“Estuve en China durante el surgimiento de la pandemia y cumplí el reto de sobrevivir”

Para la especialista del CITMA en Cienfuegos, Tania Lozano Robaina, cursar una maestría de dos años en China y realizar estudios de campo significaba conocer detalles del entorno del país asiático, así como disfrutar de su belleza.

Cursaba allí en Shanghai su maestría en Ingeniería en ciencias ambientales, y defender su tesis significaba un título que ayudaría a su labor en la Unidad de Gestión del Ministerio de la Ciencia aquí.

El 29 de diciembre de 2019 (a mediados de su curso que duraría de 2018 a 2020) viajó a la provincia de Chengdu, al Centro de Investigación y Cría del Panda gigante, y al regreso una noticia cambiaría su vida:

“Cinco días después del retorno, conocimos de la existencia de una neumonía en la ciudad de Wuhan; luego, durante los primeros días de enero de 2020, comienzan a manejar el término de Covid. Comencé a buscar información sobre los síntomas y surgió el temor al contagio, pues habíamos viajado en trenes hasta quince horas seguidas.

“Mis compañeros y yo vivimos el verdadero pánico y cambió nuestra vida. En Shanghai pararon los metros, el transporte público en general y cerraron los comercios. Pero las medidas que más me impactaron fueron las de la propia universidad: pusieron rejas, alarmas, no podíamos salir, apenas a comprar alimentos”.

¿Y los estudios?

“Crearon un programa online y cada día, antes de las tres de la tarde, respondíamos cuestionarios, incluido nuestro estado de salud y lugar donde nos encontrábamos; tenían un miniprograma que nos localizaba, el estudiante que mintió no regresó nunca al curso”.

¿Cómo fue vivir el origen del virus allí mismo, cómo los prepararon para enfrentarlo?

“Constantemente recibíamos orientaciones, pero aunque no parezca creíble al gigante asiático se le estremeció su economía, escaseaban las mascarillas y la universidad nos conseguía para un mes. Estábamos en el rigor de las tesis, fue muy tenso, eso atentaba contra nuestra concentración”.

¿Cómo pudo activar mecanismos de defensa ante la situación?

“Mi mundo cambió, no dormía en horarios normales, caí en estado de depresión, pero escribía la tesis en mis desvelos, pues nunca dejé de soñar con el título”.

Tania activó la resiliencia ante los retos; mientras otros estudiantes regresaban a sus países, ella se propuso continuar:

“Tenía que sobreponerme al pánico, la Covid seguiría, la universidad también y yo no era la excepción; además de escribir la tesis participé en reuniones de predefensa y defensa, con todas las medidas sanitarias y logré vencer.

¿Y el regreso?

“Seis meses de espera, pues los vuelos colapsaban ante la pandemia; fue necesario virar por Francia con muchos escollos. Logré llegar sana y salva; mis compañeros que optaron por quedarse en China tampoco tuvieron contagios.

“Entonces llegué a mi barrio de Pastorita con la experiencia de haber vivido en el epicentro de la pandemia y no haberme contagiado; sirvió de ejemplo para todos la importancia de cumplir las medidas, por estrictas que sean.

“Fue la experiencia que pude transmitir a mis padres viejitos, a mis vecinos y colegas de trabajo”.

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Dagmara Barbieri López

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación.

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