Donde se sacan vuelos a las alas del alma

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Esta institución educacional acaba de cumplir los 15 años, y así, en todo su esplendor, luce el Círculo Infantil “Los Mambisitos”, tal como si fuera una joven que arriba a la edad más bella y glamorosa de la vida. Sus locales relumbran como los de cualquier centro de este tipo, porque su belleza es interior y radica en la profesionalidad de un colectivo docente y de servicios que se esmera por dar una atención especializada a los párvulos.

Mercedes Pérez González, la directora, ha dedicado muchos años a esta labor y con orgullo exhibe hoy los resultados de un centro que está muy vinculado a la comunidad. “Mantenemos una estrecha colaboración con la Asociación de Pedagogos en la provincia, y especialmente con la sección de Educación Preescolar. Considero que el trabajo científico de esta organización está encaminado a transformar a la familia en su labor educativa con los niños y aquí lo hemos logrado. Muchos de los padres de nuestros pequeños participan con ellos de las actividades.

“Contamos en la institución con un fuerte trabajo cultural. Nuestras educadoras cantan, bailan, actúan y son excelentes en su trabajo con los pequeños. Y no se trata de cantar por cantar, no, en esas actividades está implícita una enseñanza y los niños siempre aprenden algo nuevo”.

En “Los Mambisitos” cuentan con una computadora a la que tienen acceso los niños del sexto año de vida. Allí, Yamilé González Pérez, la instructora de Computación, les enseña a dar los primeros pasos en la asignatura. “Reciben una frecuencia semanal y es increíble la facilidad con que aprenden, les gusta mucho. Durante este tiempo ellos solo se familiarizan con la máquina y se preparan para su entrada a la Primaria. Con anterioridad yo era auxiliar pedagógica, pasé un curso y aquí estoy, enseñando el futuro.

“Por estos días hemos trabajado, en horario extra, en un levantamiento que realiza la Enseñanza Preescolar sobre la edad temprana. Hemos confeccionado una base de datos y ha resultado una labor muy útil, porque se han manejado cifras de todo el territorio”.

En el cuarto año conversamos con Sandra Chao Ojeda, la educadora de este Salón, quien además es la promotora de la Asociación de Pedagogos (AP) en el centro. “Ya acumulo 14 años en estas lides de enseñar a la más joven generación; me place mucho hacerlo y es una reconfortante labor. Utilizo mucho las técnicas participativas, que son el resultado de investigaciones de la AP y del intercambio que llevamos a cabo todos los meses en las sesiones científicas de la Enseñanza”.

En uno de los locales del segundo año están haciendo su práctica de familiarización cuatro alumnas del primer año de la licenciatura en Educación Preescolar, del Instituto Superior Pedagógico. Leydi, Yensy, Yailín y Lisandra han comprobado en su contacto directo con los párvulos que este es un hermoso trabajo. Y hay que descontar que ellas, a su edad, no han tenido la sublime y única experiencia de ser madres. Lo que hace que esta práctica sea definitoria en la carrera que han escogido.

Con ellas está la experimentada Lourdes Cardoso, fundadora de “Los Mambisitos”, quien les trasmite a las futuras educadoras toda su experiencia, que no es poca. “Yo cursé la licenciatura en la modalidad de curso para trabajadores y era graduada de la escuela de Santa Clara. Me gusta mucho el trabajo con los niños, porque no solo ellos aprenden, sino que nosotras lo hacemos con ellos. Es como si nos trasmitieran toda su energía. Aquí tengo una matrícula de 27 y durante mis años de labor he educado a unos cuantos”, concluye Lourdes con un brillo en sus ojos, que nos da la medida de cuanto ama lo que hace.

Hasta el Círculo Infantil llegan las madres cada mañana, y allí dejan a sus pequeños con la seguridad de que serán bien cuidados y de que aprenderán algo nuevo ese día. Es que muchas veces la prisa no deja tiempo para dedicarlo a los niños. Para apoyar a las madres están mujeres como Mercedes, Lourdes, Sandra, Yamilé y muchas más que llevan de su mano al futuro para sacar vuelos a sus almas, como dijera el Maestro.

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