El que empuja no se da golpe y otros oportunistas

Inexorable y unido a algo bastante conocido en el mundo latinoamericano, el tristemente célebre golpe blando, va de la mano con este nuevo oportunismo disfrazado de metralla y soberbia, que hoy se aprecia desde las redes sociales, favoreciendo un ambiente funesto entre cubanos, justo cuando menos lo necesitamos para poder superar los escollos de la Covid-19.

“Se traviste a una minoría en mayoría, ampliando reclamos, crispando controversias y enfrentamientos, desgastando a la verdadera mayoría que gobierna para hacerla caer por medio de alguna farsa (…)”, ha aseverado la vicepresidenta primera de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) Rosa Miriam Elizalde, sobre ese flagelo político que ha afectado a múltiples naciones en el orbe, menciónese Honduras, Brasil, Bolivia o Venezuela, casi siempre fomentado desde donde radican los mayores emporios de la comunicación.

Julio de 2021 será recordado en Cuba como un mes en el que han lanzado brasas a la nación, colocando fake news, imágenes sangrientas e incitando a la violencia mediante mensajes de odio, aun cuando todos conocemos ese refrán popular de que “el que empuja no se golpea”.

La pugna, como es lógico, ha sofreído nervios y disparado emociones, comprensibles todas si ponemos sobre la mesa las innegables dificultades económicas y sanitarias en las que se halla el país.

Sin embargo, jamás debemos olvidar que el coronavirus es el verdadero enemigo aquí y no está afiliado a ningún partido político ni a gobernantes. El virus no insulta, mata.

De él se han aprovechado, en su mayoría, muchos usuarios en las plataformas digitales, en su afán por absurdos arquetipos de “luchadores en pro de la libertad”, cuando en sus matrices —a las claras— germina la ira y una soberbia macabra, que es peor que la pandemia misma.

Muchos han pedido y aún piden por el tan cacareado corredor humanitario. Pero en tal sentido, el ministro de Relaciones Exteriores (Minrex), Bruno Rodríguez Parrilla y el Gobierno, han sido claros: “Algunos de manera intencionada y manipulada aducen a la necesidad de implementación de estos corredores humanitarios, de intervenciones humanitarias. (…) Son conceptos y términos relacionados con situaciones de conflictos armados, grandes violaciones del derecho internacional, que para nada y de ninguna manera tiene que ver con lo que sucede hoy en Cuba”, expresó el diplomático.

En rigor, la historia ha demostrado con ejemplos fehacientes lo macabro que esconden estas “benévolas” acciones.

Mientras muchos colocan con mayúsculas sostenidas en sus perfiles las aparentemente bienhechoras etiquetas de “SOSCuba” y “SOSMatanzas”, otros aúpan los clamores de artistas que poco tienen que ver, o están a miles de kilómetros de la realidad cubana, menciónense por ejemplo, el insólito “desvelo” mostrado por la ex actriz porno libanesa Mia Khalifa, o cantantes latinos como Daddy Yankee, Kany García, o la toxicidad ya acostumbrada del venezolano Ricardo Montaner. Todos ellos, se olvidan de su propio cinismo, al aprovechar —sobre todo—  la coyuntura sanitaria en Cuba para hacerle creer al orbe que en la nación caribeña reina el caos más negro y absoluto.

Las vías para la bienaventurada ayuda —ha destacado el Minrex—, deben hacerse a través de las embajadas de Cuba, las asociaciones oficiales de cubanos en el exterior o mediante una cuenta abierta por el Gobierno en sus páginas web oficiales.

Es menester enfatizar que, cuando se utilizan nuestras debilidades para hacerse pasar por reyes y reinas de la filantropía, no solo se apela al oportunismo más ponzoñoso, sino a una desfachatez de veras repudiable.

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Delvis Toledo De la Cruz

Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en 2016.

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