El muro de las lamentaciones del fútbol en Cienfuegos

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1- La misma foto de hace seis meses, porque es la misma situación de hace más de seis meses. / Foto: Centro de Documentación
1- La misma foto de hace seis meses, porque es la misma situación de hace más de seis meses. / Foto: Centro de Documentación

Ya construían el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, cuando Poncio Pilatos inmortalizó en Judea el lavado de manos como soberana señal de desentendimiento. Ninguna otra figura del imperio romano ha tenido tanta trascendencia como este prefecto, cuyo “legado” nos alcanza incluso en el siglo XXI… y el irresuelto tema del INDER con la tapia en la fachada del estadio de fútbol Luis Pérez Lozano da fe de ello.

Hace seis meses emergieron en la página deportiva del 5 de Septiembre los criterios de las partes involucradas: la “iniciativa” de la Dirección municipal, el eventual “desconocimiento” de la Provincial y el desacuerdo tardío de otras instituciones locales. Hace seis meses estuvieron sobre la mesa los detalles y algunos “distraídos” repararon entonces en la estructura de bloques y cemento que corrompe a una de las instalaciones deportivas más añejas de la ciudad. Sin embargo, en seis meses nada cambió en el número 4516 de Bonneval.

Como rutina propia del quehacer atlético, el peloteo continúa y ya el Municipio suma su tercera administración desde la colocación de la primera piedra. La defensa repite: “el estadio les pertenece nominalmente, pues son los equipos del alto rendimiento del territorio quienes entrenan en sus predios”. “Ellos no hacen uso del lugar para actividades propias”. “El Municipio solo tiene allí las oficinas del combinado No. 5 y los almacenes”.

Sobre el posible derribo de la pared de la puerta principal —mandada a levantar tres mandatos antes— no pueden dar noticias. Permanecen a la espera de mudar las oficinas enclavadas en el estadio para una nueva sede en la pista adyacente a la Universidad de las Ciencias Médicas, porque en el “Luis Pérez Lozano” debe erigirse la academia de fútbol. Entonces la instalación, y por ende la responsabilidad de las soluciones al tópico en cuestión, pasarían a manos de la Provincia, mientras el Municipio se lava las suyas.

En cuanto a la Dirección Provincial, un credo acompaña cada pregunta al respecto: “es cosa del Municipio” y estiran el chicle. El organismo rector del movimiento deportivo en el territorio carece de otro argumento; no tomó cartas en el asunto antes, por “desconocimiento”, ni ahora, ¿porque no le compete? Parece increíble la aparente incomunicación entre ambas entidades, madre e hija, todo y parte… Una información sí queda al descubierto: la academia de fútbol —otra demorada gestión para una disciplina con tantas glorias— aparece en proyectos para 2017, aún sin aprobar.

¿Cuánto más habrá que esperar por una salida decente al asunto? Seis meses son apenas una parte de la memoria conocida, pues la estructura ya celebra más de un año de permanencia. Al parecer, solo resta lamentarse por el muro, y junto al mismo muro, por esta mala “imagen” del fútbol cienfueguero.

Y da pena, pues ya no es cuestión de procederes correctos o no, justificados o no; sino de sentido de pertenencia, de respeto a la identidad y tradición de una ciudad que se preció de un reconocido desarrollo deportivo. De esa historia está sobrado en anécdotas el “Aida Park”, “Trinidad y Hermanos” o “Luis Pérez Lozano”, aunque algunos no lo vean, no lo quieran ver o simplemente no les importe.

Eso sí: si Poncio Pilatos apostara por su propio evangelio, discípulos le sobran en estos lares para escribirlo.

15 Comentarios

  1. Bueno, seguro que ese muro no se resuelve por que están elevando la propuesta y necesitan aire o un nuevo cosmonauta, para que las eleve bien, todo es un cuento; esta pelota pasa de mano en mano, pero nadie es responsable; sin embargo, estos que andan en carritos, de cuello parado y que no resuelven y que afectan al pueblo son los responsables la solución, que no viene del cielo, sino de los que dirigen esas actividades. Es ese el gran problema municipio, provincia, pero la pelota sigue rodando y quién la coge. Darilys, gracias, porque de esta forma se puede demostrar la poca voluntad que tienen los organismos, de resolver los problemas del pueblo.

    • Es parte de nuestro trabajo como prensa: denunciarlo; desgraciadamente las soluciones dependen de otros. Saludos y gracias a usted por su comentario.

