Día Internacional de la Infancia: El regalo de una fiesta para los que saben querer

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Los niños de la sala de Oncohematología del Hospital Pediátrico de Cienfuegos, reciben la alegría que le regalan los trabajadores de la ESTC. Los trabajadores devienen payasos y animadores./ Foto: A. Bielsa

En días recientes, cuanto todavía la tormenta Alberto no ocupaba los espacios informativos, la Empresa de Servicios a Trabajadores de la Construcción (ESTC) cambiaba la rutina de su día para llegar, como se ha hecho habitual, hasta la Sala del Oncohematología del Hospital Pediátrico de Cienfuegos, a compartir con los niños y trabajadores de la Unidad, al tiempo que llevarle, en un bolso grande, la alegría de un día distinto, aquel en el que las agujas, citostáticos y medicinas, duelen menos.

Roque Soriano Echevarría, director de la ESTC comentó a 5 de Septiembre: “No se trata de visitar el lugar por hacerlo, todo cuanto hacemos allí y le regalamos a los niños sale del salario y la estimulación de nuestros trabajadores, y ha resultado de total iniciativa. Primero visitamos el centro, hablamos con los niños, sabemos de sus intereses y anhelos, y luego les compramos los regalos, hacemos una fiesta, y estamos un buen rato con ellos. Se ponen muy alegres y esa experiencia es inigualable”.

Roque Soriano Echevarría, director de la ESTC, galardonada con el Premio Provincial
de Calidad. /Foto: Karla Colarte.

Los propios trabajadores se convierten en payasos y animadores del momento, y para la ocasión, llevaron un kake inmenso, elaborado para comer hasta por aquellos que llevan una rigurosa dieta médica. Y es que los niños se cuentan entre las prioridades, que en lo social tiene la ESTC, una entidad que tiene certificado su Sistema Integrado de Gestión, basado en las normas ISO 9001 y NC 136, Vanguardia Nacional por más de tres años consecutivos y que recientemente obtuvo el Premio Provincial de Calidad, lo que mucho dice de su eficiencia económica.

Y construyen, los más de 400 trabajadores de la Empresa construyen relaciones, no solo con clientes sino con aquellos que más necesitan de brazos extendidos. “Les llevamos un microwave, comprado con el aporte de nuestra gente, para que puedan calentar alimentos, y hasta el personal que labora allí lo puede usar, porque muchas veces el momento de comer se cambia por una atención médica, o una urgencia, poner un medicamento”, comenta Soriano Echevarría.

Porque ellos son los que saben querer y la alegría del mundo, tal y como dijera Martí, la gente de la ESTC continúan echando monedas en el arca que más tarde se convertirá en un momento de alegría para compartir, porque no hay mejor regalo para los niños de la sala de Oncohematología del Hospital Pediátrico, quienes tienen por largos períodossu hogar allí, que una fiesta, esa que les alegra el alma, y una mano extendida en solidaridad.

Los niños de la sala de Oncohematología del Hospital Pediátrico de Cienfuegos, reciben la alegría que le regalan los trabajadores de la ESTC. Los trabajadores devienen payasos y animadores./ Fotos: A. Bielsa

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