“Fidel me hizo una corrección vocacional”

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Primer niño a la izquierda, Salvador Tamayo Muñiz, quien participó junto a Fidel en la inauguración del Campamento Ismaelillo.
Primer niño a la izquierda, Salvador Tamayo Muñiz, quien participó junto a Fidel en la inauguración del Campamento Ismaelillo.

Hoy no busqué entrevistar al doctor Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud; quise conversar con el pequeño de 12 años que en la ceremonia de inauguración del Campamento de Pioneros Ismaelillo recibió al Comandante en Jefe. Pasamos por alto la efeméride del Día de la Medicina Latinoamericana, celebrado el 3 de diciembre: hoy hablaremos de Fidel.

Seis niños de la región central fueron seleccionados para “atender” al líder durante la visita, aquel 18 de julio de 1976. Unos días antes comenzaron los preparativos, a Salvador le correspondió tamaña misión: pronunciar las palabras de bienvenida desde la misma entrada de la Tatagua. Él mismo las escribió.

“Otra de las muchachitas le puso la pañoleta, luego nos montamos en el jeep con él y recorrimos el campamento, hubo una tabla gimnástica, un rodeo, se inauguró la base náutica, algunos pioneros reeditaron simbólicamente el desembargo del Granma, un acto donde Fidel habló, almorzamos con él, en fin, muchísimas actividades”, me cuenta.

Dr. Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud. Foto: de la autora
Dr. Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud. Foto: de la autora

La revista Bohemia reseñaría entonces los sucesos donde participarían más de 10 mil personas. “No recuerdo exactamente la cantidad, pero el campamento estaba al tope de su capacidad, además de los pioneros que fueron expresamente para el acto, los guías y maestros, y prácticamente toda la dirección de la Revolución”.

¿Cómo era el contacto con los niños?

“Un efecto mágico, porque Fidel era como un imán. No lo veíamos como una personalidad ajena, sino que rápidamente se establecía la conexión, se rompían todas las distancias con un diálogo fluido y un acercamiento paternal, íntimo, conspirativo.

“Siempre nos preguntaba qué íbamos a estudiar; en ese entonces mi respuesta fue ciencias políticas o relaciones internacionales. Me dijo ‘bueno, y por qué no estudias medicina, tenemos grandes planes, la política está en la medicina’, esos fueron algunos de sus comentarios.

“Luego, en 12mo grado cuando me corresponde escoger carrera, ya no lo tenía muy claro y coincide con uno de sus discursos en Camagüey durante un congreso del Sindicato de Trabajadores de la Salud, donde él expone la idea de crear el Destacamento de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay y me decidí, lo vi como un compromiso personal para con él. De modo que Fidel me hizo una corrección vocacional”.

Aquel episodio de la Tatagua no fue el primer encuentro cercano con el máximo líder cubano. Otro campamento, el de Tarará, había propiciado antes dos cara a cara con el mejor discípulo del Apóstol, donde Salvador había llegado gracias a su orientación martiana.

¿Cuál era la posición del Dr. Salvador cuando, en el aniversario 25 del Hospital Provincial, Fidel le habló a los médicos, enfermeras y directivos de la institución? (Regreso al punto que intenté evitar, pues para entonces –2004– mi entrevistado se desempeñaba como director provincial de Salud; lo reencuentro desde una nueva posición y lo descubro artífice de esa visita, última del Comandante a la tierra cienfueguera).

“Desde finales del 2003, de conjunto con las autoridades del Hospital, el Gobierno y el Partido, empezamos a soñar la idea con la esperanza de que Fidel estuviera, fuimos hasta La Habana y le dejamos la invitación, actualizándolo además de la situación, los resultados y los programas de este centro de prestigio nacional. Su estancia estuvo precedida de muchos detalles orientados por él, el estudio profundo de cada uno de los servicios, las posibilidades que podían explotarse aún.

“Hubo un recorrido por las instalaciones y luego el acto de masas donde nos habló emocionado. Un discurso tremendo y luego una reunión de trabajo que terminaría a las dos y media de la madrugada; por supuesto Fidel tenía la vitalidad de siempre, indagando, orientando, desplegando ideas y anunciando programas a implementar en la Salud Pública, de los cuales aún existen algunos en perspectivas.

