Diario de una calle | 5 de Septiembre.

Bulevar de San Fernando./ Foto: Juan Carlos Dorado

Amanece en la calle de San Fernando, que desde Prado hasta Santa Isabel se convierte día a día en el tramo peatonal más concurrido de la ciudad de Cienfuegos, al parecer no se descansa y vuelve a cobrar vida.

Yo no la conocí antes, desde que nací es el Bulevar, pero me han contado que siempre fue una avenida repleta de comercios. Y como el pez viene tras la carnada, la arteria atrae a muchos personajes de la cotidianidad cienfueguera.

Desde el inicio se encuentran los boteros, peligrosos usurpadores de bolsillos ajenos, que con su disquito ya un poco rayado, te asedian, vendiéndote su “taxi”, aunque tengas cara de no llevar ni para la merienda.

Continuamos y llegamos a la esquina, a la intersección con la calle 35 o Gacel, sí, porque esta es una urbe con las calles doblemente señaladas, enumeradas por orden y nombradas por costumbre. Con solo mencionar el ¡Qué Bien! no es preciso detallar más, porque es como un ábrete sésamo, en un lugar donde hay de todo.

Versa una canción que el caminante se hace camino al andar, y olvidé mencionar el paso por él con el punto de ETECSA, que tiene “subcontratados” afuera brindando servicios, como la configuración del correo Nauta en nuestros celulares, que la propia oficina debería cumplimentar.

La calle 35 es una de las más sobresaturadas en algunos de sus tramos, pero el más complicado es ese precisamente: entre Bulevar y 52 (Argüelles), donde como si ya no fuera suficiente, ubicaron una piquera de bicitaxis, sin dejar espacio para nada ni nadie.

En la propia esquina de Bulevar y Gacel, del lado de las habituales flores, se encuentra el puesto de mando de quienes, al parecer, son representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap).

Adentrándonos en la segunda cuadra del lugar de marras, comienzan los susurros, gafas, celulares, buena ropa, tengo de todo, que le dicen al transeúnte dónde encontrar productos un poco deficitarios en las redes comerciales, incluso con buenos precios que te llevan a visitar cuevas muy surtidas.

Los últimos tramos del Bulevar, hasta chocar y unirse con el Corredor de Santa Isabel, están destinados al Turismo, allí los personajes hablan otros idiomas y se dedican a “multar” a los turistas, entiéndase, quitarles algo. Pero lo que más asombra es, que a pesar del asedio y la constancia (son caras archiconocidas), les permitan hacer y deshacer, muchas veces en detrimento de la tranquilidad de quienes por allí circulan haciendo una gestión, de camino o retorno de y desde el trabajo. Y es que muchas veces veo a figuras de la autoridad en una posición pasiva, “pasándole por delante la pelota y no viéndola”.

Ya hacia el final el “hombre orquesta”, haciendo música, vendiendo cubanía para comer, deleita al visitante con un derroche de pura sonoridad y ritmo.

Pero lo más valioso que tiene la arteria de marras, es que deviene instrumento medidor de cuánto se trabaja por estos lares. Porque resulta imposible que tantas personas, en un constante ir y venir, no trabajen ni aporten al desarrollo de un país que precisa laborar el triple de otros para recuperar su maltrecha economía, habrá que ver si alguna institución hace una encuesta sobre estatus laboral. Por lo pronto tenga este Diario de una calle, la más populosa de la ciudad de Cienfuegos.

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7 comentarios en “Diario de una calle

