Fidel, faro vigente en las ideas y la acción

La preclara inteligencia de Fidel tenía el don de adelantarse a los acontecimientos. Según su amigo y expresidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, el Comandante en Jefe poseía la extraordinaria capacidad de viajar al futuro, regresar y explicarlo.

Más que su legado y las conquistas políticas y sociales, el Líder Histórico de la Revolución nos dejó una fuente inagotable de inspiración. A la total vigencia de su pensamiento futurista tenemos que volver una y otra vez para enrumbar las ideas y la acción con la certeza de tocar el porvenir.

Fidel nos enseñó soñar en grande, pero también a saber batallar por un futuro mejor para nuestros hijos y nietos. Su ejemplo personal y liderazgo trazó el camino a seguir, y comprendimos con total claridad que el tránsito a metas superiores estaría plagado de escollos y obstáculos por superar; pero al mismo tiempo supimos que entre todos podíamos alcanzarlas.

Nadie mejor para tasar las cualidades humanas y revolucionarias de Fidel que su hermano de sangre y de lucha, Raúl. Entre las virtudes resaltó aquella de que:

La permanente enseñanza de Fidel es que sí se puede, que el hombre es capaz de sobreponerse a las más duras condiciones si no desfallece su voluntad de vencer, hace una evaluación correcta de cada situación y no renuncia a sus justos y nobles principios”.

La visionaria ejecutoria de Fidel Castro se adelantó a las actuales circunstancias de la guerra mediática no convencional impuesta por los enemigos de Cuba, orquestada y financiada por el gobierno de los Estados Unidos. Ante el golpe blando, las revoluciones de colores o como le llamen a cualquier plan o modalidad por revertir el orden y derrocar el proyecto socialista elegido por los cubanos, ya él lo había alertado y categóricamente repitió en más de una ocasión que la contrarrevolución jamás tendría una tribuna en este país, como si predijera las intenciones mercenarias, desestabilizadoras e injerencistas de las cacareadas “marchas pacíficas”.

La estrategia del Líder Histórico de la Revolución cubana, definida como Batalla Ideológica, adquiere nuevas dimensiones en el actual escenario, que combina el uso de la subversión a través de grupúsculos mercenarios dentro del país, para la continuidad de la estrategia estadounidense de la guerra radioelectrónica y ciberespacial.

De las malévolas intenciones de las sucesivas administraciones yanquis, siempre el Comandante en Jefe estuvo alerta, aun cuando más cerca se llegó a la normalización de las relaciones durante la presidencia de Obama.

A propósito del tema, en una de sus reflexiones escribió: “Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta”.

Hace cinco años, contemplábamos el paso del cortejo que transportaba la urna de cedro con las cenizas del invicto Comandante con consternación por la desaparición física del paradigma que marchaba al olimpo de la gloria, es verdad, pero con la convicción de seguir su ejemplo y grandeza a todo lo largo y ancho del verde caimán.

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Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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