Dr. Serafín Ruiz de Zárate: revolucionario integral
mié. Oct 23rd, 2019

Dr. Serafín Ruiz de Zárate: revolucionario integral

La Universidad de Ciencias Médicas de Las Villas lleva el nombre del revolucionario cienfueguero Serafín Ruiz de Zárate. /Foto: Internet

La Universidad de Ciencias Médicas de Las Villas lleva el nombre del revolucionario cienfueguero Serafín Ruiz de Zárate. /Foto: Internet

Los cienfuegueros de más edad conocen al Dr. Serafín Ruíz de Zárate Ruíz, como el profesional médico de gran prestigio y al mismo tiempo modestia y sensibilidad humana. También por sus condiciones de combatiente clandestino en Cienfuegos, y en la insurrección revolucionaria miembro del Estado Mayor de la Columna Invasora, en la campaña de Las Villas, dirigida por el Comandante Ernesto Che Guevara, así como dirigente y Ministro de Salud Pública en los primeros años del triunfo de la Revolución, en que dio un vuelco de calidad y humanismo a la caótica situación de la insalubridad y la inexistente asistencia social en que estuvo sumido el pueblo cubano por los gobiernos de turno de “aquella República”.

Merecen las nuevas generaciones tener conocimiento de este hombre al que los cubanos tenemos mucho que agradecer, y sobre el que el enemigo hizo caer su maldad en aquellos primeros años convulsos del inicio de la Revolución. Este es solo un acercamiento a su historia.

El joven estudiante. La familia

Nacido en el central “Hormiguero” el 31 de agosto de 1923, estudió la primaria en la escuela pública de ese lugar. Nueve años después su familia se traslada para Cienfuegos y aquí continúa estudios que incluyen el Bachillerato en el colegio Monserrat de los Hermanos Jesuítas. Posteriormente en la Universidad de La Habana se gradúa de Doctor en Medicina el dos de marzo de 1949 con brillante expediente académico. Paralelamente ha recibido una educación familiar, principalmente de sus padres, emigrantes españoles, Serafín y Matilde, quienes le inculcaron a él y a sus hermanas Matilde y Eumelia, virtudes y conocimientos valiosos para convertir a toda la familia en ciudadanos ejemplares y seres humanos cálidos y valiosos. Asimismo, el Doctor Serafín y su esposa Violeta Adelaida del Cueto Dalmau educaron posteriormente en esos valores patrióticos y humanistas a sus cuatro hijos: Serafín, nacido en 1950, José Ramón (1952), María Elena (1954) y Raúl (1961).

El médico

Al graduarse profundiza en estudios de Dermatología. Labora en la Clínica de Maternidad Obrera de La Habana en marzo de 1949 y en mayo es Profesor Adscrito a la Cátedra de Piel y Sífilis de la Universidad de La Habana. Posteriormente regresa a su ciudad natal y en 1950 abre una consulta privada en la calle Santa Cruz entre Prado y Cristina, montada por su padre, y relatan cienfuegueros que era la mejor equipada de la ciudad. La placa en su exterior informaba: Dr. Serafín Ruíz de Zárate. Enfermedades de la piel. También afirman quienes lo conocieron que las personas más humildes también eran atendidas sin mediar pago alguno.

Las cualidades y capacidades personales del Dr. Serafín lo convirtieron en un respetado profesional en Cienfuegos, muy crítico ante la situación política del país, por gobiernos siempre ajenos a las masas humildes que mantenían sumidas en la miseria, particularmente en las zonas rurales. En el inicio de los años 50 los gobiernos del Partido Auténtico, primero Grau y después los Prío Socarrás, gobernaban con verdaderas mafias de pistoleros y continuó Batista que tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 implantó la dictadura militar que llegaría a asesinar más de 20 mil cubanos, principalmente a jóvenes.

