El Teatro que nos hace diferentes…

Arquitectónicamente puede tener semejanzas con otros de Cuba y el mundo. Pero ningún cienfueguero se reconoce más en otro teatro que no sea el Tomás Terry, ese que guarda en su interior un compendio de historias escritas y no tan escritas. Sus puertas abiertas son sinónimo de virtuosismo, buena racha y esplendor para quienes habitan la ciudad, algo así como un abanico en medio de la rutina ahogante.

Este 12 de febrero marca los 130 años de que en 1890 tuviera lugar la velada artística inaugural del coliseo, momento que señaló el inicio de una vida plena; aunque tiempo antes, en diciembre de 1887, había sido colocada la primera piedra en ceremonia religiosa con la presencia de un amplio público.

Un donativo del propio Terry al gobierno español de 60 mil pesos sostuvieron como vigas de hormigón el ideal de un coliseo cuyos beneficios mantendrían también una escuela para niños de bajos recursos. Y más allá de la muerte del magnate sus herederos continuaron anidando las economías para hacer realidad el sueño trunco de Terry.

Según recopila el texto Historia y preservación de un Monumento Nacional: Teatro Tomás Terry de Cienfuegos, de Teresita Chepe Rodríguez e Irán Millán Cuétara, se escogió el proyecto del ingeniero militar nacido en Santiago de Cuba, Lino Sánchez Mármol, a quien la familia Terry encomendó ejecutar la obra.

En la edificación reina del ambiente neoclásico del parque Martí, se sentía el olor a recién pintada en noviembre de 1889, pero todos debieron esperar hasta febrero del año siguiente a que llegaran de París los descendientes de Terry. Esa noche del 12 sí se escucharon los acordes de la orquesta del profesor Palace, las décimas dedicadas a Cienfuegos, de Aniceto Valdivia, la poesía de Diego Vicente Tejera, la interpretación majestuosa del músico Laureano Fuentes…, la buena vibra de muchos que sabían de un nacimiento memorable e histórico.

La tipología nos acerca a la estructura del teatro a la italiana, conformada por una sala en forma de herradura, en la cual el público se ubica en cuatro niveles, siempre de frente al espectáculo de ocasión.

Una vez dejadas atrás las palabras inaugurales comenzó a ganar en protagonismo en la vida cultural de Cienfuegos; por allí desfilaron la actriz de teatro francesa Sarah Bernhardt, el tenor italiano Enrico Caruso, los bailarines Alicia Alonso y Antonio Esteve Ródenas, el actor Arquímedes Pous, la conocida mundialmente como Rosa Fornés…, entre muchas otras personalidades que prestigiaron el coliseo y la ciudad con sus presentaciones.

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No todos los tiempos fueron de gloria, también fue nido de reuniones y actos continuos, también hubo tiempos en los cuales el esplendor parecía dormirse sobre las tablas. Pero de esos, solo se recuerdan quienes peinan canas; los más jóvenes recordamos una programación cultural genuina, con los mejores brillos de Cuba y el mundo, festivales de música, danza, teatro y espectáculos irrepetibles. Los más jóvenes recordamos el trabajo inigualable de Miguel Cañellas Sueiras, ese hombre culto que el destacado intelectual Abel Prieto nombró hace poco el mejor director de un teatro de provincia en la Isla.

Las estadísticas reflejan la importancia del ‘Terry’ para el ocio de la población cienfueguera; es algo enraizado en los habitantes de la urbe. A veces ni siquiera conocen la programación, pero saben que los viernes, sábados y domingos encontrarán siempre una propuesta”, declaró en algún momento Cañellas Sueiras.

Amado desde siempre; desde la idea de Tomás Terry, desde la primera piedra, desde que nos acercó a lo mejor de la cultura cubana e internacional, desde que cerró para una reparación en 2018 y todavía no abre… desde y hasta siempre.

Para celebrar los 130 años se desarrolla del 10 al 14 de febrero el Evento de Investigación Teatral El Apuntador, edición dedicada a Manolo Ávila, prestigioso titiritero cienfueguero desaparecido físicamente en 2019. Varias puestas en escena, además de intercambios teóricos, regirán la agenda del mismo, el cual goza de amplia aceptación en el público.

Ese teatro que ves, que vemos… nos hace diferentes, no solo por su arquitectura, sino por las historias escritas y las no tan escritas que allí habitan, por ser reflejo de una ciudad soñada y amada… por estar aunque esté cerrado.

Zulariam Pérez Martí

Zulariam Pérez Martí

Periodista graduada en la Universidad Marta Abreu de Las Villas.

2 Comentarios en “El Teatro que nos hace diferentes…

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    18 febrero, 2020 en 4:39 am
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    En este comentario y relacionado con el de ayer solo les brindaré con amor
    así como aprecio infinito a la
    Ciudad del Mar, la Perla del
    Sur; estás dos décimas de mi
    autoría:
    COMO PODER OLVIDAR
    ESA CIUDAD CIENFUEGUERA,
    que constituyó la hoguera
    de la dicha y bienestar.

    Recordándome el hogar
    también mis buenos vecinos,

    a los amigos divinos
    el parque José Martí,
    la glorieta en que sentí
    notas y acordes prístinos.

    LA OTRA:
    Cienfuegos, ciudad hermosa
    Perla del Sur elegante,
    Seguirás siendo un brillante
    de esta Cuba fabulosa.

    Cuando amaneces gozosa
    Paseando el malecón;

    disfrutas cada rincón
    te ves henchida en amores,
    ya que sembraste valores
    sensibles al corazón.

    Amigos, hermanos cienfuegue
    ros, ! SOMOS FAMILIA !

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    17 febrero, 2020 en 6:53 am
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    Siendo Cienfuegos mi ciudad amante siempre recuerdo el Parque Martí en el cual ftente al Teatro Terry estaba ubicada un busto del genial negrito del teatro bufo cubano, el actor cienfueguero Arquímedes Pous, gloria de la Cultura nacional. Recuerdo tambien como toda la muchachada del barrio de Reina y la calle Arango ( viví en dicha calle,) en la casa # 70. Ibamos al bello y atrayente Teatro Terry para ver la matinee cinematográfica de los domingos de 1:00 a 5:00 PM : Filmes cubanos, mexicanos, canadienses, españoles; argentinos, franceses y estadounidenses. Con la Revolución el Coliseo se convirtió en el valedero sueño de Tomás Terry, y el intenso amor por la cultura y su desarrollo que poseía Fidel.

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