Darilys: todos te quieren tanto
vie. Dic 6th, 2019

Darilys: todos te quieren tanto

Foto: Ildefonso Igorra

Foto: Ildefonso Igorra

La taza de café no podía faltar entre nosotras, en un desafío absoluto a las gastritis que compartíamos. Hoy pagas tú, mañana pago yo… yo pago siempre, tú pagas siempre. Cada tarde en el mismo lugar, y jurábamos sin decirlo literalmente permanecer juntas en el mejor periódico del mundo, ese que nos tragaba el alma cuando una coma salía desajustada, o las metáforas sobrevolaban el raciocinio periodístico o los tachones se hacían omnipresentes en las planas revisadas.

Darilys Reyes Sánchez estaba y está por todas partes. En los textos por venir, en las madrugadas de la Editora, en las calles de Cienfuegos, en el mar que choca contra los muros, en el Este y el Oeste, en el Sur y el Norte, en la computadora vacía… en el teclado que suena porque ella siempre quiso que sonara.

La taza de café no podía faltar entre nosotras, porque como mismo ella decía, todo periodista de respeto debía tomarlo para digerir el día, para tener calma en el pensamiento, para ordenar las estadísticas, para enderezar las palabras o el dolor. Ella lo decía y bebíamos en una especie de pacto sanguíneo de seguir el camino…, porque “esa será nuestra huella y es lo que mejor sabemos hacer”, repetía una y otra vez para que los demás se lo creyeran también, ella jamás lo dudó.

Siempre huyendo de los verbos nominales, de la estupidez de los adjetivos y de los símiles fáciles. Siempre aferrada a los dos puntos, “para ser directa, para que me entiendan mejor”. Siempre con la crónica en la cabeza, esa que del primer pujo salía casi impecable para luego colgarla en el muro de Facebook y así actualizar sobre su manada de Elefantes. ¡Oh, esos Elefantes que era todo en medio del pecho!

Foto: Ildefonso Igorra
Foto: Ildefonso Igorra

Darilys Reyes Sánchez estaba y está por todas partes. En las caricaturas de Villafaña, en los archivos de Yuri, en la mesa de Mercy, en las informaciones de Magalys, en las correcciones de Roberto, en las columnas de un periódico, en el silencio de una redacción que muere sin su olor.

Relacionado: Fantita: jonrón al alma

La taza de café no podía faltar entre nosotras y con ellas en las manos celebrábamos los tantos premios que recibía, el último artículo publicado, las estrofas de una poesía descubierta, las defensas de nuestras Maestrías, el notición de que su libro saldría antes de que el año quedara en el pasado. Celebrábamos porque nunca faltó el motivo para celebrar…, porque nuestros hijos serían amigos y, quizás, hasta periodistas.

Foto: Ildefonso Igorra
Foto: Ildefonso Igorra

Darilys Reyes Sánchez estaba y está dondequiera que se abra una agenda periodística. Allí cuando el reportero empieza a cuestionar, a investigar para luego digerirlo y sacarlo a la luz pública. Allí donde el periodismo es amor y no un mero oficio de soldados cuartilleros. Allí donde el teletrabajo abruma porque no deja pensar en equipo, porque se extraña el revoleteo de ideas, el debate sentido de todos sobre el podio de la palabra.

“Me tiene fundida el teletrabajo este, no adelanto nada acá… y estas cuatro paredes…”, me escribió la semana pasada. Y allá fuimos para romper las normas y desterrar esa disposición de nuestras vidas, y volvimos para el periódico porque allí las palabras fluyen tan esencialmente dignas, tan esencialmente bellas.

La taza de café no podía faltar entre nosotras, como tampoco el ritual de comprarles a nuestras madres una blusa idéntica el día que nos tocaba el módulo de ropa, allá en la tienda donde siempre llegabas tarde, pero que no importaba porque todos te daban el hueco para que no llegaras tarde al encuentro con Samuel.