El combatiente clandestino

Con justicia la consulta del Dr. Serafín ha sido llamada por revolucionarios, “Cuartel General” del Movimiento 26 de Julio en la ciudad. Allí acudían los luego principales dirigentes de la región de Las Villas y de la localidad sureña, entre ellos, Osvaldo Dorticós Torrado, abogado prestigioso; Raúl Curbelo Morales, estudiante, y sus hermanos; Humberto Miguel Fernández, Aleida March, Enrique Oltuski, Víctor Bordón, Reinaldo Erice, Juan Suárez del Villar, José Roberto Luya, Teresita Caballero, y muchos más, así como, luego, combatientes de paso hacia el Escambray. En ocasión del alzamiento popular del 5 de septiembre de 1957, el Dr. Serafín, portando una bandera de la Cruz Roja Nacional, en un carro-ambulancia, trató varias veces de retirar heridos de las inmediaciones del parque Martí, donde ocurrieron los primeros combates, pero le fue impedido por las tropas del Ejército. Acudió al Hospital de Emergencias de Santa Cruz y Cuartel, para salvar heridos, pero allí la dictadura no llevó ninguno. La orden de Batista era clara: “no quiero ni heridos ni prisioneros”. Todo ello elevó la conciencia humanista del médico eminente y radicalizó su espíritu de lucha contra el tirano.

Después de la implacable persecución de revolucionarios tras el 5 de septiembre, se reestructuró la dirección del M-26-7 en Las Villas y Serafín Ruíz de Zárate ocupó la responsabilidad de Finanzas en esa provincia y Osvaldo Dorticós Torrado la de la Resistencia Cívica. Ellos tuvieron la máxima responsabilidad de dirigir el Movimiento en difíciles momentos. La consulta del Dr. Serafín fue sometida a vigilancia y registro de las autoridades policiales del batistato, y éste fue detenido y enviado a Santa Clara y poco después liberado. En ocasión de la huelga del 9 de abril de 1958 recibe a la guerrilla de Víctor Bordón que radicaba entre Manacas y Santo Domingo, y la traslada para el Escambray. Sube en cinco ocasiones a esas montañas para coordinar acciones, incluso en su auto junto a su esposa e hijos, como fachada de paseo familiar. Con Dorticós crean una red de comunicaciones con el Escambray y la utilizan para apoyar la llegada de las Columnas Invasoras a Las Villas comandadas por Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos. Conmueve profundamente al Dr. Serafín, el mal estado de salud y especialmente de los pies destrozados de todos esos combatientes apenas calzados que nunca se quejaron. Personalmente cura a todos, incluyendo al Che. La dirección del M-26-7 decide que Serafín quede definitivamente en la columna del Guerrillero Heroico.

El guerrillero

Realiza funciones médicas en el hospital de El Pedrero, y otros hospitales de campaña, asistiendo a rebeldes y a soldados enemigos. Como las personalidades de Che y de Serafín eran parecidas ello influyó en la amistad que surgió entre ellos. Comienza Serafín a participar en recorridos y combates, como el particularmente violento de Arroyo de la Cruz el 4 de diciembre de 1958. En la Loma del Carpintero, Serafín ocupa las primeras filas, e igualmente luego participa en la toma de Fomento (15-18 diciembre), de Cabaiguán (21-22 de diciembre), de Placetas (de 22 a 24 de diciembre) y de Santa Clara (28 de diciembre a primero de enero/59). Después de tomado el tren blindado descarrilado por el Che, Serafín Ruíz de Zárate es comisionado por él para llevar y entregar en Caibarién a los más de 400 soldados prisioneros, rendidos en este combate. El primero de enero, como parte del Estado Mayor del Che, integra la comisión que va a discutir la rendición del Regimiento “Leoncio Vidal” de Santa Clara, y tras la orden de Fidel de continuar rindiendo fuerzas del enemigo hasta llegar a La Habana y tomar en la marcha otros regimientos y cuarteles, continúan como avanzada hasta Matanzas y se dirigen a La Habana para tomar La Cabaña, donde esperan la llegada del Che. Para entonces el Dr. Ruíz de Zárate ostenta los grados de Capitán del Ejército Rebelde y el Che le asigna la coordinación con la Marina de Guerra Revolucionaria. De esos días de La Cabaña, Antonio Núñez Jiménez relata que “son tres médicos los que forman el cuerpo de los más íntimos colaboradores del Che: el comandante Oscar Fernández Mell, y los capitanes Serafín Ruíz de Zárate y Adolfo Rodríguez de la Vega.”