  1. Comenzar las cacerias de brujas cuestionando quien trabaja y quien no es regreso a politicas fallidas de epocas pasadas y que no dan ningun resultado, el trabajo es una necesidad individual de cada persona, las autoridades deben de velar por el orden publico, por el entorno, por la seguridad y disciplina social, y la organizacion de los negocios, estacionamientos, el tema del trabajo y trabajar es un poco mas complicado, fijense que no hay empleo estatal para todos, segun la ONE (ver su pagina web, Oficina Nacional de Estadisticas) en Cuba hay un 20% de la fuerza laboral en los negocios privados, el salario es tan bajo que muchas personas no consideran necesario trabajar por sueldo de 500 pesos durante un mes, porque esa cantidad se la pueden buscar de otra manera que no necesariamente es ilegal, una gran cantidad de cubanos reciben remesas del extranjero y no necesitan trabajar, como la educacion es gratuita, la salud es gratuita, los precios de la electricidad, agua y otros servicios son tan ridiculos entonces no hay estimulo para trabajar ya que puedes vivir con pocos ingresos, el tema no es tan sencillo, los salarios no se pueden subir por decreto sino comienza la inflaccion y luego la hiperinflaccion como en Venezuela que cada año el gobierno sube por decreto los salarios y le pone o le quita tres ceros a los billetes y al otro dia todo subio los precios y al final seguiste ganando lo mismo, ese tema es mas complicado y esta relacionado con el desarrollo economico del pais, el desarrollo de las fuerzas laborales y de la productividad del trabajo entonces llegara ese dia que ni con dos trabajos te alcanzara para pagar las deudas y habra quien extrañe los tiempos del bulevard de Cienfuegos llenos de personas sin trabajar a las 10 de la mañana de un lunes

    1. Yo pienso que criticar la falta de productividad en una sociedad que se precia de ser distinta no es cacería de brujas alguna, es, creo, exigir porque las personas aporten a la sociedad, porque al final, esas mismas personas que no aportan, se benefician con gratuidades y subsidios que el resto de la masa que sí trabaja. Ya en Cuba está aprobado, hace rato, el doble empleo, yo misma soy licenciada en Biología pura, trabajo en un centro científico y doy clases en la Universidad, y soy joven, aun no he constituido una familia, es lícito y tengo esa posibilidad. También porque aproveché las bondades del sistema de educación y me preparé. La prensa hace muy bien en criticar a quienes no trabajan, a quienes se pasan el día “inventando”, porque no todos los que pernoctan en el Boulevard son adquirientes de remesas, no, para nada. Allí están los revendedores, que viven del Estado cubano, aprovechando los problemas de distribución y déficit en el mercado; y muchos miembros más de una “fauna” de la que no podemos permitirnos el lujo de “engordar”. Las sociedades no se pueden permitir la anarquía, esa que prosperó en México, en Centroamérica… No, y la prensa está jugando su papel, que no es precisamente el de cazar brujas, sino el de aspirar a una sociedad mejor, donde el trabajo de frutos, la disciplina social de comodidad y paz, y donde la tranquilidad ciudadana siga siendo un valor de la sociedad cubana. Bien por este estudiante de Periodismo que ya se cuestiona el tema.

  2. El problema es más complejo,existen por que los encargados de dar confort y bienestar al pueblo no pueden lograrlo. O como explicar que estos señores puedan dar una oferta más variada, con mejor calidad y menos precio que el estado, visitó Cienfuegos casi todos los años y en ocasiones más de dos veces al año y al menos que recuerde llevo 10 años sin entrar a un restaurante del estado,todo es malo, malísimo; no pueden competir con los particulares, si entras a las tiendas igual ropa y calzado de peor calidad que la ofertada por esos vendedores callejeros, si te quedas en un hotel, la higiene, atención y precios no son proporcionales, prefiero los hostales. Me he quedado en el hotel más emblemático de Cienfuegos, el Jagua y las habitaciones mal pintadas, los pista sucios, el baño. lleno de pelos en la bañadera y para que seguir, me fui de la calle San Fernando, pero es un ejemplo de por qué existen estos vendedores en esta calle, lo que no te oferta el estado te lo ofertan ellos, si dejas que estos vivos que no trabajan te guíen en tu visita a la ciudad al final conoces mejores lugares, comes mejor, duermes mejor y te ahorras más dinero. Por ello existen para llenar el vacío.

  3. Alejandro ; se me olvido; que en cuba habia una ley contra los lumpes o sea contra los bagos que le den bigor otra ves para que vean las calles limpias; se puede ver mas personas sin trabajar, que que helado en el coopelia

  4. Fidel Alejandro; Todo es una realidad, cuando se esta en dicha calle, las ofertas son de gran variedad, yte quieren vender de todo hasta el punto que molestan demaciado, pero es que se te ponen tan cerca que muchas veces tu no sabes cual es el interes si es carterialte o venderte, algo que es muy molesto tanto para cubanos como para los turistas , tambien la falta de respeto de los choferes en la calle que esta el banco, no se como se llama, te tiran los carros encima, y es verda e visto policia que todo esto le parece normal, y lo permiten,

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