El sublime sabor del anís

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Anís estrellado

Sería imposible imaginar la gastronomía universal exenta de un sabor imprescindible: el anís. La repostería ha hecho de esta especia un componente esencial de diversos platos y productos, muy aceptable al paladar por la generalidad de los mortales.

Ahora bien, esa herencia culinaria llega a la época contemporánea desde tiempos inmemoriales. Antes de abordar las bondades de la hierba, hagamos un poco de historia.

Se tiene referencias que la Pimpinella Anisum, nombre científico del anís, se utilizaba en Babilonia cerca de 2.000 años antes de Cristo. Pero se cultivó por primera vez en Egipto y en el Medio Oriente, que fue llevado a Europa por su valor medicinal.

En el país ha estado en uso desde el siglo XIV, y ha sido cultivado en sus jardines ingleses desde mediados del siglo XVI. Esta planta se postuló como una de las hierbas medicinales y más olorosas para ser utilizado por las culturas posteriores. Tales como las ciudades griegas, romanas y egipcias, siendo los romanos quienes desarrollaron sus aplicaciones a la hora de elaborar diferentes recetas culinarias.

En la época de Virgilio, el anís se utilizó como especia. Por ejemplo, en el Mustacae, un pastel de especias de los romanos, donde introdujeron al final de una comida rica. Tal torta se consumía al final de un banquete de bodas, y es, quizás, el origen de nuestro pastel de boda con especias. Esto para evitar la indigestión.

Planta de anís florecida

Por otra parte, después de que los árabes introdujeron el anís a España, este país se convirtió en una de las principales zonas productoras, y a la vez consumidoras de esta hierba. Asimismo, países mediterráneos como Francia (con su anisette), Italia (con el sambuca), Grecia y Turquía también figuran como importantes productores del mismo, junto con países centroamericanos y sudamericanos, tales como México, Colombia y Venezuela.

El uso medicinal de la matalahúva, como también se le conoce, es muy añejo, como lo demuestra su presencia en la Capitulare de villis vel curtis imperii, una orden emitida por Carlomagno que reclama a sus campos para que cultiven una serie de hierbas y condimentos incluyendo “anesum” identificada actualmente como Pimpinella anisum.

Si de botánica se trata

El anís es una planta herbácea anual que forma matas de hasta 1 m de altura. Las hojas en la base son simples, de 2 a 5 cm de largo ligeramente lobuladas mientras que en la parte superior del tallo son pinnadas y más profundamente divididas. Las flores, de 3 mm, son blancas, pentapétalas y surgen en densas umbelas.

El fruto es un esquizocarpio oblongo de 3 a 5 mm de largo con un fuerte sabor aromático.

En tanto, el llamado anís estrellado proviene de un árbol de origen asiático cuyo fruto se emplea como reemplazo del anís común, por la similitud de su sabor y aroma. El sabor es dulce y picante, y el olor aromático y agradable. La cáscara es de color rojo óxido. Las semillas son obtenidas del árbol perenne nativo del Sur-Oeste de China. Cuando son desgranadas, las semillas pueden secar fácilmente en bandejas, en una corriente de aire de media sombra, fuera de las puertas, o por el calor moderado.

Existen varias variedades del anís, de las cuales todas son buenas para el consumo humano, pero una es tóxica y se prohíbe su uso se trata del Ilicium anisatum: el anís estrellado del Japón, estrechamente emparentado con el anís estrellado (Illicium Verum), pero este es gravemente tóxico para los humanos.

Bondades naturales

Desde el punto de vista medicinal, los beneficios del anís verde y del anís estrellado se deben fundamentalmente a su aceite esencial, rico en el monoterpeno anetol.
Se utiliza la semilla. Es carminativo, favoreciendo la digestión, mejora el apetito, alivia los cólicos, incluidos los infantiles frecuentes en bebés lactantes, náuseas y flatulencias.

El anís estrellado es neurotóxico por lo que no debería administrarse a bebés y está contraindicado que lo tomen las madres lactantes.

