Estudiarán restos humanos hallados en Fortaleza de Jagua
dom. Oct 13th, 2019

Estudiarán restos humanos hallados en Fortaleza de Jagua

Vista general de la capilla y detalle ampliado de los restos humanos conservados bajo la lápida acristalada (señalada con la flecha) en la porción del piso donde se produjo el hallazgo en 2013. /Foto: Ismary

Vista general de la capilla y detalle ampliado de los restos humanos conservados bajo la lápida acristalada (señalada con la flecha) en la porción del piso donde se produjo el hallazgo en 2013. /Foto: Ismary

Restos humanos encontrados en 2013, durante la última restauración de la fortaleza cienfueguera Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, serán estudiados.

La investigación estará entre los primeros encargos de los expertos del recién abierto Gabinete Arqueológico, de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del Centro Provincial de Patrimonio.

La máster en Ciencias Marisol Otero, directora del fuerte ubicado en el ultramarino poblado del Castillo, confirmó que los fragmentos óseos exhibidos en el sitio de hallazgo, “serán los primeros en examinarse, no solo por la necesidad de conocimiento que los especialistas tenemos, sino porque somos un museo y muchos visitantes nos preguntan a quiénes pertenecieron, de cuándo datan, y hasta ahora no podemos responderles”.

Hasta el momento, y en ausencia de registros de enterramientos, únicamente se conoce la costumbre de los colonos españoles de sepultar miembros de la alta jerarquía bajo el templo, considerado el primer cementerio parroquial de la otrora comarca de Jagua.

Huesos en retrospectiva

Declarado Monumento Nacional el 10 de octubre de 1978, y convertido en museo casi dos décadas después, el baluarte defensivo había tenido cuatro rehabilitaciones anteriores. Fue durante la quinta, iniciada en 2009 y que se prolongó hasta 2014, cuando se reconstruyeron el puente, muros, cubiertas, balcones, instalaciones eléctricas, y gran parte del piso. En cada etapa aparecieron nuevos vestigios, pero el más relevante de ellos ocurrió en la capilla: el hallazgo de restos óseos.

Obreros que levantaban los enlosados, se toparon con una vértebra, y luego partículas de huesos, dientes, incluso fragmentos del fresco del oratorio.

Pero un detalle llamó entonces la atención de trabajadores y especialistas: los restos humanos estaban desprovistos de vestimentas, botonaduras o residuos de féretros.

Leyendas de tesoros

Leyendas populares del poblado del Castillo, aseguran que luego de la toma de La Habana por los ingleses (agosto de 1762), se resguardaron en Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua los caudales de prominentes pobladores de la capital. El mito se acrecentó con los años.

El 5 de febrero de 1899, consumada la ocupación norteamericana, 25 hombres de la guarnición se marchaban para siempre rumbo a la madre patria: se unían a las últimas tropas españolas en salir de Cuba, luego de casi cuatro siglos de colonización.

Durante los primeros veinte años en que la fortaleza se sumió en el abandono, tuvo lugar el saqueo. Lugareños y gentes venidas de otras partes profanaron el fuerte, hollando a tontas y a locas en busca de los pretendidos tesoros escondidos en el recinto amurallado. Todo ello no hizo más que contribuir al deterioro.

Pistas arqueológicas

En los años que siguieron en el siglo XX, sobresalen algunos tímidos intentos de rescate por parte de algunos cienfuegueros amantes del patrimonio, pero no fue hasta que el afán aventurero del pintor local Wayacon quien aseguró haber encontrado algunos esqueletos, atrajo la atención de los entendidos.

Asume la encomienda de la Academia de Ciencias de Cuba, el arqueólogo Alfredo Francisco Ránkin Santander, quien al explorar los fosos, comenzó a develar los secretos del baluarte.

A esa excavación se atribuye la referencia más certera de los restos óseos, asegura Marisol Otero: “Ránkin me comentó que durante aquellas búsquedas, realizadas por los años 70 del siglo pasado, halló evidencias de un enterramiento femenino ajuar, un zapato y cabellos de mujer, que durante una reparación posterior fueron vertidos de forma fragmentada y sin clasificación bajo el piso de la capilla.

También queremos que el Gabinete estudie a profundidad todos los hallazgos arqueológicos de la fortaleza, hoy expuestos, así como la sillería y cantería, que igualmente tiene importantes marcas dignas de estudio”, anuncia la directora del museo.

Piezas que como estos restos humanos, se preservan para que 274 años después de erigido, el baluarte que custodia la entrada a la bahía de Jagua siga siendo noticia.

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