Elefantes de Cienfuegos: Ínsua, domador de Alazanes
sáb. Dic 14th, 2019

Elefantes de Cienfuegos: Insua, domador de Alazanes

Intransitable se puso el rodense, que se dio el lujo incluso de bromear con los bateadores rivales al dominarlos. /Foto: Aslam Castellón

Intransitable se puso el rodense, que se dio el lujo incluso de bromear con los bateadores rivales al dominarlos. /Foto: Aslam Castellón

Entonces, ¿lo divido en sílabas?, ¿lo deletreo?, ¿lo escribo en altas? Serio: lo de Yasmany Ínsua en esta temporada solo tiene nombre, un nombre; el suyo. Equiparando la subserie contra los Alazanes en el “5 de Septiembre” archivó este miércoles su octava victoria, con marcador de 5-11 favorable a los Elefantes de Cienfuegos. Sorprendente lo del rodense.

Pero no solo en cuestiones deportivas, sino de coraje: el manejo con los abridores estaba a la espera de su disposición e incluso sugirieron reservarlo para el último juego de la subserie contra Granma, pues no se recuperaba del todo de las fiebres y sus secuelas. Pero el equipo perdió ayer, estaba contra la pared un estado natural en ellos de un tiempo a la fecha— y el grande de Rodas pidió la bola hoy.

Se anunciaba un diluvio; el día amaneció de lágrimas y unas cuantas cayeron antes de la hora del partido. Un avezado en la materia bromeó hasta con la opción de jugar polo acuático en el terreno, de consumarse el pronóstico. La oscuridad también preocupaba, cuando el consuelo subía a la lomita por los de casa. Al menos empezaba el juego… después, veríamos.

Fuera de forma, como era de suponer, Ínsua fue castigado en la alta de la primera entrada: triple de Roel, boleto a Raico, hit de Benítez, pelotazo a Cedeño… Siempre alguien en base, aunque solo le marcaron una entonces. Preocupante, por nuestro lado. Fallo, por el de ellos.

Kelbis Rodríguez, el abridor de los visitadores, retiró la baja del primero a ritmo de conga, sin darle tiempo a sonar a la que estaba en las gradas tratando de coordinar los instrumentos. Uff. A más de uno se nos estrujaron las esperanzas… pero el partido era joven todavía. Y teníamos a Ínsua. También lo recordaron sus compañeros, decididos a validarle su esfuerzo.

La baja de la segunda fue por los nuestros, y en grande: empezaron con Pavel y terminaron con Mateo (hoy de séptimo), en segunda vuelta. Un aparte para este muchacho: salió del hospital a la práctica de bateo y aunque ayer no lo dejaron alinear, hoy se premiaba al que lo mantuviera en el banco. Y abrió con indiscutible su regreso, y tuvieron que atenderlo en la inicial por fatiga; pero de la almohadilla no se movió. Así está jugando este equipo.

Siete rayas en total sumaron en el segundo: hit de Soriano, Barbarito, Mateo, Lazo a primera por filder choice (Soriano out en home), indiscutible de Luis Enrique para remolcar dos (1-2), boleto intencional a César, base por bolas a Richel para traer de caballito otra (1-3), hit de Ibáñez (1-4), metrallazo de Pável (1-6) e imparable del Friki (1-7). En ese dale que dale, explotó el abridor de los Alazanes, el primer relevo y ya había un tercero en remojo.

Cambiaban los aires en el “5”. La conga andaba a sus anchas, con ella el público y hasta el bullpen de casa, pues por allá atrás estaban bailando los lanzadores, con los habaneros arrollando a la cabeza. Divertidísimo. De ola y todo. No entendí muy bien la coreografía, pero de lo más animados lucían, eso se los concedo.

Todavía entraba en calor Ínsua y le anotaron otra carrera en el tercero (2-7). En la baja Cienfuegos hizo igual, con sacrificio de Ibáñez para traer a Luis Enrique desde la antesala (2-8). Ahora, del cuarto en adelante, los granmenses no volvieron a pisar el home plate. Intransitable se puso el rodense, que se dio el lujo incluso de bromear con los bateadores rivales al dominarlos. ¿Me explican esta metamorfosis? Confiado. Tranquilo. Seguro. Dueño de la situación. De caminar para el dogout cuando la bola todavía no era out, porque ya para él lo era…Y nada de condescendencias por enfermedad: siete entradas tiró, a costa de su brazo. Inmenso. Ínsua.

Por si no era suficientemente cómoda la ventaja para su octava victoria en la campaña, en la baja del séptimo los suyos se la ampliaron con otras tres. Con bases llenas y un out (boleto Mateo, ponche Lazo, boleto Luis Enrique y pelotazo a César), los visitadores trajeron a su cuarto lanzador en el duelo, Creach, con Richel en turno. Entonces el Nene se sacudió de sus malos ratos anteriores y limpió las bases con un doblete (2-11) y llegó a la antesala por bola ocupada. En esa situación se apostaba por el fly de sacrificio que sentenciara el nocaut; pero no llegó… Como nunca llovió después del quinto, ni hay diferencia demasiado grande, demostrado.

Tomás La Rosa asumió el montículo en el octavo por Ínsua. Cuando entra en juego el relevo siempre hay susto, aunque esta era la ficha que tocaba, por trayectoria. Ahora, no le salieron bien las cosas al muchacho (el arbitraje no ayudó, aunque intento obviar la responsabilidad de los imparciales, porque han estado equitativamente desacertados en esta subserie, y en la anterior, y…) y por demás se predispuso con el conteo. Lucía molesto. Fuera de pitcheo. Con par de hits y un boleto se llenó las bases y con un rolling al cuadro le marcaron la primera. Más categóricas fueron las dos restantes, con un batazo de Cedeño. Con el 5-11 en el marcador, fue Alex Pérez el enviado en rescate.

Si se envalentonaban los Alazanes, cualquier cosa podía pasar. El ponche a Fonseca dio un jalón a la brida y un respiro a los parciales de casa. Par de outs ya. El batazo de Hubert Sánchez allá lejos, en el indefinido territorio entre left y center paró al público…Si eso picaba… Madre mía…Pero entonces llegó el piscinazo de Luis Enrique, en un fildeo de espectacular escándalo, como el que motivó en las gradas tras la captura. Susto Josú… Se está luciendo este niño, y de qué manera…

Tres flys a los jardines fueron las líneas de despedida en el noveno: victoria 25 para los Elefantes, hoy más cómodos en el cuarto lugar de la tabla tras varias sorpresas en la jornada. Ya se socializó la nueva de que aseguran así terminar entre los ocho primeros del torneo; pero ojo, esa no es la meta. Bravo, sin dudas; mas la incomodidad de los comodines viene a descarte: arriba, entre los cuatro punteros, solo así. Es lo más saludable.

Además, por lo conseguido hasta aquí y de la forma en que se ha hecho, que no se diga…

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