El agua de anís estimula la producción de leche en las madres lactantes, puesto que pasa a la leche materna, el bebé puede beneficiarse de sus propiedades si la madre lo consume.
Puede estimular el inicio de la menstruación cuando se le toma en infusión. Para la infusión hervir una taza de agua, dejar reposar una cucharadita de semilla de anís molidas, por 10 minutos, tomar 1-2 tazas al día.

El aceite de anís ayuda a aliviar los cólicos, y espasmos estomacales. La decocción para el cólico, se prepara al hervir 1 cucharadita de semilla en 1/2 litro de leche durante 5-10 minutos. Se debe tomar caliente y removiendo continuamente para que no se quede en el fondo de la taza su esencia.

Es muy valioso contra la tos fuerte y seca, con expectoración difícil, así como problemas respiratorios asociados a la gripe. Para ello, recomiendan el consumo de limonada caliente, preparada con una infusión de anís y tipo (Bistropogum mollis). Colocando en un litro de agua hirviendo 1 cucharadita de anís de pan y 1 cucharadita de tipo, luego cernir y adicionar el jugo de 3-5 limones (Citrus × limon). Preparación que se toma 3 veces al día durante 6 a 8 días.

A continuación le exponemos otras de las cualidades medicinales que favorecen la salud humana, ya en forma de fármaco, ya de manera curativa para aliviar dolores y otros males.

Antiespasmódicos: Los espasmos son contracciones excesivas de la respiración, músculos, nervios, vasos sanguíneos y órganos internos que dan lugar a graves situaciones o dolencias. Tales como tos, calambres, convulsiones, circulaciones sanguíneas obstruidas, dolores en el estómago y en el pecho. Esto gracias al aceite esencial del anís que te ayudará a aliviar las dolencias.
Digestivo: El aceite esencial del anís es muy usado para aliviar problemas de la digestión. Incluso, antes de masticaba las semillas del anís, pero ahora se toma en infusión y/o se usa como ingrediente en los postres.

Expectorante: El aceite afloja el moco o flema depositados en los pulmones y las vías respiratorias y da alivio a sus síntomas. Tales como la tos, sensación de pesadez en el pecho, asma, la bronquitis, congestión nasal y otros trastornos respiratorios.

Descongestionante: Este aceite de anís es muy efectivo para eliminar la congestión en los pulmones y las vías respiratorias para condiciones como el asma y la bronquitis .
Antiepiléptico y anti-histérica: El efecto narcótico y sedante del anís permite calmar ataques epilépticos y histéricos. Esto porque sus propiedades ralentizan la circulación, la respiración y la respuesta nerviosa. Pero hay que tener cuidado con su administración porque si se administra en dosis más altas, puede tener efectos adversos, particularmente en niños.

Antirreumático: Este aceite puede dar alivio de los dolores artríticos y reumáticos mediante la estimulación de la circulación sanguínea, y al reducir la sensación de dolor en las zonas afectadas.

Antioxidante: La especia también contiene buenas cantidades de vitaminas antioxidantes tales como la vitamina C y la vitamina A.

Sedantes: Debido a sus efectos algo narcóticas o anestésicas, se usa como sedante para la ansiedad, aflicciones nerviosas, depresión, ira y el estrés. Así como para los síntomas como el insomnio debido a su tranquilizantes y efectos relajantes.

Antiséptico: Este aceite esencial también tiene propiedades antisépticas y dar las heridas una capa protectora eficaz contra las infecciones y sepsis. Esto ayuda en la curación más rápida de las heridas.

Purgante: Este aceite tiene propiedades de purgantes suaves y es seguro de usar. A diferencia de otros purgantes sintéticas, no afecta el estómago y el hígado. Cuando se toma en dosis bajas, que ayuda a movimientos claros y cura el estreñimiento , resultante de flatulencia e indigestión.

Carminativo: El aceite esencial de anís promueve la eliminación de gases, originadas por la indigestión, flatulencia, pesadez y dolores en el estómago.