El ministro de Salud Pública

El 12 de junio de 1959 cuando la incipiente Revolución Cubana comenzaba a afianzarse políticamente y necesitaba substanciales cambios para lograr el cumplimiento del Programa del Moncada, radicalizando el proceso gubernamental, se analizaron nuevos ministros. Ese día fue presentada por Osvaldo Dorticós Torrado, apoyado por Enrique Oltuski, la propuesta del Dr. Serafín Ruíz de Zárate para ministro de Salubridad y Asistencia Social. Fue aprobado por unanimidad. Debía cambiar radicalmente la realidad de un país neocolonizado, atrasado y empobrecido. Estos son algunos datos de la realidad cubana de 1959:

  • La esperanza de vida al nacer era de 58 años.
  • La mortalidad infantil era superior a 70 por cada mil nacidos vivos.
  • Las enfermedades infecciosas representaban el 16% de las muertes. Las diarreicas agudas eran la primera causa de muerte en menores de un año, y la tercera en todas las edades.
  • El paludismo, la poliomielitis, la difteria y el tétanos eran causantes de la mayor mortalidad de las enfermedades infecciosas. Era alta la incidencia de tuberculosis, de lepra y de rabia.

Todo ello respondía a la insuficiencia de los servicios de salud pública, debido a la estructura de clases de la sociedad burguesa, capitalista, recién derrocada por la Revolución. Inmediatamente después de reorganizar la estructura del ministerio, lo primero que organizó fue un plan sanitario nacional y el hospitalario público, que estaban en las peores condiciones. Desde mediados de junio creó equipos para el urgente saneamiento ambiental, la medicina preventiva y la asistencia médica real que dirigió fundamentalmente a las zonas rurales y montañosas que comprobó que jamás la habían recibido, en especial los dos polos cubanos: Oriente y Pinar del Río. Comenzó a aumentar las camas hospitalarias especialmente las destinadas a la población infantil.

Ya en agosto la infraestructura hospitalaria había comenzado a cambiar. El campesinado de la Isla, siempre tan olvidado, empezó a sentir la obra de la Revolución en la Salud Pública. Se comprobó que el índice de desnutrición del campesinado cubano era del orden del 91 por ciento. El ministro Serafín dispuso una nueva reestructuración del ministerio. Suprime secciones, negociados y cargos, pero no hay cesantías sino mucho personal que va a superarse. Comienzan campañas de vacunación, higienización y apoyo al turismo, comprendió la necesaria vinculación entre organismos para beneficio del país. Emprende campañas para eliminar la tuberculosis y la lepra en el territorio nacional. Envía médicos a los lugares más aislados y necesitados del país. Crea escuelas de Enfermería, organiza las Brigadas Médicas de Atención Rural, con médicos recién graduados; a la par elevaba el nivel científico de los profesionales mediante cursos vinculados a la Oficina Panamericana de Salud. Creó el 22 de enero de 1960 el Servicio Médico Social Rural que llevó la ciencia médica a la Sierra Maestra, la Sierra de los Órganos y la Ciénaga de Zapata. En marzo de ese año médicos cubanos acudieron a prestar servicios al hermano pueblo de Chile, en la primera misión solidaria para paliar los efectos de un terremoto. Organizó cursos de Ortopedia para la Medicina de Guerra, previendo las agresiones que pronto se producirían contra Cuba. Fue un trabajo visionario que traducía fielmente el pensamiento de Fidel y coordinadamente lo llevaba a la práctica.

