El Nim: árbol bendito (I parte)

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Cuentan que en la India siempre se supo que cuando aparecían las plagas de cigarras solo un árbol quedaba verde, todos los demás eran devorados. El vegetal sobreviviente en cuestión era el Nim. Los científicos se encargaron, a lo largo de muchos años de estudios, de descubrir el misterio.

De todas las plantas que han demostrado ser útiles para la humanidad, muy pocas se distinguen por su asombrosa versatilidad. El cocotero, el bambú y el Nim figuran en esa élite. Este último es mencionado en muchos textos antiguos, y autoridades de la medicina tradicional india lo colocan en el pináculo de su farmacopea.

La corteza, las hojas, las flores, las semillas y la pulpa del fruto se utilizan para el tratamiento de gran variedad de enfermedades y molestias, desde la lepra y diabetes, hasta úlceras, problemas en la piel y resfríos. Pero son mucho más las aplicaciones que tiene. En nuestro país está proliferando su uso en las ramas del sector agropecuario, pues se ha comprobado su alta efectividad para controlar diferentes plagas que atacan a los vegetales, y, además, la garrapata en bovinos y los diferentes ácaros causantes de la sarna avícola, cunícola y porcina.

Gracias a las investigaciones hoy se sabe que productos derivados del Nim pueden afectar a más de 200 especies de insectos, además de algunas garrapatas, nemátodos, hongos, bacterias y también determinados virus.

¿Por qué estas bondades?

Esta planta posee ciertas sustancias que la hace actuar como si fuera una cortisona, alterando o bien el comportamiento, o bien los procesos vitales de los insectos. Uno de los componentes más importantes es la azadirachtina, que interviene en la metamorfosis de la larva de los hexápodos y evita que se desarrollen las crisálidas, y por tanto, mueren sin producir una generación. En el caso de los adultos, además de inhibir la formación de quitina, interfiere n la comunicación sexual, el apareamiento, en fin, en la reproducción. Otra sustancia presente en el árbol es la salanina, considerada como un fuerte repelente.

Además de las propiedades medicinales y de bioplaguicida natural, el Nim y sus derivados es utilizado, sobre todo en la India, como tocador, anticonceptivo, combustible (su aceite) y la madera para muebles y la construcción. Por todas esas cualidades, conocidas por los hindues desde hace milenios, se determinó que en sánscrito sea denominado Sarva Roga Nivarine (curador de dolencia), o en la tradición musulmana, Shajar-e-Murabac, que significa “árbol bendito”.

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