De la terapéutica homeopática al veneno del alacrán

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Un personal altamente calificado se encarga de garantizar la calidad de los productos homeopáticos./Foto: Yuliet Sáez

En tanto más controversial y detractores tenga la homeopatía, más subyugante le resulta esta técnica terapéutica al médico veterinario Fabio Linares Pasos, quien ha dedicado esfuerzos y estudios a lo que él se empeña en defender por constituir la “vía más expedita en aprovechar los mecanismos naturales de curación y del equilibrio de salud que protegen al organismo humano”.

Conversar con Fabio es contagiarse del entusiasmo y optimismo por lo que hace. Con precisión meridiana cuenta de los inicios del Laboratorio que dirige, desde que en 1994 en Cienfuegos, en condiciones muy precarias, inició la producción de los primeros medicamentos homeopáticos, entusiasmado por quienes creyeron en él y a contrapelo de incrédulos que lo tildaban de soñador, precisamente cuando arreciaban los avatares del período especial.

“Fue la entonces Facultad de Medicina —recuerda— la que nos facilitó el local. Más tarde, la presencia aquí en la provincia de especialistas internacionales sobre la homeopatía nos permitió sensibilizar a médicos, estomatólogos y demás profesionales del sector. Así comenzamos, primero en consultas docentes y luego con el empleo de esta técnica entre pacientes residentes en determinadas áreas de la atención primaria de Salud”.

Pero, ¿en qué consiste y ventajas tiene la terapéutica homeopática?

“Tiene como principal característica que para elaborar los medicamentos se requiere de pequeñas cantidades de los principios activos presentes en la materia prima a utilizar, ya sea de origen mineral, animal o vegetal. Esto unido a prescindir de una alta tecnología, abarata los costos de producción, hechos muy ventajosos para países del tercer mundo como el nuestro.

“En cuanto a la efectividad, poco a poco ha ido demostrando que funciona y lo hace bien. Por supuesto, la garantía del producto está en fabricarlo con los requerimientos establecidos, el personal debidamente calificado, el equipamiento adecuado e ingredientes de probadas propiedades.

“Luego, todo depende de la seriedad en la observancia de los estándares de calidad a la hora de utilizar el componente farmacéutico activo que, digamos, es el corazón del producto”.

La homeopatía nació hace 200 años con el médico alemán Christian Friedrich Samuel Hahnemann, quien, sirviéndose de la Ley de la Similitud, observó que al administrar dosis muy bajas de una sustancia “similar” a la enfermedad, conseguía curar a las personas de una manera mucho más respetuosa con el organismo y menos agresiva. Esto no quiere decir que riña con otras terapéuticas, más bien puede complementar las tradicionales.

Como medicina alternativa defiende una visión holística o global de la salud, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de cada individuo, su integración en la naturaleza y el equilibrio particular interno de cada paciente.

Las sustancias o principios activos a utilizar son obtenidos con la dilución en agua y alcohol de lo que se conoce como “tintura madre”. Cuanto más diluido esté el ingrediente activo, más potente resulta.

“Hasta ahora los productos están disponibles en la farmacia de medicina natural y tradicional conocida por Chepe, sita en la esquina de la avenida de Santa Cruz (58) y la calle Hourruitiner (33), en la ciudad de Cienfuegos, y utilizamos la solución hidroalcohólica para ser usada en gotas, con una estabilidad de 30 a 72 meses”, precisa Fabio.

Sin embargo, en la actualidad la presentación más difundida en el mundo es en forma de glóbulos de azúcar, en los que son embebidos los medicamentos. Ya la Empresa de Laboratorios Biológicos y Farmacéuticos (Labiofam), a la que pertenecen, proyecta la compra de los impregnadores y demás equipamiento para incorporar esta práctica en Cuba, adelantó el directivo.

VENENO CONTRA EL CÁNCER

El uso del veneno del alacrán azul, Rhopalurus junceus, tiene sus antecedentes a finales del pasado siglo, en experimentos prometedores hechos en la provincia de Guantánamo para el tratamiento contra el cáncer. A principios de este Labiofam comienza con la crianza de la especie y la obtención de la toxina en determinados centros del país para estudiar su efectividad.

“En 2006 —abunda Fabio— Cienfuegos incursionó por primera vez en este campo. Entonces hicimos pruebas en lo que en homeopatía llamamos “experimentación en hombres sanos. Apreciamos un producto muy noble y en aquel momento nos dimos cuenta de que estábamos en presencia de un potente analgésico y antiinflamatorio, porque logramos que personas aquejadas de determinados dolores sintieran mejoría tras su consumo”.

Agrega el investigador que fueron estudiados diferentes tipos de escorpiones, pero a la larga el Rhopalurus junceus, endémico de Cuba, resultó el elegido por la excelente manifestación y propiedades anticancerígenas de su veneno en la elaboración del medicamento homeopático deseado.

