Elefantes de Cienfuegos: misión cumplida

Lógicamente todos queríamos más, pero los Elefantes de Cienfuegos no estarán presentes en los play off de la 59 Serie Nacional de Béisbol. Y aunque muchos escépticos se vanaglorien ahora de que es la crónica de una muerte anunciada, en honor a la verdad, el actual certamen será recordado en esta porción del centro sur cubano por varias razones.

Luego de varios años ocupando lugares bien discretos, los nuestros retornaron a puestos de privilegio, y lograron incluirse otra vez en una segunda etapa del campeonato.

Su actuación posibilitó el mayor anhelo de quienes amamos el deporte nacional: hacer que nuevamente las gradas del estadio se colmaran de público, y reapareciera esa fiesta indispensable para este fenómeno cultural que, sin dudas, es la pelota.

Claro que ya el equipo Sub 23 había comenzado la tarea, y desde su segundo lugar en la tabla final de ese torneo los sueños e ilusiones afloraron en la fanaticada de casa.

Conversando con Alaín Álvarez, el joven director que asumió el reto y guió a la manada espectacularmente, según mi criterio, volvimos a coincidir en que a esta hora del recuento, lamentablemente muchos solo aprecian las lagunas del equipo, esas que impidieron la inclusión entre los cuatro grandes.

Y es cierto que en la segunda fase las cosas no se comportaron de la misma forma, algo que era esperado, y que los factores de juego, sobre todo el pitcheo, no pudieron soportar la carga, tensión y presión de una etapa mucho más competitiva, con la calidad concentrada en seis selecciones.

Pero si algo tengo que celebrar de estos Elefantes es que jamás dieron muestras de rendición, a pesar de mil tropiezos a lo largo de la justa.

Aquellos que hoy les critican olvidaron que Cienfuegos enfrentó ausencias importantes en la primera mitad debido a lesiones y enfermedades, cuando se jugaba incluso su clasificación, y a pesar de ello el conjunto pudo ganar los choques que le valieron el cupo, gracias a las variantes que supo encontrar el cuerpo de dirección, y a la respuesta de sus jugadores.

Ya entre los seis, no todos los refuerzos solicitados llegaron a vestir la franela de los paquidermos, y algunos que sí lo hicieron no rindieron lo esperado, mientras otros lo hacían de maravillas, como Lahera, Yasniel González y César García. Pero lo fundamental es que todos se integraron a un grupo que dio muestras de ser una verdadera familia, y ahí radica otro punto a favor de su colectivo técnico.

Muchos de estos peloteros no tenían experiencia alguna en torneos de 90 desafíos, y ello se notó por momentos, pero llama poderosamente la atención la pobre efectividad que tuvo el plantel en condición de locales, con solo siete éxitos en 21 salidas al diamante durante la segunda mitad. A las claras era un suplicio para ellos jugar en el “5 de Septiembre”, un huracán de presión debido, en gran medida, al exigente y hasta por momentos irrespetuoso graderío.

A pesar de todo ello Cienfuegos batalló y se mantuvo en la pelea por las papeletas semifinales, e incluso cuando todo parecía perdido después de ser barrido en casa por Camagüey, sin dudas su actual verdugo, se burlaron de los pronósticos y pasaron la escoba a Santiago de Cuba en el mismísimo “Guillermón Moncada”, para meterse de lleno otra vez en la lucha.

Tanta fue su resistencia, que a falta de seis desafíos para que concluyera el calendario regular, todavía los Elefantes mantenían opciones reales de lograr el objetivo, ese que, a la larga, no pudo ser conseguido.

Pero, reitero que desde mi óptica personal, habrá que tomar la 59 Serie como otro punto de partida, por lo que considero que la misión ha sido cumplida.

Carlos E. Chaviano Hernández

Carlos E. Chaviano Hernández

Periodista y Director de programas de televisión.

Un Comentario en “Elefantes de Cienfuegos: misión cumplida

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    el 25 diciembre, 2019 a las 10:49 am
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    Para Mi son campeones. Gran actuación.

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