  2. Gracias, por eso apostamos, por no desistir aunque, le cuento un secreto: hace más de una semana del comentario y no hay un pronunciamiento, no digamos ya un derribo, al respecto. Saludos

  3. El estado de esa instalación refleja el estado del deporte en Cuba y el estado del INDER, que dejó de ser el INDER hace muchos años; los bajos rendimientos deportivos, la deserción de deportistas de los equipos olímpicos y nacionales, la pérdida de interés por la practica masiva del deporte, el mal estado de todas las instalaciones deportivas, de las escuelas de iniciación deportiva, ya prácticamente hemos dejado de ser una potencia regional en el deporte, que pena con la gran cantidad de talentos naturales que hay en nuestro país. Es de felicitar el valor de jóvenes periodistas que están levantando el velo de lo prohibido, poniendo el dedo sobre la herida, no desistan que las ideas van a derrumbar el muro de ese estadio como han derribado otros muros alrededor del mundo.

  4. Yo lo juré, y hasta ahora me he mantenido firme en mi promesa. Mientras no caiga ese Muro de los Lamentos, porque más temprano que tarde deberán imponerse la cordura, el orden, la justicia y la valentía de quienes tienen en sus manos “picar el cake” para que así sea, no vuelvo a poner un pie en esa instalación, a la que siempre, y por muchos años desde niño, entré trasponiendo el umbral de esa, su entrada principal. El mantenimiento de este absurdo, los oídos sordos al reclamo desde todos los medios, no solo el periódico, no es otra cosa que una bofetada al patrimonio, a la historia y la memoria, componentes claves también para rescatar valores.

  5. Qué pena un estadio como ese, que hasta fue visitado a mediados de los 60 por el conocido comentarista deportivo Buck Canel, pues los fines de semana por la mañana jugaban en el mismo los profesionales que quedaban en Cienfuegos, como Yuyo Castro y su hermano Mister Brown. En ese se formaron muchos peloteros que llegaron a Series Nacionales, como Adolfito Borrell, y allí empezó Cheíto Rodríguez, que siempre llegaba de la mano de su abuelo Papo. Esa institución, que la pasaron al fútbol, es un emblema del béisbol cienfueguero.

    • El hoy “Luis Pérez Lozano” de fútbol fue el principal estadio de béisbol de la ciudad hasta la construcción del “5 de Septiembre” en los 70. Por él pasaron todas las grandes figuras locales que atesoramos con tanto cariño en nuestra memoria. Por eso resulta más indignante esta situación. Saludos.

  6. Los comprendo, es difícil, pero como usted dice, “…el tema es no cansarse…”. Los periodistas influyen fuertemente en que las cosas cambien para bien, porque como dice Magalys, son “…como ojos y oídos de la gente común…”, y aunque en muchas ocasiones (como esta) no se haga nada al respecto, la gente común reconoce su trabajo. Saludos.

  7. Nos está pasando a menudo, la prensa como herramienta, como ojos y oídos de la gente común, es ignorada; los trabajos críticos caen en saco roto y simplemente los responsables, pasan de ellos. En estos días o tiempos en los que el asunto del papel de la prensa, de los periodistas y de otros cuantos hacen periodismo, dígase caricaturistas, fotógrafos, camarógrafos, editores, diseñadores, correctores… es manido y traído, no aparecen los responsables, y cómo quedamos ante la sociedad? hasta cuándo será? Pongo por ejemplo, el arroz que me “tocó” el mes pasado, a pesar de la investigación periodística y tres trabajos, hasta una conferencia de prensa, fue el mismo; este mes vino menos malo, pero casi gual. Las cámaras en ristre que denuncian situaciones con fotos, no llegan a oídos y ojos receptores. Sin embargo, llueven las opiniones sobre el trabajo de la prensa, nos llaman mentirosos y hasta “miedosos”, como me sucedió ayer en Cumanayagua, cuando un lector quería denunciar el maltrato a los animales del Zoo de ese pueblo. Yo, al menos, no me canso, pero ya es demasiado. ¿Qué pasó con las piscinas? le pregunto a Darilys. ¡NADA! Repito, ¿cómo quedamos los periodistas ante la sociedad?

    • En el año 1998 había un muchacho en Radio Ciudad del Mar que sí que les cantaba las 40 a cualquiera. No recuerdo su nombre, pero de fútbol sabía tanto que hasta el mismísimo Miguel Company, el peruano DT de la Selección Nacional, lo elogió en par de ocasiones por sus conocimientos. Siempre estaba fajado defendiendo a los futbolistas y los polistas, que en aquella época eran los únicos dos deportes de daban la cara x los cienfuegueros…; desde esa época se hacían trastadas en el fútbol, y si no se hicieron más, porque recuerdo era un tal Padilla el del INDER en la provincia, es porque ese muchacho lo tenía asocao. Así debe ser nuestra prensa.

  8. Siempre nos perdemos en “la curvita”. La burocracia, la lentitud, la voluntad del no hacer nos hace más daño que el bloqueo. Pasamos mucho tiempo teorizando y poco construyendo, razones por las que no avanzamos más. Ojalá podamos ver muy pronto la solución del caso y no precisamente en papeles.

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