Elián regresa a Cuba

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El 28 de junio, a las 7:53 de la tarde, Elián llegó de vuelta a Cuba con su padre.
El 28 de junio, a las 7:53 de la tarde, Elián llegó de vuelta a Cuba con su padre. /Foto: Centro de Documentación

El 28 de junio del año 2000 culminó felizmente una historia que guarda el recuerdo de hombres y mujeres buenos del mundo. Este día, el esfuerzo de millones de personas en el orbe trajo de regreso a su Patria, a su casa y a su escuela, al niño Elián González Brotón, de seis años de edad.

A las siete y 53 minutos de la tarde descendió de un avión que lo condujo de regreso a Cuba, el niño Elián, en brazos de su padre Luis Miguel, junto a su esposa y su pequeño hermanito.  Terminaba la pesadilla y culminaba la odisea popular que logró el regreso.

El pequeño Elián fue sacado ilegalmente de Cuba el 22 de noviembre de 1999, acción que realizó su mamá, sin permiso del padre, llevando al menor en una pequeña embarcación, junto a otras personas, que salieron clandestinamente desde Cárdenas y enfilaron hacia La Florida, atendiendo a los cantos de sirena de la Ley de Ajuste Cubano, criminal engendro estadounidense que ha causado centenares de muertes en un cruce peligroso e irresponsable, provocado por el imperio que no cumple el acuerdo de visas que Cuba acuerda con Washington, pero acepta a esas mismas personas a quien se las niega, si llegan por vía ilegal, como un asunto político.

La embarcación zozobró y murieron sus ocupantes, pero Elián se salvó en una balsa improvisada de neumáticos, protegido por la presencia salvadora de delfines que impidieron que fuera pasto de tiburones, escoltándolo hasta ser hallado por pescadores que lo llevaron a Miami. El Servicio de Inmigración norteamericano puso al menor al cuidado de un tío-abuelo, residente en Miami, que lo había visto solamente una vez en su vida, y éste, en directa confabulación con la mafia anti-cubana, encabezada por la congresista de origen cubano Ileana Ros y los hermanos Díaz-Balart, comenzaron a exhibir al niño como un trofeo, mientras trataban de comprar su inocencia con juguetes vistosos y chucherías, envuelto en la bandera cubana para presentarlo ante la televisión,  pero realmente lo torturaban espiritualmente, desoyendo su llanto por regresar con su verdadera familia cubana.  En una ocasión los periodistas que constantemente lo asediaban, grabaron la expresión infantil, cuando al paso de un avión por el patio donde lo mantenían en exhibición, espontáneamente le gritó a la nave aérea:

–   ¡Llévame para Cubaaa…!

Mientras tanto, el padre de Elián,  desesperado, se dirigió a las instancias del gobierno cubano en solicitud de ayuda humanitaria, para solicitar la expatriación y recuperar a su hijo ilegalmente extraído del país y sometido a riesgos mortales. En el acto fue respaldado por el Gobierno y el pueblo cubanos que hicieron suya esa lucha, y que encontró eco y apoyo en numerosos pueblos del área y de todo el mundo.

Ante el silencio de las autoridades norteamericanas, comenzó una enorme batalla de ideas, impulsada por Fidel Castro que se reunió con las organizaciones de masas y estudiantiles, entregándoles la tarea de ser la vanguardia de la intensa batalla política por traer de vuelta a Elián, con manifestaciones gigantescas  en calles y plazas de toda la Isla, y marchas enormes y contínuas ante el edificio de la 0ficina de Negocios de Estados Unidos frente al malecón habanero, en que espontáneos oradores exigían la devolución del niño secuestrado.  Así ocurrió durante meses.

El pueblo norteamericano, al que llegó por distintas vías, menos por su prensa, la historia correcta y real, se sintió conmovido por la lucha de un padre por recuperar legalmente a su hijo, y ante esa reacción popular del pueblo de Estados Unidos, comenzó el Gobierno a preocuparse y dio instrucciones a sus organizaciones judiciales para que tomaran parte en la solución del problema causado por la negativa de la mafia cubana de devolver al menor a Cuba, un hecho que ya conocía todo el mundo.

La fuerte presión nacional e internacional movilizada en defensa de Elián, la intervención de iglesias y organizaciones humanitarias  de carácter internacional, y gobiernos amigos de Cuba, lograron que se hiciera justicia y los tribunales ordenaron la repatriación del menor a Cuba, entregándoselo a su padre y familiares que se encontraban en Estados Unidos para realizar la reclamación personalmente, y a quien trataron de sobornar ofreciéndole fortunas para que permaneciera en Estados Unidos con el niño y demás familiares, lo que rechazó indignado. Pero la mafia secuestró y escondió al niño para que no pudiera ser devuelto.  Entonces, tras 266 días de lucha, en Cuba y gran parte del mundo solidario, una patrulla del Servicio de Inmigración de Estados Unidos, allanó la casa donde estaba Elián secuestrado y lo rescató. El mundo vio con alegría el regreso de Elián, ocurrido un día como hoy en el año 2000.

Hoy Elián, con más de 20 años de edad, después de estudiar en la Escuela Militar “Camilo Cienfuegos” y de graduarse en la Universidad de La Habana, es un joven revolucionario que transita por caminos de futuro en su Patria y no olvida la solidaridad de su pueblo e internacional en apoyo de su causa cuando era un niño atrapado por las circunstancias y maldades de la vida. O por mejor decir, de una sociedad donde pueden ocurrir cosas tales.  Lo hemos recordado en detalle, para que sirva de información a los más jóvenes que no vivieron aquellos días de lucha.

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