El Poder Popular, Fajardo y la génesis de una Asamblea en Cienfuegos

Solo 29 años de edad, 81 delegados y la efervescencia revolucionaria de un pueblo, acompañaron a Rolando Fajardo Quintana aquel octubre de 1976, cuando se constituyeron en Cuba los Órganos Locales del Poder Popular. La vocación de militante, su disposición de cumplir cualquier tarea encomendada por el entonces Buró Regional del Partido Comunista de Cuba, y vivir las transformaciones del país, fueron fortalezas para asumir una responsabilidad que, a pesar de los años, aún lleva en el corazón.

Fajardo se convirtió en el primer presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Cienfuegos, un órgano que 45 años después se renueva sobre la base de sus esencias. “Yo participé como delegado en el Primer Congreso del Partido, tuve ese privilegio. Realmente ese encuentro trazó todo el programa de institucionalización del país y de constitución de los Órganos del Poder Popular; primero, aplicando el experimento en la provincia de Matanzas y posteriormente, en el resto del país”.

Como una etapa de mucho trabajo, de importantes cambios, de hitos fundacionales, recuerda Fajardo la década de los años 70 del pasado siglo, pues “eran muchas tareas, prácticamente una detrás de otra. Esta era una región, y hubo que crear estructuras para conformar todos esos organismos que serían provinciales, tanto de la economía interna como del resto de las actividades”, rememora.

La misión de representar al pueblo, a través de un proceso eleccionario único en el mundo, constituye principio para las Asambleas Municipales del Poder Popular. Como en el resto de la nación, la cienfueguera nació el 31 de octubre de 1976, y el Teatro Tomás Terry acogió la sesión constitutiva “con un número alto de invitados” y precedida por un multitudinario acto. A ese escenario, el coliseo mayor, regresaban los delegados elegidos en cada mandato, para dar nueva vida al máximo órgano de poder del Estado en la capital cienfueguera.

“Tuve dos mandatos de dos años y medio, desde 1976 hasta 1981, aunque continué después siendo delegado, por diez años, de la circunscripción 33 de La Juanita, por donde me eligieron. Fue un trabajo arduo en esa primera etapa. Por el municipio de Cienfuegos fueron elegidos como diputados a la Asamblea Nacional Osvaldo Dorticós y Carlos Rafael Rodríguez, presentes, incluso, en esa sesión constitutiva de la Asamblea”, narra Fajardo Quintana.

El nacimiento de las estructuras de los consejos populares y la ampliación del número de circunscripciones, ocurrieron con el paso de los años. Esas son algunas de las transformaciones que recuerda este cienfueguero, y hace énfasis en la constante evolución del Poder Popular, “que solo contó con seis mujeres en su Asamblea fundacional y hoy acoge a muchísimas compañeras y a un gran número de jóvenes”, comenta Fajardo, quien califica aquella etapa como “una experiencia imborrable”.

Quienes han formado parte del Poder Popular no pierden esa inherente vocación de servicio, de preparación y de mantenerse actualizados. Por eso, el primer presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Cienfuegos, conoce la ruta de los representantes del pueblo y destaca todo cuánto han realizado en función del bienestar de la ciudadanía.

“El trabajo del delegado es duro, es un trabajo que prácticamente no sabes en qué momento te van a tocar la puerta de la casa, van a ir a tu trabajo, a los despachos que se hacen semanalmente para recoger las inquietudes de la población. Tiene que dedicarse de verdad, tener una paciencia tremenda para atender cada caso, porque no todo lo que se plantea tiene solución”.

Sobre el rol de los representantes del pueblo en la última etapa, en la cual el enfrentamiento a la Covid-19 marca el quehacer en la mayoría de los escenarios, Fajardo Quintana expresó que “los delegados y presidentes de consejo populares, han tenido que enfrentar, junto a las organizaciones de masas, toda esta ardua tarea, desde atender a los más vulnerables hasta el resto de la población. Ya hemos ido saliendo de esa etapa tan aguda que tuvo la provincia en relación con la pandemia.”

Para Rolando Fajardo, presidente fundador de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Cienfuegos, ser delegado fue más que portar un sello en el pecho. A las generaciones actuales las exhorta a continuar enfrentando las dificultades diarias. Como los representantes de hoy, él hizo válido ese principio de genuina democracia, por el que surgieron los Órganos Locales del Poder Popular 45 años atrás, y por el que Cuba debe continuar sustentando su presente y su futuro.

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