Elefantes de Cienfuegos: subserie contra Santiago de este lado

Elefantes de Cienfuegos: subserie contra Santiago de este lado

Los Elefantes de Cienfuegos ganan la subserie contra Santiago en el “Guillermón”. /Foto: Brita García Alberteris

Los Elefantes de Cienfuegos ganan la subserie contra Santiago en el “Guillermón”. /Foto: Brita García Alberteris

En jornada de doble juego, este jueves, sentenció Cienfuegos el triunfo en la subserie ante Santiago de Cuba, en esta 59 edición de los clásicos cubanos de béisbol. De fiesta la ofensiva, cuatro cuadrangulares conectaron los Elefantes para establecer el marcador final de 12 carreras por cinco.

Después del golpe de efecto con el primer juego del doble (romperle la racha a Santiago, silenciar su ofensiva, dejar en reclamos al “Guillermón”), las cábalas tomaban partido por los Elefantes en su segunda salida a la grama, siempre más agotadora, aunque se jugara a siete innings. Dada la ausencia del primer abridor verdinegro Raikol Suárez a causa de una lesión y los reajustes de coyuntura en la suplencia, la manada se jugaba todas las cartas a la ofensiva… y ganaron la mano, y la subserie.

Para ser más precisos en el resumen: a palo limpio llevaron los paquidermos el partido. Ya para el segundo capítulo sumaban seis carreras en la pizarra, gracias al desborde ofensivo de Bárbaro Rodríguez, Daniel Pérez y los cuadrangulares de Yusniel Ibáñez, su séptimo, y Pavel Quesada, su cuarto. Sobra mencionar que el abridor Danny Betancourt fue solo historia de presentación y otros dos relevistas habían sido anunciados por la amplificación del estadio hasta allí.

Sin embargo, de cuidado el pitcheo, a Camillo Ballester, abridor en funciones por la  manada, Luis Guzmán le conectó un jonrón con dos hombres en circulación para pegar el choque. Sin miramientos –no había mucho margen para ello- José Ángel Ozuna fue llamado al box.

El desborde ofensivo de los visitadores haría caso omiso a tales contratiempos: doblete de Barbarito y vuelacercas de Richel López en el tercero, para un 8×3. En la baja del cuarto le adivinaron varios envíos a Ozuna que, de conjunto con un error a la defensa, permitirían a los indómitos descontar otra. Sin importancia… Otras dos para los pupilos de Alaín Álvarez en el quinto y en la baja el jonrón de Rudens Sánchez pretendía demostrar que a las Avispas les quedaba algo en el aguijón (10×5)… Mero instinto de supervivencia, nada serio.  Los puntillazos -si es que en algún momento se necesitaron- vinieron con el jonrón de Mateo en solitario en el sexto y Daniel (tuvo que ir bastante lejos el muchacho para despertar; pero lo está haciendo, que es lo importante) empujando la duodécima.

Parecía subserie compleja, y al final no lo fue. Parecía freno a la racha y al entusiasmo, y todo lo contrario. Así, con balance de 15 victorias y seis derrotas (después de una muy productiva gira por el oriente cubano, de 6-5) regresan a casa los Elefantes para enfrentar, de sábado a lunes, al actual monarca de los clásicos cubanos, los Leñadores de Las Tunas.

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