Empresa de Servicios Técnicos y Especializados: Umbral de ciudad encontrada

Cuando en 1992 detuvieron el avance de la primera Central Electronuclear cubana, miles de trabajadores hicieron alto en el camino. ¿Qué pasó después? Una historia de resiliencia que ahora protagonizan un grupo de ellos en la Empresa de Servicios Técnicos y Especializados de Cienfuegos (ESTEC), a la vera de la ciudad que les dio abrigo

José Prieto Pérez tenía 23 años y era trabajador de la termoeléctrica cienfueguera. La entonces Empresa de Generación decidió enviar a un grupo de compañeros para la Central Electronuclear (CEN) en ciernes, y fue seleccionado como capacitador; así participó en la selección y preparación del personal.

Visitar hoy los predios de la llamada obra del siglo deviene una alegoría a la cubanía y a su estirpe de resistencia. El edificio de la ESTEC es la puerta a la infraestructura de la otrora CEN.

Allí radican más de 600 trabajadores, muchos preparados para la tarea gigante, y que hoy sustituyen depresiones y añoranzas con la entrega de sus conocimientos a múltiples empresas del país.

Aquí subsisten valores que nos permiten encontrar resistencia a ideales y firmeza en la vocación de entrega./Foto: Efraín Cedeño
Aquí subsisten valores que nos permiten encontrar resistencia a ideales y firmeza en la vocación de entrega./Foto: Efraín Cedeño

“La ESTEC fue creada en 17 de febrero de 2005, unos años después de la paralización de la Unidad Presupuestada Inversionista (UPI-CEN); nos subordinamos entonces a la Unión Eléctrica, perteneciente al Ministerio de Energía y Minas y ofrecemos experiencia de alta calificación obtenida en Cuba y el extranjero”, comenta Rubén Castro López, director general.

“Prestamos servicios técnicos de montaje, mantenimiento, modernización y reparación a equipos; además nuestra visión es certificar sistemas de gestión y lograr climas laborales adecuados, en pos de un cambio de identidad corporativa que asegure permanencia en el mercado”, agregó.

Entre las actividades secundarias de la ESTEC figuran los servicios de alojamiento en la instalación de la ciudad nuclear, además de la alimentación a colectivos industriales del territorio y construcción civil, así como seguridad y protección.

Para eso cuentan con Unidades Empresariales de Base (UEB) como: Servicios Eléctricos, Mecánicos y Automáticos (SEMA); Servicios de Protección Anticorrosiva (SPAC); Servicios de Reparación y Mantenimiento a Equipos de Izaje (SERME); Servicios Generales (SEGEN); Logística; Servicios Informáticos; Mantenimiento Interno (SIMANI) y Seguridad y Protección.

En la Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, Gumersindo Rodríguez Álvarez, de la UEB de Servicios Generales, dirige la brigada que garantiza la organización de dos comedores, mientras el ingeniero termoenergético Juan Carlos Madrigal Rodríguez, encabeza lo relacionado con la protección anticorrosiva del equipamiento; este último refiere la peligrosidad de la labor desempeñada.

“Son instalaciones muy altas y es necesario preservarlas; también trabajamos con productos peligrosos, nos esforzamos por la máxima calidad, pues la generación de energía necesita nuestras prestaciones”.

Por otra parte en la Empresa Química de Cienfuegos (EQUIFA), Ileana Arechavaleta Chis es la jefa del grupo de alimentos.

“Aquí elaboramos todos los comestibles de nuestra sede en la CEN, de las UEB y de los trabajadores de estas industrias donde radicamos. El óptimo servicio es nuestra meta; mi función es controlar, verificar para una mejor atención. Radicamos aquí, pero tenemos 15 entidades como clientes”.

En 1982 Leonardo Campos Avella se graduó de la universidad cienfueguera, en aquel entonces Instituto Superior Técnico de Cienfuegos (ISTEC). “Me escogieron entre los diez estudiantes destinados a la CEN, vivo aquí como el 90 por ciento de los trabajadores de ESTEC; es una comunidad activa, con mercado, médicos… Aquí hice mi familia y eché raíces”.

La villaclareña Lázara Moré Cordovés vino a la CEN y nunca más regresó al terruño./Foto: Efraín Cedeño
La villaclareña Lázara Moré Cordovés vino a la CEN y nunca más regresó al terruño./Foto: Efraín Cedeño

Igual destino tuvo la villaclareña Lázara Moré Cordovés, ingeniera en control automático, graduada en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas.

“Desde 1987 hice mi tesis aquí; era tanto el entusiasmo que estudié luego como trabajadora de la UPI-CEN otra especialidad: Electrónica y Comunicaciones. Aquí tuve a mi hija y no regresé más a la tierra natal; había otras opciones laborales, pero esta era la obra del siglo.

“Solo me he movido para colaborar con tareas sindicales a nivel provincial, pues el movimiento obrero me apasiona, pero regresé a la ESTEC, donde está mi presente y mi futuro”.

El entorno enamoró a muchos que hoy suplen añoranzas con la entrega de sabiduría a la generación de energía y trastocan el supuesto sentido de “ciudad perdida”, pues aquí subsisten valores que nos permiten encontrar resistencia a ideales y firmeza en la vocación de entrega.

La ESTEC presta servicios técnicos de montaje, mantenimiento, modernización y reparación a equipos./Foto: Efraín Cedeño
La ESTEC presta servicios técnicos de montaje, mantenimiento, modernización y reparación a equipos./Foto: Efraín Cedeño
Dagmara Barbieri López

Dagmara Barbieri López

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación.

2 Comentarios en “Empresa de Servicios Técnicos y Especializados: Umbral de ciudad encontrada

  • Avatar
    19 febrero, 2020 en 4:10 am
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    Cuantos recuerdos al leer los nombres de amigos de la UPI CEN, seguro que a Lázara le di clases de Física en la UCLV y luego fuimos compañeros en la CEN. Son todos especialistas de primer grado. Un saludos para todos en la ESTEC.

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    18 febrero, 2020 en 9:33 am
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    Excelente equipo de trabajo, un abrazo a todos,

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