Insecticida: El aceite esencial de anís es tóxico para los insectos y animales más pequeños, por lo que su olor mantiene alejados a los insectos. Por esta razón, este aceite se puede emplear para ahuyentar insectos mediante el uso de fumigantes en, vaporizadores, y aerosoles.

Estimulantes: El aceite esencial del anís ayuda a estimular la circulación y alivia el reumatismo y artritis. También, estimula la secreción de enzimas y hormonas, aumentando de este modo todo el metabolismo. Por último, se puede estimular el sistema nervioso y el cerebro para hacernos más activo y alerta.

Vermífugo: Este es otro aspecto de su propiedad insecticida. Puede matar a los gusanos que se encuentran en los intestinos. Esta propiedad puede ser particularmente beneficioso para los niños, ya que son los más comúnmente afectados por gusanos intestinales.

El anís puede ser muy beneficioso para la salud, pero si lo consumimos en dosis altas tiene efectos narcóticos y ralentiza la respiración y la circulación. Es venenoso para ciertos pequeños animales y aves en dosis altas. Por lo tanto no se debe dar los niños sin consultar a su pediatra. Por otra parte, también puede causar irritación en ciertos tipos de piel. Es mejor evitarlo durante el embarazo. También puede agravar ciertos tipos de cánceres causados debido a su efecto sobre la hormona estrógeno.

La cocina lo reclama

En los alimentos, el anís se utiliza como un agente aromatizante. Tiene un sabor dulce, aromático que recuerda el sabor de regaliz negro. Se utiliza comúnmente en alcoholes y licores, como el anisado. Anís también se utiliza en los productos lácteos, carnes, gelatinas, caramelos y para refrescar el aliento.

Asimismo, sus semillas añaden un aroma dulce aromático a los platos salados y dulces. Las semillas enteras, y polvo molido se pueden añadir a las recetas en el último momento para limitar la evaporación de los aceites volátiles esenciales en ellos.

Licor de anis

El anís estrellado (Bajiao) es una de las especias más importantes de la cocina china, y, de hecho, es el sabor dominante en chino polvo de cinco especias , junto con clavo de olor , canela , Huajiao ( pimienta de Sichuan ) y planta las semillas de hinojo .

Le sugerimos una receta sabrosa y fácil de hacer, que puede ser el acompañante de tus comidas. Es un pan de color oscuro, pero que resalta completamente el sabor de anís.
Ingredientes:

• 2 tazas de azúcar
• 1 taza de mantequilla derretida
• 4 huevos
• 4 ½ tazas de harina para todo uso
• 4 cucharaditas de polvo para hornear
• 3/4 cucharadita de sal
• 1/3 taza de brandy
• 1 ½ cucharaditas de extracto de anís
• 1 cucharadita de extracto de vainilla
• 1 taza de almendras
• 2 cucharadas semilla de anís

Preparación:

Precalienta el horno a 180ºC (350ºF) y prepara una bandeja con papel de aluminio para llevar al horno.
En un envase coloca el azúcar y la mantequilla hasta que se mezclen y luego agrega los huevos uno a uno, batiendo bien luego de incorporarlos.

Utiliza un recipiente pequeño para batir el brandy, el extracto de anís y el de vainilla. Y por último en un bol mediano agrega harina, polvo de hornear y sal. Ve añadiendo todos los ingredientes, comenzando con los más húmedos. Por último agrega las almendras y las semillas de anís.

Amasa la preparación y forma rectángulos o troncos y colócalos en la bandeja. Deja cocinar en el horno de 30 a 35 minutos, o hasta que se note el dorado y la cocción.
Una vez listo, déjalos enfriar y prepáralos para servir.

3 Comentarios

  1. Armando: como todos sus artículos muy bueno. Agradecería que buscara información y la publicara sobre el USO DE LA SEMILLA DE AGUACATE PARA ADELGAZAR que por estos días me lo han mencionado por acá y si no es mucho pedir, me avise para leerlo.
    El moderador podrá darle mi correo.

    Un buen día para el colectivo del 5 de septiembre