Enseñar más allá del infinitivo colgado al pizarrón

El maestro tiene en su espalda una montaña de imágenes asociativas que lo identifican entre los demás. Lleva la pizarra y la tiza, el bolso lleno de libretas, los lápices, el reloj dividido en turnos de clases y el color rojo para hacer las palomitas que corrigen al hombre nuevo. El maestro tiene en su espalda a la sociedad como el poeta a la metáfora vivida.

El maestro habla como maestro. El maestro no muere, porque si muriese se llevaría con él la luz del conocimiento; no bastan los libros, ni la tecnología sin ese ser que ayuda a potabilizarla, a entenderla y a crear conexiones emancipadoras.

La formación del relevo profesoral resulta, entonces, un nido a mimar. Un espacio donde se enseña a caminar, a cultivar los acentos de una profesión imprescindible en la vida. Adentrarse más allá de los muros de la Escuela Pedagógica Octavio García, a propósito del Día del Educador, es pulsar por dónde doblan las campanas futuristas del sistema educacional en Cienfuegos.

En el 2010 cuando se reinició el centro solo dos especialidades podían solicitarse en la boleta al cierre de noveno grado: maestro de preescolar y primaria, luego se incorporó la enseñanza especial y en la actualidad ya suman catorce las opciones que cubre la institución educativa, cada una en vínculo directo con las necesidades concretas del territorio.

“Desde hace algún tiempo se diagnosticó la ausencia de profesores en las ciencias exactas en la enseñanza Secundaria Básica y de la educación artística, a partir de ello proyectamos una línea de trabajo para formarlos que dará sus frutos en próximos años (…) Hemos realizado siete graduaciones y egresamos mil 341 estudiantes que se han incorporado al sistema, de ellos solo 37 han pedido la baja, aspecto esencial para cumplir con la cobertura docente de la provincia”, dice  Ovidio Ortiz de Armas, director de la “Octavio García”, una de las mejores de su tipo en Cuba.

La opción  de matricular directo en la Universidad luego de poner un pie fuera de la escuela motiva a quienes optan por el camino del magisterio desde edades tan temprana. A través de cursos por encuentro, una modalidad vigente en las casas de altos estudios, lo cual permite trabajar y superarse en el ámbito académico.

“Más de 280 graduados ya son licenciados y otros muchos forman parte de la reserva especial pedagógica, ello garantiza el relevo de metodólogos y directivos de los centros educacionales, aspecto que estuvo deprimido en años anteriores (…) De igual modo se potencia desde acá la formación vocacional en las primarias y secundarias básicas, vital si queremos atraer a los jóvenes, pues no siempre en las casas existe un apoyo hacia el magisterio, todos quieren buenos maestros para sus hijos, pero no quieren que sus hijos sean maestros; con esa dialéctica tenemos que convivir.

“La retención en el ciclo es algo que queda pendiente a mejorar. Un reto al cual no le damos la espalda, por ejemplo, en este ciclo que recién culminó el indicador estuvo al 63, 3 por ciento, pero ya viene mejorando en los otros años a partir de un trabajo sostenido con los alumnos. (…) Influye mucho que aunque es un centro donde la mayoría es seminterno, otros si tienen que becarse por la lejanía y a eso se le huye mucho, también que el magisterio arrastró por algún tiempo bajos salarios, algo que ya hoy no es así, sin embargo, queda eso latente en la familia”, agrega Ortiz de Armas, quien lleva más de tres décadas caminando por la línea educacional.

Este año la jornada del educador se extiende hasta el 15 de enero, Día de la Ciencia en Cuba, y en Cienfuegos el acto provincial será el viernes en el parque José Martí, donde se reconocerá a los educadores destacados durante el 2020, además de otros con reconocida trayectoria.

La enseñanza especial ha sido de las más favorecidas con las graduaciones de la escuela pedagógica./ Foto: Zulariam Pérez Martí

“Nuestro claustro no fluctúa, o sea, hemos consolidado un equipo de trabajo que ya tiene experiencia en la formación del docente (…) De ellos 44 son Máster en Educación y dos en etapa final del Doctorado, otros inician cursos de superación. Al evento internacional Pedagogía 2021llevaremos trabajos científicos de la escuela, lo que quiero decir es que no somos un centro estático ni detenido en el tiempo.

“Hoy los alumnos cuentan con laboratorios especializados de computación e inglés que tributan a un mejor proceso de aprendizaje, a entregar un docente que domina las nuevas tecnologías de la información”, define y en su discurso se nota la pasión que habita en su ser, la entrega más allá de los obstáculos.

Casi mil estudiantes están matriculados hoy en ese centro, ello refleja la amplitud de colores que tendrá en el futuro el arcoíris educacional, por más tempestades que pudieran aparecer en el día a día. Una prioridad que garantizará el maestro frente  al aula, tema que durante los años difíciles del periodo especial sufrió un éxodo importante, pero que en la actualidad parece recuperarse con estas estrategias y con la reincorporación de jubilados al sistema.

Los maestros son flores en el jardín social. Luces en medio de la ceguera colectiva. Amor y voz de los que nombran pueblo. Los maestros nos despojan de la esclavitud insonora e insípida, nos sacan de la cueva y te sientan en la silla moderna, te permiten abanicarte mientras otros hablan de Voltaire o Carpentier.

Ellos llevan en su espalda una montaña de imágenes asociativas que lo identifican entre los demás. Llevan la pizarra y la tiza, el bolso lleno de libretas, los lápices, el reloj dividido en turnos de clases… y tiran tan fuerte como el poeta que abraza su metáfora preferida.

Zulariam Pérez Martí

Zulariam Pérez Martí

Periodista graduada en la Universidad Marta Abreu de Las Villas.

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