Darilys Reyes Sánchez estaba y está por todas partes, más allá del fatídico accidente, más allá del luto hondo que pende sobre nuestras cabezas. Yo empiezo a revivirte… y te escucho diciéndome: “es que me quieres tanto”. No yo, todos te quieren tanto.

Foto: Ildefonso Igorra
Foto: Ildefonso Igorra
Noticias relacionadas
Share

20 comentarios en “Darilys: todos te quieren tanto

  1. Ay Zuly, el dolor no me deja vivir, últimamente con esto del teletrabajo nos veíamos tan poco, sin embargo, ella y yo chateabamos todos los días, la partida de esa chikilla me ha dejado un profundo dolor, tenemos que vernos más muchachos de la Redacción, la vida merece que nos encontremos y la celebremos; ahora nos queda el Samue, por él tenemos que empinarnos, gracias Zuly, hermosa crónica!!!

  2. Muy bien dicho, Zuly, salido del alma. Gracias por confortarnos con esas palabras. Las palabras, el ejercicio del periodismo, la taza de café, la sonrisa, serán las mejores maneras de mantenerla presente.

  3. Yo si tuve el placer de conocerla, y créanme que todo esto que varios de sus colegas han expuesto se queda realmente corto para describir el excelente ser humano que fue. Pero así es, no depende de ser bueno la garantía de la vida, “que injusticia “. Querida Darilys muchas tareas de seguro las dejastes inconclusas debido a esta mala jugada del destino, pero te bastaron apenas treinta y tres años para meterte en el corazón de muchos. Descansa en paz.

  4. No la conoci. Pero desde el fatidico dia de su desaparicion fisica he leido sobre ella y lo escrito por ella. Esta me ha calado profundo. Muy mala pasada que jugo la vida no solo a ella sino a tantas y tantas personas que la aman y otros que tanto la necesitan. Dios derrame Paz en cada corazon y para esta muchacha tan brillante y profesional todo mi respeto y admiracion. EPD Darilys.

  5. Fuerte muy fuerte esa crónica llena de amor hacia la amistad , no la conocí de hecho no soy amante del béisbol , pero al leer las primeras noticias ,buscar información supe de alguien con luz propia , alguien grande , que jugada mas dura para su familia ,su hijo, esposo ,Dios dará la conformidad a quienes tanto la aman .EPD

  6. Una gran pérdida para todos no tuve el gusto de conocerla pero me impactó tanto que todavía no encuentro palabras para describir este suceso , Darilys estarás siempre en el corazón de cada cienfueguero.

  7. Muy triste todo lo vivido y nos costará recuperarnos, pero nos devuelves a Darilys tal y como la conocimos. La queremos, en presente, la querremos siempre, por su profesionalidad, por su sonrisa, su particular manera de siempre meterse con todos. En mi caso nos “peléabamos” por el Jevito, meterme con Angelito era mi modo de llamar su atención y lo lograba, siempre lograba que me dijera algo y reíamos, porque al final era eso, en buen cubano, una forma de joder. Gracias Zuly.

  8. Zuly las imàgenes proyectadas en estos dìas de tanto dolor muestran el cariño que profesaban, gracias mi niña por sacar dentro de ti tanta tristeza y devolverla asì de alegre y carismàtica como siempre, a Samuel no le faltaràn mimos de sus mejores amigos los de siempre y de seguro lo encaminaràn al futuro, acà en los educadores tienes mucha, mucha gente que los ama por el regalo que le hacen cada dìa en sus pàginas a nuestra gente.

  9. Gracias a Zulariam Pérez Martí por escribir esta crónica que me estruja el alma, que me aprieta el pecho, que me hace querer a Darilys aunque no la haya conocido. Quien entiende de géneros periodísticos sabe el valor de estas palabras porque la crónica te arranca sentimientos más profundos, te vuelve las letras poesía, te descarna el dolor y lo hace colectivo.