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El Gobierno Revolucionario cambió hasta el nombre del Ministerio de Salubridad por el de Ministerio de Salud Pública cuya labor ya era reconocida en otros países. Todo ello preocupó a los enemigos de la Revolución que no esperaban un despegue tan radical y rápido. Y así, cuando el Ministro Serafín señaló la necesidad de combatir los disímiles brotes de la enfermedad de la rabia propagada por la abundancia de perros callejeros, que ya había causado varias víctimas humanas, y dispuso la recogida de esos animales abandonados, y la obligación de vacunar a todos los canes en hogares de familias, comenzó en marzo de 1960 una campaña difamatoria de la prensa reaccionaria que es antecedente lejano de las actuales “fake news” que propagan las más absurdas informaciones contra las revoluciones en el mundo, a través de los medios más sofisticados de la modernidad. Era una malintencionada campaña contra un hombre humanísimo. El periódico “Revolución” destacó la obra que estaba transformando la salud pública de nuestro país y denunció “a los enemigos del pueblo cubano que alientan esa campaña descomunal contra un ministerio de la Revolución que defiende la salud humana, como antes alentaron la campaña de descrédito y burla contra el sabio precursor Carlos J. Finlay.” Y decía: “El ministro no la ha cogido con los perros, la ha cogido con la rabia que provoca muerte de seres humanos. Acaso la ha cogido, sí, contra las lacras que habían mantenido a Cuba con 30 años de retraso en materia de Salud Pública”.

En mayo de 1960 se anunciaba que se había logrado la erradicación del parasitismo infantil en la provincia de Oriente.

El dirigente

Es así que once meses después de ser nombrado Ministro de Salubridad, en mayo de 1960 el Dr. Serafín Ruíz de Zárate regresaba a Cienfuegos, no a su consulta privada sino a cumplir sus funciones en el cargo de Comisionado Municipal (Alcalde) de su ciudad natal que le fue confiado.

Los verdaderos libertadores entran a Cienfuegos

Posteriormente cumplió mandatos de la Revolución asignados a su condición de científico y académico y en marzo de 1964 realiza funciones de Subdirector del Hospital General de Cienfuegos y en septiembre es Director de esa institución.

En mayo de 1967 pasa al Hospital Provincial Docente Clínico Quirúrgico de Santa Clara y en años posteriores cumple además tareas como miembro del Comité Provincial del Partido en esa provincia y miembro del Comité del Partido de la Universidad Central de Las Villas “Marta Abreu”.

En 1977 es designado Rector del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara, que cumplirá exitosamente hasta 1989. Y miembro del Comité Provincial del PCC en Villa Clara hasta su fallecimiento.

El científico

También la labor intelectual y científica de Serafín Ruíz de Zárate fue relevante. En 1948 defiende su tesis: Revisión histórica de la Penicilina como agente antisifilítico. En 1949 se destacó por su labor antisifilítica de la Clínica de Maternidad Obrera de La Habana. En 1950 es Profesor de la Universidad de La Habana. En 1954 se especializa en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Organiza en Cuba programas de Control de Enfermedades de Transmisión Sexual y contra la Lepra y la Rabia, que recibe elogios de la Organización Panamericana de la Salud. Su tratamiento bactericida contra la Lepra permite prácticamente erradicarla del país. De igual manera recibió importantes Categorías Científicas entre 1977 y 1991 y varios centros y publicaciones nacionales e internacionales publicaron sus trabajos científicos. Así como participó en importantes eventos científicos nacionales e internacionales, y recibió numerosas Condecoraciones que nunca mellaron su modestia y sencillez.

Los últimos años de su vida los desempeñó en la Ciudad de Santa Clara. Falleció en La Habana, el 6 de septiembre de 1991 y sus restos mortales reposan en el cementerio Tomás Acea de Cienfuegos. Serafín Ruíz de Zárate fue, al decir de amigos y colaboradores, “un paradigma de hombre integral, de ciencia y conciencia, un comunista cubano de teoría y práctica. Quienes le conocimos nos merece respeto y admiración. Debe ser mejor conocido por nuestras nuevas generaciones”.

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