El hombre leyenda del norte espirituano

En la rica tradición oral de la zona centro norte del país no faltan fábulas sobre botijas enterradas, espíritus que pernoctan en las cuevas, y todo tipo de relatos que a más de uno ponen la piel de gallina.

Sin embargo, la oralidad de poblados como Jobo Rosado, Juan Francisco —y otros parajes del municipio de Yaguajay—atesora también múltiples anécdotas sobre un hombre leyenda, que a base de coraje y sonrisa conquistó aquellos contornos.

Para los nativos de la zona geográfica delimitada por las fronteras del antiguo Frente Norte de Las Villas, Camilo Cienfuegos puede calificarse como una especie de deidad, rodeada por el halo de intrepidez de los libertadores. Este último término no exagera sus hazañas para con aquella pequeña patria, perteneciente hoy a la provincia espirituana.

Y no lo dicen estas palabras impregnadas por el más puro sentimiento de veneración hacia el héroe de Yaguajay; lo revela por ejemplo el anecdotario del escritor camajuanense René Batista Moreno, autor de Camilo en el Frente Norte, libro ilustrativo de la relación del guerrillero con los campesinos de la zona.

Nombres como el del Comandante Félix Torres, brazo derecho de Camilo allí, aparecen en las historias compiladas por ediciones Unión, y merecedoras del premio Escambray de Testimonio en el año 1992.

El carisma del señor de la Vanguardia quedó guardado para siempre en esas páginas, por cierto, de formato y edición tan sencillos como el protagonista mismo de las anécdotas.

Tras su paso por la región nació no solo la libertad de Yaguajay y poblados adyacentes, también sueños para mejorar la calidad de vida del campesinado ,materializados luego por la Revolución en espacios como la Escuela Primaria de Meneses, otro sitio donde el mito del héroe late por doquier.

La escuela, fundada por Fidel, ha recibido en sus aulas a los hijos y nietos de los combatientes del Frente de Las Villas, de los hombres de Camilo,de los que en su honor subieron años después a limpiar de bandidos el Escambray y allí construyeron pueblos.

Los que hoy, desde la muda solemnidad del Mausoleo erigido en Yaguajay, custodian el Complejo Histórico que lleva su nombre.

Por aquellas tierras de gente noble más de un longevo guarda para sí su propia historia sobre el Comandante Camilo, el hombre leyenda de los campos espirituanos, el de las mil anécdotas, para quien este 28 de octubre, tras 59 años de no regalarnos su sonrisa, los homenajes nunca serán suficientes.

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