Cuba y el derecho a la protección desde las telecomunicaciones

 

No poca preocupación ha causado entre aquellos “pendientes de Cuba” la adopción y puesta en vigor del Decreto-Ley (DL) 35 De las telecomunicaciones, las tecnologías de la información y la comunicación y del uso del espectro radioeléctrico, contenida en la Gaceta Oficial No. 92 Ordinaria de 17 de agosto de 2021.

¿Las razones?

El mencionado Decreto Ley deviene herramienta necesaria para preservar su seguridad, pues desde su contenido se establece el marco legal de las telecomunicaciones, las tecnologías de la información y la comunicación asociadas a estas y al uso del espectro radioeléctrico. Nada hay de extraño en eso,  pues no será la primera ni última nación que adopte acciones para asegurar su soberanía en materia de telecomunicaciones.

Aunque muchos hagan una tormenta al respecto, la adopción y entrada en vigor del DL-35 es un derecho ineludible y soberano de preservar también un área significativa en el desarrollo integral del país. Resulta difícil ya concebir el día a día sin la presencia de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) que, dicho sea de paso, han sido presencia histórica en la agresión de Estados Unidos con nuestro país.

Repasemos algunos de los elementos del DL-35/2021 y desde sus letras se podrá entender el por qué de tanta algazara de aquellos que hablan de ley mordaza. El artículo 3 define como objetivos generales: “coadyuvar a que la utilización de los servicios de telecomunicaciones sean un instrumento para la defensa de la Revolución, impulsar el uso de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información y la comunicación asociadas a estas (…), para contribuir al desarrollo político, económico y social del país; además de asegurar progresivamente la fiabilidad, la estabilidad y la seguridad de sus redes y  servicios.

“Fortalecer la soberanía en la utilización del espectro radioeléctrico en el territorio nacional, satisfacer las necesidades generales del Estado y el Gobierno y las relacionadas con la Seguridad y la Defensa Nacional, el Orden Interior y la Defensa Civil en materia de las telecomunicaciones/TIC y del uso del espectro radioeléctrico, además de promover el progreso armónico y ordenado de las redes y los servicios de telecomunicaciones/TIC en función del desarrollo de la informatización del país”, son otros de los objetivos que se dejan claros desde la legislación recién aprobada, mas no los únicos, lo cuales pueden ampliarse en un estudio detallado del documento.

No hay dudas de que quienes hoy critican a Cuba tienen memoria selectiva.
¿Será acaso que no le dicen nada La Voz de América (VOA), órgano central en el ataque mediático contra la naciente Revolución cubana o Radio Swan, utilizada por la CIA como Radio América, tras la derrota de la invasión mercenaria de Playa Girón en abril de 1961? ¿Y si mencionamos a Radio Martí y Televisión Martí, nacidas en 1985 y 1990, respectivamente, recordarán la historia de agresiones contra nosotros en materia de telecomunicaciones?

Si esos ejemplos estuvieran muy lejos en el tiempo, podría aludirse a la famosa “Fuerza de tarea en Internet para Cuba”, surgida en 2018, la cual está compuesta por funcionarios gubernamentales y no gubernamentales con el objetivo de promover informaciones subversivas; o mejor, a la “ingeniosa” idea de los senadores Marco Rubio y Rick Scott, quienes propusieron una enmienda al presupuesto federal para crear un sistema de Internet solo para Cuba.

El “noble propósito”, se hizo sin el consentimiento de las empresas de telecomunicaciones nuestras y estimular disturbios mediante campañas subversivas dentro del esquema de la Guerra No Convencional, es su fin fundamental. No olvidemos que esa guerra de nueva generación dispone de una amplia y moderna tecnología. Entonces, ¿hay o no derecho a la defensa?

Como nación soberana e independiente nos asiste todo el derecho, a la vez que es un deber proteger nuestra integridad también desde el ámbito de las telecomunicaciones. Así que esos que están tan molestos, deberán tomarlo  con calma y acostumbrarse la idea de que no dejaremos pasar los acosos, las difamaciones y la estimulación a la subversión. Ahora más que nunca nos respaldan la razón y la ley.

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Tay Beatriz Toscano Jerez

Periodista.

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