A partir de esos resultados, en el 2008, durante un evento nacional efectuado en esta provincia, hubo consenso en que el fármaco podía aplicarse en el tratamiento de la terrible enfermedad, tras conocerse el impacto en un grupo de pacientes en fase terminal de cáncer de pulmón, páncreas, colon y próstata, incluso presentando complicaciones de metástasis, a quienes se les administró, previo consentimiento.

De acuerdo con los procederes, después del tratamiento se pudo constatar que no solo aliviaba el dolor, si no que en varios casos detuvo el crecimiento de los tumores. En dos palabras, mejoraba sustancialmente la calidad de vida de quienes sufrían la patología.

“Sin embargo —comenta Fabio— no logramos en aquel momento tener asesoramiento, ni apoyo por parte de las autoridades de la Salud en la provincia, a fin de continuar el seguimiento imagenológico y poder contar con otros dictámenes médicos, necesarios en el estudio. Tales incongruencias fueron obstáculos a vencer. Una vez más apelamos a la generosidad de la Universidad de Ciencias Médicas y aquí creamos el escorpionario”.

El camino quedó desbrozado definitivamente luego de un Congreso Internacional de Labiofam, evento que acordó extender la solicitud de registro del producto al Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) y comenzar a elaborarlo, primero en el Instituto Finlay con el nombre de TRJ C-30 (Toxina Rhopalurus Junceus), y tras la licencia y la certificación de Buenas Prácticas alcanzadas por el Laboratorio y el Bioterio, respectivamente, ya se comenzó a producir aquí desde el pasado año con la marca Vidatox 30CH.

“A propósito, aclara Fabio, si bien la presentación del medicamento difiere en las ofertas del mercado nacional al de exportación, el contenido para ambos reúne los mismos estándares de calidad. En eso somos muy serios”.

DOMADORES DE ESCORPIONES

Zunilda Silveira Álvarez había visto alacranes por fotos. Solo de pensar en la terrible picada del arácnido le ponía los pelos de punta. Por eso, cuando le hablaron de su posible incursión en la reducida plantilla para el manejo y explotación del Rhopalurus junceus, inicialmente dudó en aceptar.

“Sin embargo, no era tan fiero el león…; es verdad que deben extremarse las medidas de seguridad, pero poco a poco te vas acostumbrando y hasta le coges cariño a los animalitos porque, en definitiva, somos quienes lo alimentamos, con gallerías o zánganos, damos de beber y extraemos la toxina”, refiere la técnica en producciones biofarmacéuticas y de hemoderivados.

Explica Zunilda que una vez al mes ‘ordeñan’ el veneno a cada uno de los 7 mil ejemplares en cautiverio —hembras y machos—, los que viven en las llamadas camitas, hechas en frascos acondicionados con sustrato de zeolita. La operación debe realizarse cuando el escorpión estridula, un sonido parecido al rechinar que producen estos artrópodo al frotar sus quelíceros (piezas bucales). “Todo ello lo ejecutamos en un medio completamente aséptico, a fin de evitar cualquier tipo de contaminación”, subraya.

“Aquí los mantenemos a lo sumo dos años, luego lo devolvemos a su hábitat natural, que en nuestro caso está localizado en la zona de Guajimico, donde existe abundante población de la especie, dadas las características propias del lugar. Por supuesto, trabajamos en estrecha coordinación con el Citma, en particular vinculados a técnicos del Jardín Botánico de Cienfuegos, encargados de controlar el nivel de explotación y las áreas de captura”, explica la doctora veterinaria Nurys Raya Fernández, especialista de la Calidad.

Por los atributos y el prestigio del Vidatox 30CH, el fármaco va alcanzado mayor presencia en el mundo. Hoy lo demanda una veintena de países del mundo entero. Y cada vez suman más los interesados en adquirirlo.

Por lo pronto, el calificado colectivo del Laboratorio de Homeopatía, perteneciente a la Unidad Empresarial de Base (UEB) Producciones Farmacéuticas y Veterinarias, sueña en grande. Según Linares Pasos proyectan nuevas instalaciones, muy cerca de la Villa Perlazucar, en Venta del Río, a instancia de los crecientes compromisos, tanto nacionales como internacionales.

“Entonces, para el 2019, una vez a plena capacidad, estaremos en condiciones de fabricar alrededor de 200 mil frascos mensuales, cifra que cuadriplicaría la capacidad productiva actual”, señala el director del centro.

Enhorabuena para los adeptos y a quienes siguen con optimismo esa terapéuticas, por lo tanto que significan esas gotitas de esperanza.

1 Comentario

  1. Senor periodista, está usted claro de la farsa que acaba de publicar. La homeopatía es una pseudociencia, es un engaño donde lo más terrible son los enfermos terminales que ven esperanza en una disolución acuosa que posee menos propiedades curativas que un vaso de agua de la pila, no sea cómplice del engaño

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