Este hombre que pasó por la Tierra | 5 de Septiembre.
vie. Jul 19th, 2019

Este hombre que pasó por la Tierra

¡Chávez está demasiado vivo en la conciencia de nuestros pueblos americanos como para que éstos desistan de resistir y dejarse encadenar nuevamente!/Foto: Cubadebate

“Un hombre ha pasado por la Tierra y ha dejado su corazón ardiendo entre los hombres. Tú eres la imagen de los siglos que vienen. Y esa es la voz del sembrador…

Así, con estos versos del chileno Vicente Huidobro, recordamos este cinco de marzo a Hugo Chávez Frías en el aniversario de su partida física.

Si los vientos de la muerte pudieron arrancárnoslo de la vida, la fuerza de las ideas y acciones del Gigante Chávez se convierten en los vientos emancipatorios que, con las dificultades y zancadillas del enemigo, recorren no obstante nuestra geografía americana.

Esas tempestades de vida nueva que comenzaron en 1959 en la Cuba de Fidel Castro, de Raúl, de Camilo, Che, Almeida, tantos mambises del siglo XX, nuestros Héroes Fundadores, se amplificaron en aquel niño de Sabaneta que se irguió en el nuevo Bolívar que es, como Fidel se irguió en el nuevo Martí que es, y se multiplicó en el Daniel Ortega de Nicaragua, nuevo Sandino; en el presidente indígena Evo Morales, de Bolivia; en el presidente economista de la Revolución Ciudadana, Rafael Correa, de Ecuador; en las mujeres presidentas Cristina, de Argentina, y Dilma, de Brasil; en los presidentes latinoamericanos que miran a los ojos a sus pueblos trabajadores, en los mandatarios caribeños que luchan por destinos mejores para sus pueblos… Unos están, otros no. Unos pueblos siguen felices, otros no. Pero todos luchan.

“Mesías” llamó a Chávez el presidente Iraní, y lo cierto es que el nieto de Maisanta fundó, junto a sus homólogos de la nueva izquierda continental, una espiritualidad nueva para la política de los países de la América y del mundo y para el socialismo del siglo veintiuno. Chávez practicó y estimuló una nueva ética, una manera extraordinaria de hacer política. Es evidente que “el genio se ha escapado de la lámpara” y ha ido a ponerse, prodigiosamente, al lado de los humildes, humillados y olvidados de nuestra América.

“La nueva izquierda”, o “los nuevos socialistas” como los llama Chávez, expresan una genialidad y sensibilidad muy auténtica, muy distante de los encartonamientos, petulancias y mentiras de los politiqueros, o de aquellos que condenaron a muerte al socialismo original, aquel ideal, y ahora tratan de volver al pasado tan cruel para las amplias masas.

Ahora los todopoderosos millonarios que son los que de verdad gobiernan Estados Unidos, no permiten que se mejoren las relaciones con la Isla, y maniobran, como lo han hecho siempre, para revertir en Venezuela y en otras partes de nuestra América, y del mundo, lo que no les conviene.

Chávez se nos fue “bañado de pueblo”. Se nos fue su cuerpo, y ungido resucita y avanza, perdura, se multiplica. Queda eterno, en flor, con sus ideas de gigante americano. Con su pensamiento, que no sólo está en libros, o en retratos que puedan ser retirados de una pared, ni en bibliotecas, ni en miles de discursos encendidos, su pensamiento recorre América, es un legado histórico, político, ideológico, perpetuo, como el de Fidel.

Su pensamiento está materializado en la Comunidad de Estados Latino-Americanos y Caribeños (CELAC), en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), en la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), en el MERCOSUR, en el CARICOM, en PETROCARIBE… Puede haber retrocesos, pero la lucha popular continúa. Hay demasiada tristeza en el mundo para que perdure. Los pueblos siempre reclamarán la vida hermosa y lucharán por ella.

Por eso Chávez no está muerto, sigue combatiendo en sus obras, inmensa, millonariamente humanizado y materializado en perspectivas seguras para los humildes a los que “se ha enseñado a pescar, no le hemos dado un pescado como limosna”. Los latinoamericanos no podemos dejar morir a Chávez, su pensamiento, su obra, sus enseñanzas. Como no dejamos morir a Fidel. Los cienfuegueros los tenemos en el alma.

No olvidamos las visitas de Chávez. Aquí lo recibimos dos veces: el 14 de octubre y el 21 de diciembre de 2007, para materializar la Refinería de Petróleo “Camilo Cienfuegos” y el emplazamiento de cien petrocasas, y para asistir a la Cumbre Presidencial de Petrocaribe.

Aquí recibimos emocionado a aquel niño al que le prohibieron entrar a la escuelita de su barrio natal porque no tenía zapatos que ponerse, y se convirtió en el hombre que enseñó a andar a su país. Aquí recibimos a quien nos llamó “mil fuegos” y nos dejó su alma para que permaneciera aquí junto a la nuestra.

Por eso lo recordamos con tanto cariño y no lo dejamos irse de los corazones que él hizo más ardientes. Tampoco lo dejarán ir en su país donde dejó su corazón, su idea y su obra imperecedera.

¡Chávez está demasiado vivo en la conciencia de nuestros pueblos americanos como para que éstos desistan de resistir y dejarse encadenar nuevamente!

¡Y esta es la eternidad de Hugo Chávez Frías!

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