  10. Amor estarás siempre en los corazones de tus colegas maestrantes
    Ninguno nos conformamos con tu rápida partida
    Pero será así como te recordaremos con el más profundo de los pensamientos, con la intervención oportuna y segura. Es que eras la mejor hija!
    De la periodista como te decíamos.
    No alcanzan las columnas de un periódico o las páginas de un libro para expresar el vacío que nos dejas querida colega y amiga
    Que injusta la vida contigo!!!!!!
    Sencillamente no nos conformamos y punto

  11. Zuly, gracias por vivirla de esa manera en tu crónica, en nuestro espacios comunes, el café, la readacción y el ejercicio apasionado del periodismo.

  12. Triste pero fiel a la amistad ,a la vida vivida en unión y al profesionalismo dios quiera que las ideas y el amor de ella surja otro periodista en nuestras paginas deportivas para mis elefantes que como para ella fueron y serán así mismo son míos y de nuestro Cienfuegos,EPD,Y DESDE DONDE ESTES NO TE OLVIDAREMOS Y SIEMPRE TRIUNFAREMOS PARA TI ,y si los elefantes llegan al final en la meta estará tu figura y sonrisa para festejar con todos ,progreso a tu espíritus y luz en el camino que inicias

    1. No sabia quien eras, sali de Cuba (Cienfuegos) en 1970, no he regresado, no pienso hacerlo, pero…… afuera de cualquier ideologia, siento tu muerte y me uno al dolor de tu pueblo cienfueguero. Descansa en paz y que Dios le de resignacion a tu familia y cuide siempre de tu hijo!

  13. Es terrible, no le conocí, me basta leer su hoja de servicios, los miles de comentarios de colegas y amigos, fue suficiente ver la noticia en la TV. Tenía que buscar más información, porque la muerte siempre me sorprende. Era tan joven, madre, mujer, profesional capaz…Cuando leí lo adsurdo de su muerte, pensé es TERRIBLE coño!!! Tú crónica es hermosa, dice mucho, como todo lo que de ella se ha escrito y podría escribirse. Soy mujer de fe, segura de que allá no descansa…nos ilumnia!!!

  14. Es terrible, no le conocí, me basta leer su hoja de servicios, los comentarios de colegas y amigos, fue suficiente ver la noticia en la TV. Tenía que buscar más información, porque la muerte siempre me sorprende. Era tan joven, madre, mujer, profesional capaz… Cuando leí lo adsurdo de su muerte, pensé es TERRIBLE!!! Tú crónica es hermosa, dice mucho, como todo lo que de ella se ha escrito y podría escribirse. Soy mujer de fe, segura de que allá no descansa…, nos ilumnia!!!

  15. Gracias mi amor, por no defraudarme, gracias por ajuntarle a Darilys las palabras que merece, yo sigo sin palabras sobre ella. Quizás me contagió el silencio de la gente en la calle cuando salía el entierro. Perdóname fantita por sobrepasar el minuto de silencio.

  16. Hace solo un año y dos meses conocí a Darilys: tiempo más que suficiente para haber establecido una enorme empatía con ella… Si todo el mundo la recuerda rodeada de peloteros, bates, guantes de pelota, gorras, estadísticas… yo, en cambio, la observo hoy cuando cierro los ojos, entre dibujos animados; entre María Silvias, Palmiches y Elpidios Valdés. Entre sonrisas.

  17. Zuly, nadie como tú para devolvernósla siempre alegre, siempre trabajadora, siempre enomarada de su peque y de “su jevito” como solía decir en broma. Es difícil no quererla, seguirla. En el poco tiempo compartido juntas y bien de cerca, despertó en mí el interés por el béisbol y el deporte y de pronto ahí estaba yo, leyendo su crónica de cada juego, avivando el cosquilleo de las contiendas Cienfuegos-Camagüey. Ahí está su máquina y una flor. aquí está ella, con nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Share