Desafío al bloqueo en centro reproductor de camarón de cultivo
sáb. Ago 24th, 2019

Desafío al bloqueo en centro reproductor de camarón de cultivo

Las normas establecen que el técnico esté constantemente al lado del tanque, realizando muestreos de población y el cálculo y ajuste de requerimientos nutricionales en cada etapa de desarrollo del crustáceo. /Foto: Ismary

Las normas establecen que el técnico esté constantemente al lado del tanque, realizando muestreos de población y el cálculo y ajuste de requerimientos nutricionales en cada etapa de desarrollo del crustáceo. /Foto: Ismary

Posee el único banco de reproductores de camarón blanco (Litopenaeus vannamei) del país, y desde allí sale el total de los nauplios y el 50 por ciento de poslarvas que requiere la industria para el cultivo del crustáceo, en titánico desafío al bloqueo.

Desde 1992 el Centro de Desove del Camarón Yaguacám, ubicado en la carretera del Circuito Sur cumanayagüense que serpentea la costa del Caribe entre Cienfuegos y Trinidad, es conocido como estación de investigaciones.

En los años sucesivos comenzó a acercarse a designios más productivos, hasta llegar convertirse en el principal proveedor de las cinco granjas de cría intensiva de esa especie en Cuba.

En 2017 esta Unidad Empresarial de Base perteneciente a la Empresa Nacional de Cultivo del Camarón, logró su récord productivo: 526 millones de poslarvas, resultado que este año aspira a superar.

Anay Rodríguez Bonet, jefa del Grupo de Calidad, asegura ese propósito: “el plan anual es de 523 millones de poslarvas, pero estamos trabajando desde la calidad e inocuidad para alcanzar los 549”, meta en dependencia de los suministros de alimentos con que cuenten.

A pesar de los inconvenientes de un proceso tecnológico con más de treinta años, sus trabajadores no renuncian a abastecer a todas las camaroneras cubanas que el pasado año también implantaron una marca nacional, con más de 5 mil 700 toneladas, el 80 por ciento de ellas con destinado exportable.

Ganarle el desafío al bloqueo

En cada jornada continua de 24 horas, técnicos y especialistas desafían los obstáculos que impone el bloqueo estadounidense para la adquisición de nutrientes imprescindibles en cada fase del desarrollo del animal.

Nos afecta de forma muy directa”, confirma Jaime Mejías González, director de la UEB. “La razón es que la mayoría de los alimentos que se emplean en la actividad provienen de Estados Unidos, y no nos llegan de forma constante”.

Normas internacionales que avalan su sistema integrado de gestión desde 2017, aseguran el uso racional de nutrientes específicos, para cuya importación la Empresa Nacional de Cultivo del Camarón requiere anualmente de más de un millón de dólares.

Según Héctor Cabrera Alarcón, jefe de producción de Yaguacam, “el técnico está constantemente al lado del tanque, y es exquisito en el muestreo de población, el cálculo y ajuste de sus requerimientos nutricionales en cada etapa de desarrollo; esa evaluación nos hace ahorrar alimentos y ser más eficientes”.

Operando con un sistema integrado de gestión a partir de normas internacionales (ISO 9001-2015 y la 136-2017, certificada el pasado año), garantizan la calidad del suministro desde el centro sur de la isla hacia unidades de cría en las provincias de Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas y Granma.

Las principales ventas del crustáceo criado en Cuba son a España, Bélgica y Rusia. En este año nuestra empresa espera insertarse en el mercado chino, para eso ya esperamos la visita de autoridades veterinarias por las diferentes granjas a nuestra instalación”, aseguró el director de la UEB cienfueguera.

Un programa nacional de desarrollo hasta 2030 prevé el incremento de la producción de poslarvas, sustento para el cultivo de un rubro que ha incrementado sus volúmenes en el último quinquenio, a pesar del enconado cerco estadounidense.

Ciencia vs asedio

A golpe de ciencia, el laboratorio de calidad de Yaguacam se ha convertido en el principal baluarte de la batalla contra los desafíos del bloqueo. /Foto: Ismary
A golpe de ciencia, el laboratorio de calidad de Yaguacam se ha convertido en el principal baluarte de la batalla contra los desafíos del bloqueo. /Foto: Ismary

La aplicación de la ciencia es uno de los medios para responder a los apremios de una economía asediada. Una vía es la reducción de los costos. Con métodos creados en el Centro de Ingeniería Genética de Camagüey, fabrican probióticos, usando a su favor bacterias aisladas en el propio centro, beneficiosas para inhibir patógenos.

Anteriormente lo que hacíamos era adquirir el litro de probióticos a 10 CUC. Ahora la producción del centro alcanza un coste de 1,9 CUC por litro. Mensualmente somos capaces de producir 400 litros”, detalla Yuniel Reyes Armas, especialista principal del laboratorio de calidad.

Diez años libres de enfermedades de notificación obligatoria, son un buen aval para técnicos y especialistas que dan un estricto seguimiento al desarrollo larval del Litopenaeus vannamei, guiado por más de diez análisis clínicos, biológicos y químicos, realizados en sus laboratorios.

Ciencia y con la que consiguen una supervivencia de aproximadamente el 35 por ciento baja según estándares mundiales, pero todo un reto pues se consigue con procedimientos de tres décadas, cuya modernización total hoy sería financieramente imposible.

Sin embargo, y pese al enconado bloqueo, en Yaguacam siguen soportando con mejoras en la eficacia de técnicas de cultivo, una industria nacional que aspira con su programa de desarrollo a incrementar las hectáreas y la densidad de cultivo en la próxima década.

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