En Cuba ya sabíamos de Quaoar

Matemático cubano pronosticó la distancia media al Sol de Quaoar siete semanas antes de su descubrimiento por la NASA.

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El 4 de junio de 2002, la familia del Sistema Solar aumentó en un miembro más: el diminuto Quaoar, situado mas allá de la orbita de Plutón, en pleno Cinturón de Kuiper. El descubrimiento corrió a cargo de científicos de la NASA, que operaron con el telescopio Oschin, ubicado en Monte Palomar, California.

No obstante, dos meses antes de la publicación del hallazgo, exactamente el 16 de abril, Manuel T. Núñez, profesor cubano de Física y Matemática, dedicado desde joven a la investigación astronómica, registró en el Centro Nacional de Derecho de Autor (CENDA) un trabajo que recogía una investigación suya acerca de la posible existencia de un planeta mas allá de Plutón, a una distancia media del Sol cercana a las 45,82 Unidades Astronómicas (UA)*.

La verdadera distancia media de Quaoar resultó ser de 43,37 UA, cifra que estaba incluida en el rango de posibilidades contemplado en la predicción del profesor Manuel, quien explica que su método o protocolo “opera como la predicción meteorológica de la trayectoria de un ciclón o huracán”.

Además, el investigador explica que “posibilita vaticinar las probables distancias medias de planetas que orbiten en el Cinturón de Kuiper, o en su defecto los grandes objetos similares a Quaoar, de más de mil kilómetros de diámetro, y que no lograron formarse como planetas a las distancias pronosticadas”.

Quaoar no logró ser catalogado como planeta por su pequeño diámetro (1 287 kilómetros), inferior al de Plutón (2 253 kms.), aunque tampoco existe un parámetro fijo para llegar a esta decisión. Este cuerpo y el recién descubierto Sedna, son los objetos más grandes descubiertos en el Sistema Solar desde el hallazgo de Plutón en 1930 y de su luna Caronte en 1978.

Según explica el profesor Núñez, las características de la órbita de Sedna indican una naturaleza cometaria, procedente de las regiones más cercanas al Sol de la Nube de Oort, donde presumiblemente se generan los cometas. Por ende, su método no pronosticó su distancia (470 UA), pues sólo admite a cuerpos que no sobrepasen las 55,49 UA.

Pero el profesor se aventura a predecir la distancia media al Sol de otro Quaoar o Plutón, incluida en un intervalo de 43,61 y 47,98 UA, siendo la más aceptada la distancia media entre los extremos: 45,80 UA.

 (*) Unidad Astronómica: distancia de la Tierra al Sol, aproximadamente unos 150 millones de kilómetros.