Finca El Porvenir: donde ingenio y creatividad hacen crecer al tabaco

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Entre las inventivas dadas a luz en El Porvenir sobresalen los semilleros en bandejas flotantes./Foto: Juan Carlos Dorado

Manos acostumbradas a las rudezas del campo responden también al comando de la ciencia, la innovación y la creatividad. Ellas abren heridas a la tierra para plantar la semilla que, tras un largo proceso, otras manos convertirán en puros, perniciosos y atractivos a la vez, apetecidos por fumadores de diversos puntos del orbe. En la Finca de Tabaco Tapado “El porvenir”, perteneciente a la UBPC El Tabloncito, de la Empresa Agropecuaria El Tablón, en Cumanayagua, esas manos saben que en incontables ocasiones el ingenio es el mejor aliado de la productividad.

Destacados en la actividad del Fórum de Ciencia y Técnica, trabajadores y trabajadoras de dicha unidad apelan a la imaginación, enriquecida por estudios e investigaciones, para incrementar los niveles productivos, recortar los gastos o humanizar la labor.

Entre las inventivas dadas a luz en El Porvenir sobresalen los semilleros en bandejas flotantes. “Nos dieron la tarea de comenzar a producir posturas para todos los productores de la provincia. Tuvimos que ir a La Habana y Pinar del Río a tomar experiencia del sistema empleado allá. Ellos depositan las semillas en un lapicero y luego van cayendo dos o tres. Como el proceso es muy lento, nosotros buscamos la forma de abreviarlo, agilizarlo. Entonces creamos este sistema de bandejas flotantes, el cual ha dado una eficiencia tremenda”, cuenta Arcides Hernández Pérez, usufructuario de la Finca.

“Con el sistema anterior –comenta-, una persona puede llenar solo 10 o 12 bandejas como máximo. Gracias a esta invención, con tres personas llenamos de 2 mil a 3 mil, la capacidad que queramos en el día, sin problema ninguno. Esa es la gran ventaja. Es impresionante cómo ha humanizado el trabajo. Además, nos permite obtener plántulas con calidad, sanas, robustas. El sistema radicular es más vigoroso, fuerte, con una mota que evita el estrés del trasplante. También propicia una supervivencia en el campo superior al 98 por ciento, ahorro de pesticidas, agua y fertilizantes en un 70 por ciento, sin descontar que los semilleros se pueden sembrar cerca de las vegas y los costos de producción son bajos”, argumenta Arcides.

Aunque les pertenece la autoría de esta técnica, el deseo de los usufructuarios de la unidad tabacalera no es guardarla como un secreto, sino llevar la innovación a otros productores. “A nivel de país deben llenarse 12 millones de bandejas, por eso abogamos porque se generalice esta modalidad. La idea es que todo el tabaco tapado cultivado en Cuba se cubra con este tipo de bandeja flotante o cepellón, pues el impacto económico es descomunal”, asegura.

Gracias a la invención de este implemento de siembra, tres personas pueden llenar de 2 mil a 3 mil bandejas diarias. /Foto: Juan Carlos Dorado

¿TRABAJO VS INVENTOS?

“A ustedes no les gusta trabajar, por eso siempre están inventando”. El chiste que un directivo les hizo en cierta ocasión solo se equivoca en eso del desapego al trabajo; laboriosidad es lo que abunda en El Porvenir. Pero sí acierta en que no escasean inventos que contribuyen a la prosperidad de la finca. José Inocente González Pérez, otro usufructuario, no duda en ilustrar la aseveración cuando habla del horno para hacer el carboncillo a partir de la quema de cascarilla de arroz.

“El carboncillo parte de una idea del viceministro de la Agricultura Idael Pérez Brito, quien aconsejó que tal vez esa técnica, aplicada en cultivos varios, resolviera un problema en los semilleros de cepellón en el tabaco. Fuimos a Sancti Spíritus, vimos cómo lo tenían implementado allí y comenzamos a hacerlo aquí. La calidad de las posturas es mucho mayor, en el trasplante se pierden menos posturas, hace que el tabaco sea más leñoso, más fuerte. Hemos aplicado también el carboncillo en cultivos varios y en todo vemos un resultado enorme.Varios campesinos han estado en la finca interesados por ese procedimiento para realizarlo en sus tierras. Y eso sería muy bueno, diversificarlo…”.

Según Fran Hernández Pérez, obrero e innovador, en ocasiones la escasez de recursos inspira la inventiva. “Por ejemplo, con lo de la riega de semillas en las bandejas, Arcides y José conversaron con nosotros sobre la necesidad de pensar en algo para agilizar el trabajo, nos dimos a la tarea y salió eso.

“Inventamos también una máquina para podar las plantas de las bandejas, procedimiento necesario en este tipo de semillero para buscar el máximo rendimiento y la mayor uniformidad. Se realizan dos o tres podas por ciclo, de forma manual, con una tijera, y luego se extraen las hojas que van cayendo en la bandeja para evitar enfermedades. Este nuevo implemento de corte humaniza y economiza el trabajo. Antes se requerían diez obreros para podar 15 bandejas diarias. Ahora con solo tres podamos 400 y, además, logramos mayor uniformidad en la poda, hay menos riesgos de enfermedades, entre varios beneficios.

Otro recurso nacido del ingenio de estos campesinos es el llamado “tractorcito”, utilizado para hacer cajuelas, implemento que sustituye a las guatacas y aporta altos índices de eficiencia.

Distingue también a la Finca El Porvenir cuanto hacen allí en virtud de la protección de los suelos. “Además de los productos normales, aplicamos un coctel biológico que nos ayuda mucho a contrarrestar el efecto del cambio climático. Teníamos una infestación elevada de mancha verde en el tabaco, luego de este tratamiento ha disminuido y lo hemos probado en cultivos de pimiento, tomate, con buenos resultados”, dice Octavio Hernández Pérez, técnico de sanidad vegetal.

Aunque el principal renglón de esta unidad es el tabaco, también se dedican al cultivo de frijoles, para la sustitución de importaciones, y de hortalizas como el tomate y el pimiento. En tiempo de “no tabaco” siembran pepino en la nave de cultivo tapado, destinado a Acopio. “En el último año tuvimos ingresos de 2 millones 100 mil pesos y gastos de 917mil pesos, todo esto se gana con mucho rendimiento y a ello contribuyen en gran medida las innovaciones, las cuales nos ahorran dinero y elevan la calidad de nuestros productos”, afirma Arcides.

Pero los usufructuarios de El Porvenir no solo se preocupan por sacar el mejor provecho a sus tierras, sino también por el bienestar de quienes allí laboran, cuyas preocupaciones e intereses respaldan, tanto desde la sección sindical como del núcleo del Partido constituidos allí. “Al final, todo eso se traduce en mayor productividad y permanencia de la fuerza laboral”, asegura el usufructuario. La creatividad allí no solo hace crecer el tabaco sino la vida de quienes lo cultivan.

En la Finca El Porvenir, aplican el carboncillo a partir de la quema de cascarilla de arroz en el tabaco con notables resultados. /Foto: Juan Carlos Dorado

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