El liderazgo de Fidel frente a la contrarrevolución batistiana auspiciada por EE.UU. en Cienfuegos durante 1959

El 1ro de enero de 1959 el accionar combativo del Ejército Rebelde consolida la derrota del dictador Fulgencio Batista y Zaldívar, quien con su camarilla corrupta y criminal, huye del país. En un ambiente de fracaso y total incertidumbre el gobierno norteamericano de D. Eisenhower que respaldó el golpe militar batistiano y brindó asistencia a la tiranía, maniobra para impedir la toma del poder político de Fidel Castro Ruz con el respaldo del Movimiento 26 de Julio, cuyo programa de raíz nacionalista y patriótica aglutina amplios sectores del pueblo.

En Cienfuegos la alegría popular llega a  las calles el primer día del año y al anochecer los guerrillerosdel II Frente Nacional del Escambray encabezados por William Morgan ocupaban las principales instalaciones militares de la ciudad portuaria, con el apoyo de los luchadores clandestinos del M-26-7, el Directorio Revolucionario, la Organización Auténtica y el Partido Socialista Popular. La estrategia de loscírculos gobernantes norteamericanos de impulsar entre los sectores antibatistianos una alternativa guerrillera al Ejército Rebelde, alcanza relativo éxito en elcentro sur de Cuba, donde Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara comienzan el avance hacia La Habana, al ejercer los hombres de Morgan y el II FNE absoluto control militar sobre la estratégica ciudad portuaria de Cienfuegos, en la cual existen numerosos contingentes armados del depuesto régimen en el aeropuerto y el Distrito Naval del Sur. No perdamos de vista que Menoyo, Morgan y los principales dirigentes del II FNE están conectados estrechamente con la cúpula del Partido Auténtico y defienden una línea ideológica anticomunista cercana a los sectores derechistas insurreccionales de la ortodoxia, el Directorio Revolucionario y de la burguesía cubana.

Pronto detrás de la euforia y la felicidad de los momentos iniciales, algunos de los líderes locales del “26 de Julio” como Raúl Curbelo, Rafael Marín, José A. Frías y Osvaldo Dorticós Torrado, captaron el peligro que significaba el control de Cienfuegos por parte de las fuerzas del comandante guerrillero William Morgan. Ninguno conocía, ni tan siguiera sospechaba, que tanto Morgan como el Comandante del II FNE, John Spiritto se incorporaron a esa guerrilla cumpliendo orientaciones de los servicios de inteligencia norteamericanos.A Fidel Castro Ruz se lo comunican a su llegada a Santa Clara con la Caravana de la Libertad. Con gran visión política, Fidel decide marchar a Cienfuegos el 6 de enero

Luego del breve discurso del líder de la Revolución en Cayo Loco, aflojaron bastante las tensiones entre las organizaciones opositoras que adoptaron la vía armada para derrocar a la dictadura en Cienfuegos. Con la audaz presencia de Fidelen la base militar de la Marina de Guerra quedaba desarticulada cualquier maniobra divisionista y se reafirmaba la hegemonía del M-26-7 en el territorio villareño. Después, Fidel Castro pronunciaría un memorable discurso frente al Ayuntamiento, en el parque Martí, donde reafirmó el compromiso de edificar “la nueva patria” sin tutelaje extranjero, apelando al sentimiento de dignidad. De esa manera Fidel colocaba la idea de que al derrotar al gobierno de Batista, también habían vencido a los Estados Unidos y conquistado los cubanos el derecho a decidir sobre su propio futuro, apoyado en la movilización popular y la unidad revolucionaria.

Sin concluir enero de 1959, exactamente el día 28, los batistianos constituyen en la ciudad de New York, la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca. Paralelamente los seguidores de Batista radicados en Santo Domingo comienzan a organizar la llamada Conspiración Trujillista. Vinculada a esta última, opera en Cienfuegos el dentista Efraín Torres Pascual, quien puede articular un grupo de ex militares y algunos miembros del II FNE que siguen orientaciones de Menoyo y Morgan de integrar el complot.En verdad, la incorporación temprana de Morgana la “Batistianos-Trujillista” responde a una orientación de la inteligencia norteamericana para mantener el control de movimiento contrarrevolucionario cubano y, particularmente, de oposición interna radical que impulsa en los meses posteriores a la promulgación de la Primera Ley de Reforma Agraria. En un singular juego operativo de la inteligencia norteña, que valora las pocas posibilidades de éxito de los batistianos, orientan a William Morgan informar a la dirección de la Revolución sobre los planes de invasión con batistianos exiliados y mercenariospor la costa sur inmediata al Escambray, entre Cienfuegos y Trinidad, seguida de una rebelión interna y la toma de esa antigua ciudad.

El 7 de agosto, el líder de la Revolución Fidel Castro,tomó la decisión de abortar la conspiración. De inmediato comenzaron las detenciones en los barrios habaneros, Managua y San Antonio de los Baños. Esa mañanacomplotados de Cienfuegos y Santa Clara comenzaron a desplazarse para una casa en el central Soledad, punto escogido para concentrase y partir hacia la playa El Inglés a recibir la armas que serían desembarcadas.Alrededor de las 11:30 a.m. las tropasde los comandantes Filiberto Olivera Moya y Lázaro Artola Ordaz, eliminan a uno y capturan al resto.  En Cienfuegos detienen al dentista Torres Pascual, y en Santa Clara, al ex auditor de la Policía José Álvarez Castellón. Días después el propio Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz dirige la captura en Trinidad del avión con los conjurados batistianos y trujillistas.

El silencio norteamericano sobre las actividades conspirativas de los batistianos y las crecientes críticas del gobierno de los Estados Unidos a las medidas promovidas por el Primer Ministro Fidel Castro, eran percibidas por los cubanos humildes y el resto del pueblo con indignación y exacerbaban el sentimiento antinorteamericano en las masas populares, favorecidas y muy apasionadas por la aplicación gubernamental del  Programa del Moncada promovido por la vanguardia revolucionaria. Las medidas del gobierno revolucionario en 1959 provocaban afectaciones directas a los intereses norteamericanos. La oposición pública del gobierno de Eisenhower a la Reforma Agraria y otras medidas favorables al pueblo cubano, estuvieron acompañadas del apoyo encubierto a las organizaciones contrarrevolucionarias de ideología anticomunista y estrechos principios democráticos que surgieron a fines de 1959 y promovieron los alzamientos armados desde 1960.

El liderazgo de Fidel restauró la fe en las masas populares, que hacían suyo el sentimiento de cambio y estaban dispuestas a enfrentar el movimiento contrarrevolucionario gestado por el gobierno norteamericano.

*Historiador. Presidente de la Uneac en Cienfuegos.

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Orlando García Martínez

Escritor, historiador y presidente de la filial cienfueguera de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

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