El oculto lenguaje de los cubiertos

En el mundo gastronómico existe un lenguaje de los cubiertos universal, el cual todos los amantes de la comida deberían conocer. Si pensabas que los utensilios solo servían para llevarte las delicias culinarias a la boca, estás errado, pues de manera oculta ellos hablan, se comunican.

Según el filósofo griego Epicteto:

Lo importante no es lo que se come, sino cómo se come».                                                                           

Y tenía razón. Aquí aprenderás este interesante código gourmet. El pictórico lenguaje ayuda a dar señales visuales al camarero que sirve al visitante del restaurante o cafetería. Es un “idioma” que no se utiliza de forma generalizada, excepto en las Américas, donde tiene más aceptación.

Resulta un método ideal para advertir acerca de tu parecer sobre la comida servida, y lo mejor de todo: ¡no tienes que articular ni una sola palabra!

Y es que la posición de los cubiertos en el plato aporta mucha información, sobre todo para quienes tienen muy en cuenta el grado de aceptación de sus clientes con los platos servidos. Constituye, sin duda, un importante elemento comunicacional que los comensales no deben pasar por alto.

El código no es demasiado complicado; sólo hay 5 frases que te conviene saber.

  1. Estoy haciendo una pausa

Si no estás utilizando los cubiertos por cualquier motivo, como por ejemplo porque estás cortando el pan, o usando la servilleta, o simplemente teniendo una conversación, los cubiertos nunca se deben dejar en la mesa.

Colócalos dentro del plato, con el mango fuera del mismo formando un ángulo entre ellos, o descansa el cuchillo apoyado en 2 lados del plato, el mango en el lado derecho y la punta del cuchillo en el lado más distante, mientras que el tenedor se debe dejar en la cara frontal, con el mango enfrentado para que forme un ángulo con el cuchillo.

  1. Excelente. Estuvo delicioso

Esto es fácil: para indicar que te gustó lo que acabas de comer, coloca los cubiertos paralelos sobre el plato, horizontales a ti.

Según las reglas de etiqueta, la hoja del cuchillo debe mirar hacia el centro del plato, y el tenedor con los dientes de arriba.

  1. Estoy listo para el segundo plato

Para indicar que pueden retirar el plato que acabas de comer y servirte otro, coloca el tenedor y el cuchillo formando una cruz, con el tenedor perpendicular a ti y el cuchillo horizontal a ti.

  1. No me gustó

Si no te gustó lo que acabas de comer, la forma más fácil de hacerlo saber utilizando el lenguaje de los cubiertos es cruzar la punta del cuchillo con los dientes del tenedor en el centro del plato.

  1. He terminado. Estoy satisfecho

Cuando llegues al final de la comida, todo lo que tienes que hacer es poner el cuchillo y el tenedor paralelos sobre el plato, perpendiculares a ti. De acuerdo con las reglas de etiqueta, la hoja del cuchillo debe mirar hacia el centro del plato, y el tenedor con los dientes para arriba.

Utilizando el lenguaje de los cubiertos será más sencillo hacerte entender por el mesero cuando vayas a un restaurante. Se evitará, en la medida de lo posible, que los cubiertos tomen contacto directo con la comida. Es decir, se deben seguir las seis pautas que hemos explicado en la parte superior pero tratando de buscar los recovecos del plato que se encuentren más limpios.

 

Gráfica donde se muestra el oculto lenguaje de los cubiertos.

(*) Epicteto fue un filósofo griego, de la escuela estoica, que vivió parte de su vida como esclavo en Roma. Hasta donde se sabe, no dejó obra escrita, pero de sus enseñanzas se conservan un Enchiridion o ‘Manual’, y sus discursos editados por su discípulo Flavio Arriano.

Mercedes Caro Nodarse

Mercedes Caro Nodarse

Licenciada en Comunicación Social. Directora del periódico 5 de Septiembre. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba y de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales.

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