Del ingenio Manuelita al central 14 de Julio de Cienfuegos

En una presumible fría mañana de finales de enero de 1830 los hermanos españoles Antonio y Nicolás Jacinto Acea, junto a la esposa de este último, Manuela Hernández de Rivera, asistían a la inauguración del ingenio Manuelita, cuyo nombre honraba a la distinguida dama y copropietaria.

Y era justo que la primitiva fábrica de azúcar adoptara tal denominación, pues, en definitiva, se había erigido sobre el capital de la familia de la criolla trinitaria, hija de Tomás Hernández de Rivera, acaudalado corregidor del ayuntamiento de la tercera villa fundada por el adelantado Diego Velázquez.

“Aquellos rústicos trapiches fueron movidos entonces por la tracción animal y mano esclava”, cuenta Roberto Pérez Varelo, cincuentenario de la industria azucarera, quien desde sus funciones en la secretaría de la dirección de ese central por más de medio siglo, se ha dedicado a recopilar datos sobre la industria.

Agrega Pérez Varelo que el “Manuelita” fue modernizado en la década de los años 1860-1870. En 1888 construyeron en sus áreas una vía férrea, y gracias a esos adelantos tecnológicos, llegó a los10 mil sacos de azúcar en una zafra, y una década después, quintuplicó esa producción.

En 1905, el ingenio ubicado en el barrio de Arango del entonces término municipal de Palmira, en la región de Cienfuegos, fue adquirido por el binomio Falla y Monasterio. Los nuevos dueños, cinco años más tarde, ejecutaron otros beneficios técnicos y extendieron la vía férrea estrecha —que hoy se mantiene—hasta las zonas más alejadas para transportar la caña al basculador. Con esos adelantos, en la zafra 1914-1915 pudieron producir 106 mil sacos de azúcar con un rendimiento industrial del 11.70 por ciento, indicador alto para aquellos tiempos.

Por esa misma época disponían de 250 caballerías de tierra, de las cuales se sembraban de caña 50 por la administración e igual número por parte de colonos del ingenio, y cuyas variedades predominantes eran la cristalina y la cinta. El resto del área se dedicaba a potreros o se encontraba en descanso. También se abastecía de 150 caballerías de la gramínea, comprada a otros colonos.

“Tras el triunfo de la Revolución cubana, el Primero de Enero de 1959, precisa Robertico como cariñosamente lo llaman, el central fue nacionalizado por el nuevo gobierno de la Isla, que lo renombró como 14 de Julio en recordación a la fecha en que un día como ese, en 1789, se tomó la Bastilla en París, para dar paso a la Revolución Francesa”.

Entre los tantos apuntes históricos, Pérez Varelo insiste en resaltar la figura de Antonio Mamerto Reguera Acea, rico hacendado cienfueguero, y uno de los herederos del “Manuelita”, quien colaboró con la Guerra de Independencia de 1895, y del cual Martí hizo referencia en muchas cartas.

“El patriota, acota el empírico historiador, fue hecho prisionero antes de embarcar hacia Cuba para enrolarse en las tropas insurrectas que luchaban en los campos de la Isla. Más tarde fue trasladado al tristemente célebre presidio de Ceuta, en España, donde murió. En su honor existe un busto suyo en el parque José Martí, de la ciudad de Cienfuegos”.

En la actualidad el “14” continúa moliendo ininterrumpidamente desde aquella mañana del 27 de enero de 1830,y es uno de los centrales más eficientes de Cuba. Su colectivo, Vanguardia Nacional por doce años consecutivos y merecedor de múltiples reconocimientos laborales, ha sabido mantener el ingenio rodense como el más integral del país en los últimos años, según la evaluación del Grupo Empresarial AzCuba.

Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

10 Comentarios en “Del ingenio Manuelita al central 14 de Julio de Cienfuegos

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    el 2 febrero, 2021 a las 12:38 pm
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    El actual 14 de julio es un ejemplo a imitar por otros colectivos cañeros dedicados a la producción de azúcar

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    el 2 febrero, 2021 a las 12:33 pm
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    una muestra mas de que siempre que se puede se logra mantener a pesar de los años este central en buena forma y dando grandes resultados

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    el 1 febrero, 2021 a las 5:50 pm
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    Un artículo donde se aprende sobre la historia de uno de los centrales más eficientes de Cuba. Nuestro reconocimiento a Roberto Pérez Varelo, cincuentenario de la industria azucarera, por recopilar estos datos.

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    el 1 febrero, 2021 a las 3:07 pm
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    Ese es el verdadero rescate del patrimonio histórico azucarero, y darle connotaciones actuales, así como el reconocimiento y la conservación de sus valores.

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    el 1 febrero, 2021 a las 2:50 pm
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    La historia siempre es buena saberla para saber a donde vamos

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    el 1 febrero, 2021 a las 1:14 pm
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    Felicidades a todos los trabajadores azucareros del CA 14 de julio. Un interesante articulo para nuestro patrimonio azucarero.

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    el 1 febrero, 2021 a las 12:07 pm
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    Muchas felicidades a los trabajadores del 14 de Julio, por su buen quehacer productivo y por el nivel de eficiencia, que es lo que necesita nuestro país en estos momentos

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    el 1 febrero, 2021 a las 11:02 am
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    Este central azucarero es de los más eficientes del país, pero además sus trabajadores conservan sus tradiciones y mantienen viva su historia. Además mis felicitaciones para Robertico que tanto defiende y protege la historia del central y del batey azucarero.

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