“Habló con mucha confianza del Hospital, sobre el colectivo de trabajadores, con respeto hacia Cienfuegos. Allí y en encuentros posteriores nos encargó el desarrollo de la Operación Milagro, la formación de médicos latinoamericanos, las salas de rehabilitación en las montañas y comunidades de difícil acceso. Él analizaba minuciosamente todo, chequeaba al detalle cada una de las tareas”.

¿En algún momento le confesó que había sido usted aquel pionerito del Campamento Ismaelillo?

“No, no se dio la oportunidad, son historias que uno atesora como un recuerdo, no venía al caso significárselo”.

Entonces, la noche del 25 de noviembre de 2016, llega la noticia de su deceso.

“No es sorpresa que una persona de 90 años muera, porque la muerte está más cerca en la longevidad, pero no estábamos preparados para ese momento, además, la vida que se apagaba era la de Fidel.

“Recibimos mensajes de todo el mundo, tanto de compañeros nuestros en misiones internacionalistas como de médicos foráneos formados en esta isla. A quienes hemos tenido la oportunidad de relacionarnos con otros pueblos, sabemos que no te reconocen algo que tú estás haciendo, en principio, le agradecen a Fidel.

“El pueblo grita ¡Yo soy Fidel! Como una muestra de compromiso, aún sabiendo que no es fácil serlo. Hemos visto muchas lágrimas, pero el dolor no es de derrota, ni de una pérdida irreparable, él mismo se encargó de repararla con su vida. Las experiencias mías te las he contado, pero cuánta gente no guarda las suyas. Los cubanos lo sentimos muy próximo, aun quien no haya podido tocarlo o hablar con él; pero ninguno de nosotros podrá decir que no lo ha tenido cerca porque él se entregó a todos por igual.

“En estos días de homenaje y de tributo lo he pensado como un fundador, pues hasta con su muerte él refundó la unidad del pueblo. La mayor responsabilidad que nos deja Fidel es la de ser cubanos, dentro y fuera del país”.

7 Comentarios

  1. Yo recuerdo a Salvador de aquel día, claro, no sabía era él, recuerdo que se paseaba por el campamento, en algún momento, y Fidel lo llevaba tomado de la mano, lo reconocí de niño en la foto. Yo estaba en quinto grado y llevábamos la pañoleta azul y blanca. Recuerdo nos dieron muchas golosinas, entre ellas paquetes de sorbeto, ese día me sabe a sorbetos de chocolate, fue un día inolvidable; recuerdo a Celia Sánchez con una blusa blanca de floripondios bordados. Buenos recuerdos, pero me parecía que Salvador quería ser periodista!!!

    • Maga, yo supe de esta historia por una exposición del ICAP que fui y allí estaba la foto, no me costó mucho trabajo reconocerlo porque es la misma cara de entonces. Sin embargo, el día de la entrevista supe que Salvador tenía muchas más historias con Fidel de las que yo pensaba, algunas que incluso no publiqué para no apartarme del tema.

  2. Kenya, aunque no sea el autor del texto, debo decirte que está en marcha un programa de reconstrucción del campamento, el cual marcha de forma escalonada y ya tiene varios objetos de obra en camino. Es una instalación muy grande, por ende costosa, pero progresivamente se rescatará íntegra para nuestros pioneros. Es la idea. En fecha reciente, a su histórico director le confirieron el Premio Especial de la Ministra de Educación, por sus logros y los de la institución que comanda. Saludos.

  3. lei su articulo y me dio tanta nostalgia al ver hace dos años como el compamento Ismaelillo hecho con tanto amor esta destruido y desvastado y que no hagan nada para mantenerlo activo recuerdo que la escuela primaria carlos manuel de cespedes fue unas de las que innaguro la tatagua con sus campamentos de colores su teatro la playa las aulas que bien lo pasamos y no recuerdo bien pero estabamos en cuarto o quinto ojala que lo rescaten y esta nueva generacion tenga un campamento de verano saludos

  4. Excelente entrevista. Felicidades Dr. Salvador, usted como siempre con excelente oratoria. Felicidades por los logros de la salud en nuestra provincia. Saludos. Dr. Vila