Efemérides: Asesinato del Coronel independentista Enrique Villuendas

Aquellos disparos que el martes 22 de septiembre de 1905 resonaron en la habitación No. 1 del hotel La Suiza, en Cienfuegos, causaron consternación en esta ciudad y en toda Cuba, porque en la balacera murió un joven congresista de prestigio nacional, el Coronel independentista Enrique Villuendas, a quien con toda la justeza que cabe un colega califica como “uno de los líderes con más capital político en las filas del Partido Liberal”, agrupación que lo preparaba para su postulación como aspirante a la presidencia de la nación.

Enrique Villuendas estaba por cumplir los 31 años, de ahí que cuatro años antes figurara como el miembro más joven de la Comisión Constituyente de 1901. Era uno de los críticos más fervientes de las apetencias reeleccionistas del primer presidente cubano impuesto por los Estados Unidos, Tomás Estrada Palma, quien maniobraba para continuar en un segundo mandato, punto expresamente vetado por la entonces vigente Constitución.

Villuendas había llegado a Cienfuegos y se alojó en el Hotel La Suiza, sito en la calle de San Carlos entre DeClouet y Santa Isabel, para celebrar aquí reuniones con jefes locales de su partido y una serie de mítines políticos en apoyo al caudillo de su propia filiación y candidato presidenciable a las luego fallidas elecciones del 19 de marzo de 1906, el General José Miguel Gómez, quien mantenía cerrada disputa con el candidato del Partido Moderado, de gobierno en el país, José Antonio Frías, en medio de un caldeado clima electoral después que dos días antes delincuentes armados del partido de Estrada Palma asaltaran y destruyeran el Círculo Liberal de esta localidad.

Coronel Enrique Villuendas, el más joven de los miembros de la Comisión Constituyente de 1901.

Los enemigos políticos de Villuendas echaron a rodar la «bola» de que éste había traído explosivos para realizar ataques a los Moderados. Todo era una burda farsa para hacer que los agentes del orden allanaran la habitación de Villuendas y lo condujeran detenido, sin respetar su condición de congresista.

El propio jefe de la policía local, de apellido Illance acudió al hotel, y en medio de la discusión, Villuendas fue atacado a tiros por la espalda y rematado en el piso. Pero sus compañeros se defendieron y dieron muerte al oficial actuante, mientras otros varios policías y políticos civiles resultaron heridos.

Las autoridades circularon la versión de que se habían ocupado bombas en la habitación, pero más tarde pudo comprobarse y así resultó publicado en la prensa local, que la propia policía había “plantado” las pruebas: se trataba de artefactos inoperantes sacados del Museo de la ciudad para la macabra puesta en escena. Todo era una burla y una excusa burda en interés de ocultar el asesinato premeditado, ordenado por Estrada Palma.

Los enemigos políticos trataron de impedir que familiares y amigos velaran el cadáver de Villuendas, pero en medio de una sonada revuelta en la ciudad por aquellos hechos, el coronel mambí Paulino Guerén –que había rescatado de “La Suiza” el cuerpo ensangrentado y sin vida del joven constituyentista– dispuso su hogar sito en la esquina suroeste de San Carlos y Gloria como sitio para el velatorio de Villuendas, convertido en sentida muestra popular de respeto. Una tarja recuerda en letras talladas sobre mármol gris aquel gesto de nobleza, colmado cuando al amanecer del miércoles 23 el propio Guerén costeó de su bolsillo las exequias del Coronel independentista en la entonces necrópolis municipal, en la barriada de Reina.

Aquel propio 23 de septiembre, la Asamblea Nacional el Partido Liberal acordó no concurrir a elecciones, lo que dejó el camino expedito, por segunda vez, al entreguista Presidente Estrada Palma que ocupó nuevamente la presidencia en mayo de 1906. La manifiesta burla a la Carta Magna provocó el alzamiento de los liberales, que se lanzaron a la manigua en campos cercanos a Cienfuegos y en otros lugares del país. Esta nueva muestra de desacato a la mermada autoridad del mandatario, que desde el 12 había solicitado la mediación estadounidense, aceleró los planes para que el poderoso vecino del Norte, viando peligrar sus intereses geopolíticos, consumara definitivamente la segunda intervención militar en la Isla, iniciada desde fechas anteriores a estos hechos con el envío de barcos y marines a los puertos de La Habana y Cienfuegos. La ocupación se prolongaría hasta 1909.

Del diferendo entre liberales y moderados hay otras anécdotas que interesan. Algunos politiqueros del segundo de los bandos citados trataron de levantar un obelisco a Estrada Palma en Cienfuegos, pero ello fue impedido por la población. También resultó motivo de repulsa popular el intento de bautizar el parque de la marinera barriada de Reina con el nombre del entreguista primer presidente cubano, sitio que popularmente aún se conoce con el nombre de «parque de los chivos», en alusión a los turbios manejos turbios de ese desprestigiado personaje histórico de una República que no lo fue.

Tiempo más tarde, cuando el Partido Liberal ganó la presidencia de la República en la figura de José Miguel Gómez, el General independentista ordenó erigir una estatua a su fiel correligionario y amigo Enrique Villuendas, escultura que preside el parque con su nombre, a la entrada antigua de la ciudad, por la Calzada de Dolores. El viejo político, a la larga devenido también campeón de la corruptela, perpetuaba con aquel monumento la memoria del patriota sacrificado por las apetencias politiqueras en los años trágicos de «aquella República».

En septiembre de 2001 ese parque fue remozado, restableciendo su esplendor y el de la escultura que perpetua la memoria del Coronel Enrique Villuendas.

Andrés García Suárez

Andrés García Suárez

Periodista, historiador e investigador cienfueguero. Fue fundador de 5 de Septiembre, donde se desempeñó como subdirector hasta su jubilación.

2 Comentarios en “Efemérides: Asesinato del Coronel independentista Enrique Villuendas

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    el 26 junio, 2018 a las 11:54 am
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    Bastante acertado el árticulo, mi abuela ( Maria Enriqueta Alvarez Villuendas) , hija de Esmeralda Villuendas Y De La Torre, nacida en Puerto Rico y hermana menor de Enrique, acostumbraba a sentarse conmigo cuando solo era un niño y contarme anéctdotas sobre su tio Enrique, Florentino..Jorge.
    …ver fotos de Marti de aquella época , notas de Marti a Maximo Gómez de su puño y letra , hoy por hoy , me hace sentir orgulloso de ser cubano.

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    el 2 octubre, 2017 a las 8:20 pm
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    Estimado Andres, gracias por el exelente articulo y la leccion de historia, de la cual estamos rodeados en nuestra ciudad,

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