De Capa Blanca: el pedido de Illundain

La sección De Capa Blanca recreará, durante los meses del verano, varios hechos vinculados a personalidades del ajedrez que estuvieron en la Perla del Sur y cuyas anécdotas son recogidas por René Fernández Vidal en su libro Caissa en Cienfuegos

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Aconteció en la clausura del Capablanca in Memoriam de 1996. Según explica el MN René Fernández Vidal, él y el MN Luis Fuentes compartían la mesa durante un almuerzo con el GM español David García Illundain.

Fue uno de los jugadores más carismáticos del panorama español de los años 90. Tenía un estilo propio muy sólido, con una fuerte comprensión posicional. Consideraba el ajedrez como un arte y, para él, lo importante no era ganar partidas sino jugar bien. Como comentó, durante años aprendió de memoria miles de partidas, pero se dio cuenta que no servía de nada y empezó a estudiar el ajedrez en sentido abstracto. Sus aperturas preferidas eran el Gambito de dama, la Defensa siciliana y la Defensa escadinava.

Tampoco fue partidario de los ordenadores pues apreciaba más el ajedrez sobre el mismo tablero. Falleció, prematuramente (31 años), víctima de un tumor cerebral. En su país natal se han celebrado varias ediciones de un torneo ajedrecístico en su memoria.

“Recuerdo que, para agilizar la actividad, la comida era dirigida y el plato fuerte era escalope de cerdo, explica René Fernández Vidal. Entonces el español solicitó la presencia de la joven que nos atendía y le pidió, por favor, que sustituyera la carne por dos huevos fritos.

“Transcurrió un tiempo considerable, detalla René. Incluso nosotros ya habíamos terminado nuestra comida y los huevos solicitados por el ibérico todavía no aparecían… Recuerdo que en ese momento Illundain, después de dibujar algo en su servilleta, llamó a la camarera y entregándole a esta su obra pictórica le dijo:

“-‘Por favor, llévese esta gallina a ver si logra que ponga los dos huevos que le pedí hace una hora'”.

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