Duele

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Aquello que en periodismo es noticia no distingue entre lo bueno y lo malo, ni repara en la tristeza o felicidad de los hechos. Se detiene en sus valores para disputar la portada del periódico o ser titular en el noticiero. No importa lo tremendo u horrible, aquello que en periodismo es noticia se dice fríamente, simple: Fidel ha muerto.

Las primeras emociones se esperan, casi siempre, desde el otro lado: en la soledad del hombre frente al televisor apenas abierta la madrugada, o en la mañana llena de nubarrones cuando la radio reitera, mientras el sillón contiene su balance ante el golpe inicial del suceso. El rostro afligido, las manos abrazadas, el río desbordado en los ojos…

Aquello que en periodismo es noticia se dice fríamente, pero impacta. Entonces llegan sin remedio las historias, el sentimiento escaso al principio en la inmediatez por informar su muerte: el poema de un niño en el parque, las voces entrecortadas, el testimonio del pelotero, el último acorde escondido en la guitarra del trovador.

Las memorias renacen del olvido cotidiano y tropiezan frente a la dolorosa, aunque inevitable circunstancia de la vida. Aquello que en periodismo es noticia, a veces es pasado en lugar de presente. Los recuerdos del abuelo en su afligida palabra, o las fotos engavetadas, amarillentas, relegadas a las horas que se escriben en sepia.

Aquello que en periodismo es noticia ignora a ratos lo informal. Una pequeña impresionada ante la gigantesca bandera en su escuela, o dos ancianas debatiendo, en la habitual cola del pan, el oportuno legado: “Con ese nadie pudo. Fue el más grande. Murió cuando le llegó el turno, cuando Dios quiso”.

Cierto, se dice fríamente, pero aquello que en periodismo es noticia, también duele.

4 Comentarios

  1. Si duele y quiero compartir con todos una estrofa de un poema mío creo que resume bien mi sentimiento.
    Hoy es de nuevo el día/ Pero esta vez a la inversa/ Gigantes, en formas diversas/ tu ejército de soldados,/ Maestros, médicos, pioneros,/ Jóvenes y pueblo entero/ son los que tu ruta guían/ en corcel de acero y madera/ en cabalgar desandante/ te grita con voz bien firme/ !Hasta siempre Comandante!

  2. Duele tanto , tanto, que no me conformo, no he dejado de llorar desde que dieron la triste noticia, anoche en el tributo que le brindamos a nuestro líder mi pequeño hijo me decía: mamá, has venido aquí solo para llorar, lo imaginaba saludando al pueblo como siempre hizo, pero quiero recordarlo de la mejor manera, el llanto se que no ayuda, seguir su ejemplo, educar a mis hijos bajo sus ideales, sus principios, esa es la mejor manera , me conmovió mucho la galería de fotos que nos muestran, es una belleza, que en paz descanse, que Dios lo ilumine y nos cubra con su manto de energía que siempre tuvo para con nosotros, pero de que duele mucho, por lo menos a mí me duele demasiado.

  3. Duele, claro que duele, duele porque lo sientes, porque nos vio crecer, porque nos dió lo mejor de sí y de la Revolución, duele hoy, y mañana dolerá más, dolerá pasado mañana y el día posterior, siempre que vayamos a la plaza, siempre que llegue un 1ero de mayo, un 1ero de enero, siempre que escuchemos la palabra Fidel, habrá lágrimas, y habrá dolor, sencillamente porque lloramos cuando perdemos a un padre o a un ser querido, y este es el ser que nos dió las calles libres para correr, la escuela para aprender, la carrera para estudiarla, la profesión para crecer, la mano para levantarnos y las ideas para pensar, nos dio una Cuba libre que es suficiente para crecer… duele sí, pero más duele saber que lo queremos vivo y nada podemos hacer, solo conformarnos con que de lejos nos mira guiándonos siempre por qué camino coger, y de seguro cuando nos equivoquemos buscará la forma de hacernos ver que el mejor camino es el que nos lleva a él. Y aunque hoy nos duela y lloremos, tendremos que cumplir con la única tarea que nos dejó: el de defender esta Patria Socialista, nuestra Patria y nuestro FIDEL….

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