank Michel sigue apostando por el futuro, consciente de que, al final, sabrán buscarse sabias soluciones para que siempre hayan manos e inteligencia prestas, y no falte a la mesa del cubano uno de sus platos imprescindibles.

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Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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